Transcurridos los 45 minutos finales, el marcador terminó siendo ayudantías buenas 2- ayudantías malas 0 (3-1 el global). La última mitad se jugó bajo condiciones excepcionales, con gran asistencia de público en general y se caracterizó por un movimiento intenso, aunque llama la atención la poca capacidad de finiquito del ayudante, que en general se genera buenas ocasiones pero no concreta del todo. Lejos de su mejor nivel, el ayudante cumplió con lo justo para sacar adelante una buena primera fecha. Esperamos verlo más suelto en la salida y más decidido a la hora de concretar durante las próximas sesiones. Por lo demás, la performance de esta semana es más bien natural considerando que estamos recién saliendo de la pre-temporada, con muchos alumnos cambiándose de horario y poca voluntad hacia el estudio de una nueva lengua.
AND NOW FOR SOMETHING COMPLETELY DIFFERENT....
Llueve que se las pela, primera lluvia de verdad por acá. Terminé "Lord Jim" recién, en la biblioteca y cuando pensaba salir a caminar a reflexionar un poco la vida, ahora que me debato entre el aclimatamiento y el shock culutrual, me encontré con aguacero tal que decidí cambiar la larga caminata por una caminata normal bajo la lluvia. Llegué a casa semi-empapado (la chaqueta no se pasó) y on bastante pas de mente, considerando el final del libro. Levanté la cabeza después de terminarlo, sabiendo que se me habría caído una lágrima en cualquier otro día (o será la latitud...porque en el fondo los americanos son dulces ¿o no?), pero no en el día en que había visto a un futbolista americano demostrarle todo su cariño a un compañero de equipo restregándole el plato de lasaña y burritos en la cara, tras leer la última palabra (butterflies) cerré el libro, lo levante y lo apoyé contra mi cabeza en el aire, sabiendo que no iba a llorar y que tampoco podía suspirar muy hondo ni nada (el silencio de la biblioteca es, en efecto, el único silencio institucional que me convence) y decidí que era una traición total siquiera intentar leer los primeros tres capítulos de "The Good Soldier" inmediatamente. Lo haré ahora, post-posteo (o post-post si usted lo prefiere y ahí tenemos un trabajo para nuestros adorados gramáticos. "Qué interesante" diría Carlos Gonzalez).
Me espera una noche más bien plácida...mañana las últimas clases y a prepararse para el finde que promete. Tengo que cuidarme el incipiente resfríado que apareció justo antes de mi primera ayudantía y que se rehúso a declarse, todo noble él, hasta que no hice mi última sesión hoy.
LV55 - Camino a los 100 posts.- 92
jueves, 14 de septiembre de 2006
Half-time report
Estamos en el descanso, 45 minutos transcurridos del partido de vuelta. Ayudantías buenas 1 - Ayudantías malas 0 (2-1 en la general). El empate lo rompió la ayudantía de hoy con las tempranas llegadas de 3 alumnos que estuvieron 20 minutos antes, permitiendo que el ayudante creara un ambiente distendido e informal a escasos minutos del pitazo inicial.
El curso de las acciones fue normal, con algunas sonrisas y unos cuantos momentos en que los turnos se distribuían un tanto lento por el medio terreno, pero la conjugación de los verbos de la primera y segunda terminaciones (terminados en "ar" y "er" para los no-lingüistas por ahí) terminó agilizando las acciones, que culminaron con una distendida charla sobre los primeros discos de Maná(!).
Las figuras del encuentro fueron el esfuerzo de un jugador de futbol americano, el ahínco de una chica a quien su pololo pateó anoche (!!!!!) y el mediocampo se movió con los chispazos de Lisis Alvarez, la superestrella latina que debería estar jugando en el Español Avanzado y no en el básico, pero bueno, las cosas del fútbol ¿no?
Ahora a almorzar y descansar, para comenzar los últimos 45 minutos a la 1.30, donde esperamos que el trabajo de la semana de sus frutos y nos vayamos con una eliminatoria 3-1, para no tener que definir nada la próxima semana y sólo concentrarnos en mejorar esos errores en la salida.
LV 55 - Camino a los 100 posts - 91
A todo esto, recién conocí a OTRO de los chilenos en Union (digo Otro porque no es con quien quedé de juntarme y todavía no me junto). Patricio Guaiquil, de la noble ciudad de Valdivia...por suerte, porque cuando nos presentamos, le dije que era de Santiago y el me dice que es de Valdivia y yo puedo decirle sin mentir "La ciudad más linda de Chile"... si el tipo hubiera sido de Chañaral, no sé que demonios habría hecho...¿decirle "es tan lindo nuestro Norte"? o mejor "oh, la ciudad de Freddy Turbina" ...Lo mejor que me ha pasado en la vida...
El curso de las acciones fue normal, con algunas sonrisas y unos cuantos momentos en que los turnos se distribuían un tanto lento por el medio terreno, pero la conjugación de los verbos de la primera y segunda terminaciones (terminados en "ar" y "er" para los no-lingüistas por ahí) terminó agilizando las acciones, que culminaron con una distendida charla sobre los primeros discos de Maná(!).
Las figuras del encuentro fueron el esfuerzo de un jugador de futbol americano, el ahínco de una chica a quien su pololo pateó anoche (!!!!!) y el mediocampo se movió con los chispazos de Lisis Alvarez, la superestrella latina que debería estar jugando en el Español Avanzado y no en el básico, pero bueno, las cosas del fútbol ¿no?
Ahora a almorzar y descansar, para comenzar los últimos 45 minutos a la 1.30, donde esperamos que el trabajo de la semana de sus frutos y nos vayamos con una eliminatoria 3-1, para no tener que definir nada la próxima semana y sólo concentrarnos en mejorar esos errores en la salida.
LV 55 - Camino a los 100 posts - 91
A todo esto, recién conocí a OTRO de los chilenos en Union (digo Otro porque no es con quien quedé de juntarme y todavía no me junto). Patricio Guaiquil, de la noble ciudad de Valdivia...por suerte, porque cuando nos presentamos, le dije que era de Santiago y el me dice que es de Valdivia y yo puedo decirle sin mentir "La ciudad más linda de Chile"... si el tipo hubiera sido de Chañaral, no sé que demonios habría hecho...¿decirle "es tan lindo nuestro Norte"? o mejor "oh, la ciudad de Freddy Turbina" ...Lo mejor que me ha pasado en la vida...
Quedándose en casa un día de carrete...(no le pasa nada a su calendario, creáme)
Anoché leí "Lord Jim" hasta la 1.30, me levanté a las 6.30 con la correspondiente cara de tormento. Pobre Jim...es SEGURO que ALGO le va a pasar con el portugués ese...dan ganas de gritarle "atina y mátalo, Jim" y me imagino como una de esas señoras que le hablaban a "La Madrastra" en los 80's...en fin.
Todo bien con las clases hoy día, sobretodo Medieval que ya no puede gustarme más. Si cuando llegue a Chile no me lo convalidan juro pegarle un combo a quién sea el responsable de semejante aberración....
Tras un día medio extenuante de trámites (consiguiendo adelantos del sueldo acumulado, porque me pagarán dos sueldos a fin de mes y no uno cada 15 días este primer mes) en medio de un día nublado y con lluvia fui a almorzar a "Upper Class" que es donde comen supuestamente los que no son novatos (profesores incluídos: a los checos les sorpende que un profesor te pueda invitar a sentarte con él/ella a la mesa, uno me contaba que la única vez que osó entrar al casino de profesores de su U se encontró con la mirada de 20 venerables catedráticos diciendo "¿Se te perdió algo?") y ahí, de nuevo, otra razón para justificar la expansión imperial yanquee "You make me feel like dancing" de Leo Sayer!!! Segunda vez en menos de una semana...en Chile la escuché en la radio 2 veces en 25 años...nada que hacer, un país que tiene "You make me feel like dancing" constantemente en la radio TIENE que ser un imperio económico-militar, no le queda otra.
Y ya que estamos con eso de los imperios y las comparaciones baratas...el tamaño de las hormigas por acá es proporcional al poderío militar de ambos países...diossanto.
Siguiendo con el mundo animal (loocoo, la corriente de la conciencia me conduce esta nosche): es notable como no existe ninguna diferencia entre una ardilla realmente quieta y una ardilla embalsamada, toman tal rígidez...¿he comentado por acá que las ardillas son las genuinas palomas de este campus? Eso sí estoy intrigado por ciertos residuos, sólo calificables como "bostas" que aparecen en los pastos a veces...digo, porque quién iba a decir que tan pequeños animalitos iban a tener tan potente sistema digestivo...
A propósito de sistema digestivo, fui a Wal-Mart hoy, lo que significa que tengo mi provisión de golosinas, Coca-Cola y jugo de naranja Tropicana, porque se vienen laaargas noches de estudio...
Largas noches de estudio como la de hoy, donde me quedaré en casa(!!) afinando detalles para las ayudantías de mañana, estoy un poco demasiado exhausto para hacer algo más, me temo.
Y usted se preguntará porque ese "(!!)" en el párrafo anterior. Pues porque resulta que acá el Miércoles es día de carrete(!!, sí !!). Se carretea Miércoles, Viernes y Sábado. Claro, si uno está lanzado a la vida puede hacer slalom paralelo desde el Miércoles HASTA el Sábado. Lo pensé harto hoy y ganas no me faltaban, pero la verdad es que no puedo, así en el más puro sentido del verbo poder: soy incapaz de salir sin quedar destrozado en dos segundos y mañana nadie quiere un ayudante con resaca, aunque se me ha hecho saber que es probable que tenga alumnos con resaca...supongo que mañana la conjugación de los verbos de la primera y segunda terminación será con "festejar" y "beber" (me pregunto si acaso les podré enseñar "parrandear", tanto más bonito y más directo en sus implicaciones que "festejar")...een fin....
Y a propósito de fiestas, me han invitado a una este sábado que promete. Es la inauguración del nuevo presidente (léase: Asume el nuevo rector) y tenemos una gran gala gran que es medio mega evento formal que 60 mil dolares en fuegos artificiales ("tenemos un ex-alumno que es tan rico que ahora lo único que hace es dedicarse a hacer fuegos artificiales él mismo" diría el notable Bill Thomas, director de asuntos monetarios del departamento de Humanidades e individuo digno de un posteo propio. Detalles más adelante, lo juro), PERO la gran fiesta gran no es esa...no es la fiesta formal, con la gente bailando bailes de salón y todos a ver los fuegos de artificio SINO que posteriormente hay una fiesta en una de las casas temáticas donde Alessandro Carini (sí, como el arquero uruguayo, aunque es colombiano) me ha invitado gentilmente. El tema de la fiesta es "El Espacio". Plop.
Indagando por aquí y por acá, Katie, una amiga en común con Alessandro me dice "El tema es el espacio, ve que se te viene a la mente"....y lo que se me viene a la mente es....(redoble de tambores)
¿Complejo, eh? Sería perfecto, aunque requiere mucho trabajo...otras alternativas "Space Invaders" (¿cómo se disfraza uno de nave espacial hecha con cuadraditos?), Buck Rogers, Flash Gordon, ni pensar en Star Wars porque mi casco de Boba Fett se está riendo de mí ahora a 8400 kms de distancia...mmm...hay una tienda de disfraces no muy lejos...quizás algo pueda hacer por mí...pero díganme si no es lo mejor del mundo ir disfrazado de Ziggy Stardust a una fiesta...o sea, después de aclararle a todo el mundo que no soy gay, podré cantar "Space Oddity" toda la noche o hacer chistes como "ahí vienen las arañas de Marte!"....bueno, quizás sea mejor chantarme un casco de papel celofán en la cabeza y evitar prejuicios, nunca se sabe....
Bueno, terminemos con la corriente de conciencia y vamos a hacer un poco de meta-auto-referencia (impresionante esto de los prefijos): Uno estudia, trata de hacerlo bien, de repente descubre cierta areas en las que es moderadamente bueno, trata de aprovecharse de eso, conoce gente, persigue ciertos grados académicos, busca lleno de esperanzas, va por aquí y acá, hasta que de repente alguien le dice (como me dijeron hoydía por msn) "Leo, eres nuestra Carrie Bradshaw".
Y fin del asunto.
Porque para todo lo demás existe Mastercard la verdad. Comentarios como ese son los que te animan cualquier día y te hacen sentir que en algún momento algo tuviste que haber hecho bien. Cuando me lo dijeron por reflejo pensé a la vez "ja! muerete de envidia, Cristián Opazo" y "eso es algo que a Cristián le hubiera gustado haber dicho primero". De cualquier forma, nada como una referencia pop para subir el ánimo un peldaño más.
Por último ¿qué tienen en común las siguientes imágenes?

¡¡Pues que son los posters que adornan mi pieza!!!
Sí, necesito con urgencia una imagen que sugiera que hay algo de alegría en mi vida. En todo caso hoy fui a imprimir fotos, y pegué unas de mi familia, visita al estadio, paseo por Los Cerezos, atardecer en Puerto Velero y la alineación del año pasado de Lingüística Futbol Club (qué flaco que estaba Gabriel...me han dicho que ahora está musculoso...dicen sus ayudantadas, jajaja)
No, todavía no me junto con el otro de los chilenos. Será porque somos chilenos que todavía no nos encotramos. En todo caso, tras ver sus fotos en el facebook caché que lo había visto mil veces (usa un pañuelo muy distintivo y yo pensaba que era judío...diossanto) y después de que nos pusimos en contacto no lo ví más...brep.
Todo bien con las clases hoy día, sobretodo Medieval que ya no puede gustarme más. Si cuando llegue a Chile no me lo convalidan juro pegarle un combo a quién sea el responsable de semejante aberración....
Tras un día medio extenuante de trámites (consiguiendo adelantos del sueldo acumulado, porque me pagarán dos sueldos a fin de mes y no uno cada 15 días este primer mes) en medio de un día nublado y con lluvia fui a almorzar a "Upper Class" que es donde comen supuestamente los que no son novatos (profesores incluídos: a los checos les sorpende que un profesor te pueda invitar a sentarte con él/ella a la mesa, uno me contaba que la única vez que osó entrar al casino de profesores de su U se encontró con la mirada de 20 venerables catedráticos diciendo "¿Se te perdió algo?") y ahí, de nuevo, otra razón para justificar la expansión imperial yanquee "You make me feel like dancing" de Leo Sayer!!! Segunda vez en menos de una semana...en Chile la escuché en la radio 2 veces en 25 años...nada que hacer, un país que tiene "You make me feel like dancing" constantemente en la radio TIENE que ser un imperio económico-militar, no le queda otra.
Y ya que estamos con eso de los imperios y las comparaciones baratas...el tamaño de las hormigas por acá es proporcional al poderío militar de ambos países...diossanto.
Siguiendo con el mundo animal (loocoo, la corriente de la conciencia me conduce esta nosche): es notable como no existe ninguna diferencia entre una ardilla realmente quieta y una ardilla embalsamada, toman tal rígidez...¿he comentado por acá que las ardillas son las genuinas palomas de este campus? Eso sí estoy intrigado por ciertos residuos, sólo calificables como "bostas" que aparecen en los pastos a veces...digo, porque quién iba a decir que tan pequeños animalitos iban a tener tan potente sistema digestivo...
A propósito de sistema digestivo, fui a Wal-Mart hoy, lo que significa que tengo mi provisión de golosinas, Coca-Cola y jugo de naranja Tropicana, porque se vienen laaargas noches de estudio...
Largas noches de estudio como la de hoy, donde me quedaré en casa(!!) afinando detalles para las ayudantías de mañana, estoy un poco demasiado exhausto para hacer algo más, me temo.
Y usted se preguntará porque ese "(!!)" en el párrafo anterior. Pues porque resulta que acá el Miércoles es día de carrete(!!, sí !!). Se carretea Miércoles, Viernes y Sábado. Claro, si uno está lanzado a la vida puede hacer slalom paralelo desde el Miércoles HASTA el Sábado. Lo pensé harto hoy y ganas no me faltaban, pero la verdad es que no puedo, así en el más puro sentido del verbo poder: soy incapaz de salir sin quedar destrozado en dos segundos y mañana nadie quiere un ayudante con resaca, aunque se me ha hecho saber que es probable que tenga alumnos con resaca...supongo que mañana la conjugación de los verbos de la primera y segunda terminación será con "festejar" y "beber" (me pregunto si acaso les podré enseñar "parrandear", tanto más bonito y más directo en sus implicaciones que "festejar")...een fin....
Y a propósito de fiestas, me han invitado a una este sábado que promete. Es la inauguración del nuevo presidente (léase: Asume el nuevo rector) y tenemos una gran gala gran que es medio mega evento formal que 60 mil dolares en fuegos artificiales ("tenemos un ex-alumno que es tan rico que ahora lo único que hace es dedicarse a hacer fuegos artificiales él mismo" diría el notable Bill Thomas, director de asuntos monetarios del departamento de Humanidades e individuo digno de un posteo propio. Detalles más adelante, lo juro), PERO la gran fiesta gran no es esa...no es la fiesta formal, con la gente bailando bailes de salón y todos a ver los fuegos de artificio SINO que posteriormente hay una fiesta en una de las casas temáticas donde Alessandro Carini (sí, como el arquero uruguayo, aunque es colombiano) me ha invitado gentilmente. El tema de la fiesta es "El Espacio". Plop.
Indagando por aquí y por acá, Katie, una amiga en común con Alessandro me dice "El tema es el espacio, ve que se te viene a la mente"....y lo que se me viene a la mente es....(redoble de tambores)
¡¡Ziggy Stardust!!!
¿Complejo, eh? Sería perfecto, aunque requiere mucho trabajo...otras alternativas "Space Invaders" (¿cómo se disfraza uno de nave espacial hecha con cuadraditos?), Buck Rogers, Flash Gordon, ni pensar en Star Wars porque mi casco de Boba Fett se está riendo de mí ahora a 8400 kms de distancia...mmm...hay una tienda de disfraces no muy lejos...quizás algo pueda hacer por mí...pero díganme si no es lo mejor del mundo ir disfrazado de Ziggy Stardust a una fiesta...o sea, después de aclararle a todo el mundo que no soy gay, podré cantar "Space Oddity" toda la noche o hacer chistes como "ahí vienen las arañas de Marte!"....bueno, quizás sea mejor chantarme un casco de papel celofán en la cabeza y evitar prejuicios, nunca se sabe....Bueno, terminemos con la corriente de conciencia y vamos a hacer un poco de meta-auto-referencia (impresionante esto de los prefijos): Uno estudia, trata de hacerlo bien, de repente descubre cierta areas en las que es moderadamente bueno, trata de aprovecharse de eso, conoce gente, persigue ciertos grados académicos, busca lleno de esperanzas, va por aquí y acá, hasta que de repente alguien le dice (como me dijeron hoydía por msn) "Leo, eres nuestra Carrie Bradshaw".
Y fin del asunto.
Porque para todo lo demás existe Mastercard la verdad. Comentarios como ese son los que te animan cualquier día y te hacen sentir que en algún momento algo tuviste que haber hecho bien. Cuando me lo dijeron por reflejo pensé a la vez "ja! muerete de envidia, Cristián Opazo" y "eso es algo que a Cristián le hubiera gustado haber dicho primero". De cualquier forma, nada como una referencia pop para subir el ánimo un peldaño más.
Por último ¿qué tienen en común las siguientes imágenes?

¡¡Pues que son los posters que adornan mi pieza!!!Sí, necesito con urgencia una imagen que sugiera que hay algo de alegría en mi vida. En todo caso hoy fui a imprimir fotos, y pegué unas de mi familia, visita al estadio, paseo por Los Cerezos, atardecer en Puerto Velero y la alineación del año pasado de Lingüística Futbol Club (qué flaco que estaba Gabriel...me han dicho que ahora está musculoso...dicen sus ayudantadas, jajaja)
No, todavía no me junto con el otro de los chilenos. Será porque somos chilenos que todavía no nos encotramos. En todo caso, tras ver sus fotos en el facebook caché que lo había visto mil veces (usa un pañuelo muy distintivo y yo pensaba que era judío...diossanto) y después de que nos pusimos en contacto no lo ví más...brep.
martes, 12 de septiembre de 2006
Spanish T.A. yo te quiero infinito
y claramente ese título de post NO funciona, porque me sobra una sílaba desde la canción de los Clash de la que está tomado...een fin...
Día da ayudantías y el cansancio natural de haber hecho las dos primeras sesiones (que, contrario a lo que pueda creerse, son siempre las más difíciles) me tiene acá, escribiendo más temprano que nunca, para luego ir a comer, leer Lord Jim y buenas noches los pastores.
La primera ayudantía salió fantástica. Risas por montón, buena participación, buenas preguntas y todo el mundo que sale con ganas de volver. Nada que decir, una tanda redonda. El Autor salió con la radio mental prendida a todo volumen, a ritmo de algo que ya no recuerdo. En todo caso me fui a comprar unas postales a la tienda del campus y sonaba ¨Somebody to Love" de Queen, la que canté a todo pulmón...porque a veces la radio hace cosas como esas sobre uno, ¿no? :) o :o) como dice mi amiga Madelaine.
La segunda tanda me bajó de la nube (como dice El General en "Latinos a Ganar" una suertde de HIMNO para el Mundial del '94) porque no estuvo del todo bien. Sólo gringos que en su mayoría tenían su primer approach a la lengua hispana y mucho sueño como corresponde a la hora post-almuerzo y la verdad anduve más bien lento, pero bueh. Cosas como esta pasan en la primera ayudantía y ahora ya sé en que frecuencia tengo que estar el próximo Martes a las 3.
Y este fue el día del cara y sello. Me juntaba hoy con UNO de los OTROS CUATRO chilenos acá en Union (gracias a Sebastián por la aclaración) pero en vista y considerando mi agotamiento más deberes, la cena de hoy se volvió el almuerzo de mañana (y vaya si Juan Luis Martínez no hubiera escrito eso: El asado que acordamos hoy serán las sobras para el ajíaco de mañana, o algo así).
Vaya, ha sido un día breve. Anoché hablé con Jessica, mi amiga en St. Louis, así que por fin llamadas dentro del país. Hoy se me pasó el tiempo y no eché al correo las postales y las cartas debidas, así es que mañana será otro día. Mañana, también, debiera ser el día en que internet llega a mi casa. A no hacerse grandes esperanzas que mucho puede salir mal, PERO, here´s hopin´....
Anécdotas culturales, capítulo 15: Lo mejor de la tele acá (lo poco que veo) son, naturalmente, los comerciales!! Sonará todo lo tontijuelo que suena, pero hay un gusto especial en ver, no las mega-producciones de Nike ("footbal is everything" Diosmio, diossanto y todos los dioses juntos. Le puso una cuota de indignación a mi desayuno hoy) sino cosas como el comercial de unas páginas amarillas en internet en que David Carradine (!!!) las hace de un sensei mitad Kung-Fu, mitad Bill (de Kill Bill, duh). Maravilloso.
Y ahora me avisan por el interno que tenemos una imagen, sí, nos están llegando las primeras imágenes de la gente por acá....

Jan Novak, Jan Vratislav, Amina Sambou, Vitek Ruzicka, Ondra no-me-acuerdo-del apellido-pero-tiene-el-aire-a-Diego-Rivarola, y LV. Amina vive en la pieza de al frente es senegalesa-francesa, los demás son todos checos. Menos el gil de la derecha, se entiende.
Breves Telefónicas y postales
Mi número es 518-388-6982
Las Cartas a Leo enviarlas a:
Leonardo Villarroel Box#2237
807 Union St. Union College
Schenectady, NY 12308
Las Cartas a Leo enviarlas a:
Leonardo Villarroel Box#2237
807 Union St. Union College
Schenectady, NY 12308
lunes, 11 de septiembre de 2006
En donde el autor os da las gracias mientras calienta motores
Queridos Todos,
No saben la profunda alegría que me da tooodas las muestras de cariño, interés y preocupación en diverso grado que he recibido durante estos, mis primeros días por acá. Nada como tener noticias de casa para saber dónde está el verdadero hogar. El día de hoy tuvo más de lo mismo en cuánto a clases (aunque en medieval se acabó el repaso histórico y ahora nos vamos de cabeza a Sir Gawain y el Caballero Verde(!)) pero lo disfruto a full. De hecho, ayer "Lord Jim" se pegó ese notable salto en él que un libro deja de ser tarea para volverse placer. Es que nada como tener aventuras en Patusán, la verdad...
Escribo corto pues la preparación de la ayudantía me dejó un poco exhausto y todavía me quedan unas cuantas cosas por hacer (alimentarme no es la menor de ellas), así es que detalles más adelante, en este "once" que acá se llama "nine eleven" con banderas a media asta y sin molotovs. De hecho me ha contactado EL otro chileno en Union y quería conocerme, pero preferí decirle que nos juntáramos mañana, así ni siquiera tendremos el asomo de la tentación de causar disturbios por el Once.
Algunas breves personales, a propósito de vuestros posteos (que tan feliz me han hecho - supongo que nadie más feliz que quién se siente leído- Leyendo a Leo y todoodo eso).
Cristóbal: En efecto, ayer mismo me encontré con un checo que estaba atónito porque su ropa "había salido planchada" de la máquina. Gracias por darme el tip de còmo hacerlo, porque me fui a la cama creyendo que quizás la máquina del checo estaba bajo algun encantamiento.
Mutárbol: Todos estamos esperando que MJ nos vuelva a roquear el mundo toda la noche. Lamento la debacle del Domingo y espero que dos capitanes levanten la moral mejor que uno. ¡A ganar el clásico y reforzar las inferiores nomás!! Supongo que de todos mis lectores nadie podrá apreciar más que tú la ironía de que no me he mantenido al día con mis comics porque en la red de la U no puedo bajar nada que se parezca a un torrent (ni conectarme a soulseek ni nada). La ironía yace en que, como creo haber dicho en alguna otra parte, vivo a tres cuadras de una tienda de comics. Eso y mi completa sequía de la actualidad deportiva me tienen un tanto meláncolico.
Al menos Emol, Lun, y eldeportivo me traen las buenas y malas noticias del fútbol local.
Jesu: esos 4 dígitos por favor.
Y como se decía por acá en los 50
"see you at the comic books!"
sigh
domingo, 10 de septiembre de 2006
El Fin deL Verano y la vida hogareña
Porque no todo es fiesta en esta vida, muy a pesar de lo que Lionel Richie pueda argumentar.
Si bien la fiesta ocupa buena parte del fin de semana y la otra gran parte se la lleva el señor Conrad con su Lord Jim, con un alto el día Domingo para repasar la guerra de los 100 años entre Francia e Inglaterra (contenido altamente entretenido para quienes gustan de la estrategia militar o simplemente de jugar Ataque o Advance Wars para los computines), hay ciertas cosas que han ido pasando.
Al menos dentro mío.
Bueno y afuera también, porque hoy salí a caminar y descubrí un día de mucho sol pero sin calor. "Se está acabando el verano" pensó mientras salía del comedor.
La tarde no hizo más que ratificar esto, porque la verdad es que sopló un viento recontra-helado, como haciendo caricias después de la tormenta de ayer.
Porque ayer hubo tormenta y fíjate que yo estaba muy de shorts y polera. Llegué a la biblioteca a eso de las 12 envuelto en un calor medio tropicaloide y por ahí por las 3 de la tarde todo se volvió oscuro y la lluvia que se las mandó. Las ganas de salir a mojarme se vieron frustradas por la presencia de mi notebook (más conocido como "El Profesor") que iba camino a una muerte segura bajo semejante vendaval. Al rato los truenos, relámpagos, cáspitas, recórcholis y centellas. Desde que llegué acá tenía la intuición de que este sería un gran lugar para estar en medio de una tormenta eléctrica. Intuición confirmada.
Y después de la tormenta se empezó a acabar el verano, mira tú. (Y acabo de estornudar en la biblioteca, habiendo puesto las manos de tal forma de crear la mejor caja de resonancia humana...diossanto) Tras una semana acá, las cosas empiezan a ceder su caracter de novedad. Empiezo a encontrarme más a mí mismo como alguien en una tierra que es extraña pero ni tanto...porque la verdad de las cosas es que la extrañeza parece en efecto ser algo que se lleva a cuentas más que una cosa de las circunstancias. Ahora los días los disfruto con más calma y un poco con esa paz de mente que es como un vaso de agua haciendo ondas (excluyendo, claro está, la inminente venida de un velociraptor).
Hoy tuve mi primera carga de lavado en la historia de mi vida. Lo que significa que me está esperando la primera carga de planchado en la historia de mi vida. Eso y hacer un micro-análisis de unos poemillas del siglo 14. Eso y elaborar un par de preguntas para "Lord Jim".
Afuera pasan las nubes. Se nota que está helado y no puede dejar de impresionarme que aun con tanto campus bonito, chicas guapas, gente nueva, amigos extranjeros y en el extranjero, nada me guste más que mirar el cielo y ver pasar las nubes. Eso y las estrellas, que si uno se para donde está la bandera de Estados Unidos y mira hacia arriba, produce una sensación de estar mirando al reverso del mar que vale más que cualquier edificio célebre.
Si bien la fiesta ocupa buena parte del fin de semana y la otra gran parte se la lleva el señor Conrad con su Lord Jim, con un alto el día Domingo para repasar la guerra de los 100 años entre Francia e Inglaterra (contenido altamente entretenido para quienes gustan de la estrategia militar o simplemente de jugar Ataque o Advance Wars para los computines), hay ciertas cosas que han ido pasando.
Al menos dentro mío.
Bueno y afuera también, porque hoy salí a caminar y descubrí un día de mucho sol pero sin calor. "Se está acabando el verano" pensó mientras salía del comedor.
La tarde no hizo más que ratificar esto, porque la verdad es que sopló un viento recontra-helado, como haciendo caricias después de la tormenta de ayer.
Porque ayer hubo tormenta y fíjate que yo estaba muy de shorts y polera. Llegué a la biblioteca a eso de las 12 envuelto en un calor medio tropicaloide y por ahí por las 3 de la tarde todo se volvió oscuro y la lluvia que se las mandó. Las ganas de salir a mojarme se vieron frustradas por la presencia de mi notebook (más conocido como "El Profesor") que iba camino a una muerte segura bajo semejante vendaval. Al rato los truenos, relámpagos, cáspitas, recórcholis y centellas. Desde que llegué acá tenía la intuición de que este sería un gran lugar para estar en medio de una tormenta eléctrica. Intuición confirmada.
Y después de la tormenta se empezó a acabar el verano, mira tú. (Y acabo de estornudar en la biblioteca, habiendo puesto las manos de tal forma de crear la mejor caja de resonancia humana...diossanto) Tras una semana acá, las cosas empiezan a ceder su caracter de novedad. Empiezo a encontrarme más a mí mismo como alguien en una tierra que es extraña pero ni tanto...porque la verdad de las cosas es que la extrañeza parece en efecto ser algo que se lleva a cuentas más que una cosa de las circunstancias. Ahora los días los disfruto con más calma y un poco con esa paz de mente que es como un vaso de agua haciendo ondas (excluyendo, claro está, la inminente venida de un velociraptor).
Hoy tuve mi primera carga de lavado en la historia de mi vida. Lo que significa que me está esperando la primera carga de planchado en la historia de mi vida. Eso y hacer un micro-análisis de unos poemillas del siglo 14. Eso y elaborar un par de preguntas para "Lord Jim".
Afuera pasan las nubes. Se nota que está helado y no puede dejar de impresionarme que aun con tanto campus bonito, chicas guapas, gente nueva, amigos extranjeros y en el extranjero, nada me guste más que mirar el cielo y ver pasar las nubes. Eso y las estrellas, que si uno se para donde está la bandera de Estados Unidos y mira hacia arriba, produce una sensación de estar mirando al reverso del mar que vale más que cualquier edificio célebre.
I wanna be black
Fiebre de primer sábado por la noche acá en el Union College y tras un día marcado por la lectura de "Lord Jim", qué mejor que irnos todos de parranda, o en las palabras de Pancho, el de la Sonora Colorada "¿Y qué tal si salimos todos a bailar?".
Tras el ya-clásico meeting con los chico checos en torno a la bandera, y aprovisionamiento de alcohol (solamente cerveza, muy a mi pesar) mediante, arribamos a eso de las 10 a lo de Slava, Caitlin y Janelle, la porrista. Como buenos extranjero, fuimos los primeros en llegar, pero lentamente el flujo de gente se volvió respetable y de pronto la cosa como que prendió, llegaron una serie de gringos ahora en su magíster, una de las alemanas y un cuanto hay de gente la verdad y lo estamos pasando muy bien, ea ea ea eh, esto es magnífico y todo eso, cuaaandoooLlegó la seguridad del Campus y todo terminó.
Para fuera todos y qué hacemos ahora.
En busca de la eterna fiesta, llegamos a una fraternidad, pero había una cola descomunal y donde no lo habíamos pasado ni tan bien la noche anterior como para mamarnos la cola, así es que partimos nomás. Agradecimientos en todo caso a Maria, mi amiga rusa que se la jugó para que yo entrara a la famosa fiesta de fraternidad.
La siguiente parada fue la casa de un amigo del arquero belga Stefan, (amigo que, acaba de pasar a mi lado en la biblioteca en la que escribo) ahí conocí a un nuevo set de gente un poco menos fiestera, un poco más relajada, entre ellos finalmente un estudiante de literatura(!!). Los checos, alemanas y belgas subieron en pos de un eventual vodka en el segundo piso y yo me quedé abajo conversando con esta buena gente. Arriba parece que todo pasando y yo que quería algo más relajado y, dígamoslo, más individual y menos tribal, estaba harto contento con el nuevo grupo con el que hablé. Eran un poco como la panda del San Agustín, sólo que más con mujeres y no creo que supieran mucho de los méritos del Obispo de Hipona. En todo caso lo estabamos pasando muy bien cuaaandooooo
Llegó la seguridad del campus y todos para afuera.
Todos menos uno. JA!
Como la fiesta revoltosa y ruidosa estaba arriba se fue todo ese lote y yo me quedé feliz de la vida en el living del primer piso con esta extraña conjunción de personajes. Habré pasado media hora más con ellos cuando opté por irme en pos de la tropa internacional. Mi sentido arácnido me llevó a buscarlos en el bar más cercano pero fue un desacierto, AUNQUE me encontré con Doug, un amigo-gringo que me dijo dond estaban (Doug estaba teniendo una "conversación de rutina" con la seguridad del campus). Estaban en casa de Stefan, así que para allá los boletos.
La casa de Stefan mantuvo su record de ser la anfitriona de las mejores fiestas y nos quedamos hasta prudentemente tarde por ahí. Es decir, con el correr de las horas y según la ecuación cansancio+responsabilidades futuras-entusiasmo/efectos del alcohol, los checos fueron sigilosamente retirándose uno a uno. Hacia las tres de la mañana y con Emily, antes conocida como la alemana piola, en brazos de Doug, dejamos la casa. Jef, un belga profundamente buena onda e idéntico a Kyle Maclaghlan (el de Twin Peaks, Terciopelo Azul, Los Picapiedras(!!) y ahora Desperate Housewifes) pero rubio, y yo seguimos caminando hasta toparnos con ruido de música en la Memorial Chapel que está en el Centro-Sur del campus. Como buenos caballeros que somos, no pudimos dejar pasar la oportunidad de entrar y ver de qué se trataba todo ello.
Y ahora se entiende el título de este post.
Porque lo que había dentro de la capilla (vuelta salón de baile) me dió el batatazo de todo esa cultura blanca que flota alrededor de los negros. Entendí porqué Lou Reed cantaba I wanna be black y porque tanto blanco gusta de hacer el ridículo adoptando el estilo gangsta o porque Kevin Smith decía en una entrevista que "había pasado por esa fase natural de estar enamorado de todo lo que se acercara remotamente a la cultura negra".
En la Memorial Chapel sólo había negros (y Jef y yo y uno de los ya mencionados gangstas blancos) bailando al ritmo de la mejor música que he escuchado en fiestas desde llegar aquí (y ojo que escuché hasta "you make me feel like dancing" lo que es mucho decir): Michael Jackson en su mejor momento, el mismo cuando niño con sus hermanos, James Brown, y una horda de funk y disco del bueno, de ese que cae por gotitas pero que anoche estaba de vendaval. La fiesta era un cuento aparte, todos bailando con una sonrisa de oreja a oreja, coreografías que parece que vienen en los genes, movimientos propios de Ronaldinho Gaucho, todo carnaval y celebración...genuino, a falta de mejor palabra. De la seguidilla de escaramuzas fiesteras que he podido vivir en mi breve estadía, esta fue la primera en que ví gente divirtiéndose con el alma. Uno de esos tónicos para el alma a las tres de la mañana.
Tras tontear un rato, acompañé a Jef (que no compartió mi apreciación sobre lo que acabábamos de ver, pero con quien sí tuvimos una interesante conversación acerca de las fiestas como extranjeros y porque uno queda siempre con la idea de que lo bueno está empezando cuando todo se acaba en este país) y de ahí me fui a casa, sin mucho sueño, así es que leí un rato mi abandonado "Jonathan Strange & Mr. Norrell" (que es BUE-NÍ-SI-MO) y a dormir se ha dicho.
Espero mis lectores perdonen lo recursivo de este diario y lo a veces quisquilloso que me pongo con los detalles. Es, mal que mal, una muleta para la memoria.
Salud.
sábado, 9 de septiembre de 2006
Noche de Viernes
y este blog que lentamente comienza a agarrar ritmo por estas tierras.
Tras mi segundo día de clases y mi reunión con mi profesora, Rose (a quien la inmensa mayoría de sus alumnos encuentra destacablemente guapa y vaya si esto no se está volviendo una constante con las profesoras con las que trabajo) y mi cabeza que ya está trabajando en las ayudantías ahí, en el fondo, mientras yo hago cualquier cosa.
La noche prometía, primer Viernes del año académico, fiestas miles a lo largo de todo el campus y todo eso. La verdad es que no pasó tanto tanto.
Tampoco es como si pasara nada, pero a eso de las 12.30 yo ya estaba caminando de aquí para allá con los checos, los belgas y los franceses y me encontré pensando que si acaso no había más gente buscando una fiesta que gente en las fiestas mismas. A eso de la 1 nuestro grupo se había decimado y conocí a Stana, otra checa que está desde al año pasado y que se va mañana, que caminaba con la misma pregunta en su cabeza y un poco con esa sensación de Tiene que haber algo más por ahí. El itinerario de la noche terminó siendo Fiesta con banda en vivo-Fiesta en fraternidad X-Bar-Fraternidad Y. y fue más o menos así
Fiesta con banda en vivo: Mejor momento de la noche, llegamos con los checos y la cosa fue prendiendo lentamente. Conocí alguna gente (la frase más desgastada de la semana), la música resultó ser buenísima: covers de los 90's y para colmo cuando la banda descansaba, música envasada de corte funky y de repente "You make me feel like dancing" de Leo Sayer y otra de esas explosiones de felicidad. Convencidos de que esto sólo se ponía mejor, marchamos como grupo, dejando atrás a algunos eso sí, entre ellos Julia, la chica inglesa que me ha comentado de un curso sobre Cognición que siento que DEBO tomar...aunque sea con solicitud de excepción.
Ahora, nuevamente para esos Apuntes para la psicología del trago: Los checos estaban de lo mejor, europeos orientales entre nórdicos y rusos saben más que algo de esto del beber, sin embargo de un minuto para otro entraro en modalidad alcoholizada en uno de los espectáculos más divertidos e impresionantes so far aquí en Union. Es como si tuvieran turbo o un motor de partida formidable para estas cosas.
Fiesta en Fraternidad X - En realidad buscábamos una fiesta en una de las casas de mi calle, los checos en modalidad Alcohol, los franceses y yo. Buen momento para trabar amistad con los franceses, que eran los otros individuos moderados. Mikael y yo que mirabamos como Jan se sentaba en los porches de las casas vecinas y que disuadíamos a Vitek de meterse en las oficinas de la seguridad del campus donde "algo" le hacía sentir que había una fiesta. Abortamos la búsqueda mejor y terminamos en fraternidad X donde la cosa tenía una pinta de wild on deslavado, con chicas bailando arriba de las mesas, baile y descontrol por todos lados (se había acabado el trago eso sí) y nosotros los foráneos que mirábamos con cara de qué onda. Los europeos todos distantes, con cara de añoranza-de-disco-tecno, yo me reía nomás y tomaba fotos mentales. Acá conocí a Janelle que hacía exactamente lo mismo. Estaba ahí más por socializar que otra cosa y se reía de lo ridículo de sus compañeros.
*Para ser fieles a la verdad, a Janelle la había conocido dos días atrás, cuando fui a lo de Kaitlin y Slava y ella me abrió la puerta y me comunico que los individuos ya mencionados se estaban dando una ducha juntos y que sería "larga".
Bar - Sofocados por el calor (y cómo es que acá yo soy el único que suda. Ok, todos los chistes sobre "sudacas" pueden venir acá) Jef, Frederique(belgas), Nina, Emily(alemanas), Ondra(checo), Doug(gringo) y yo partimos en pos de mejores y mejor ventilados pastos a Gepetto's el bar más cercano. Nada. La barra vacía y sólo los parroquianos que ya estaban medios chambreados. Afuera unos afroamericanos (el momento de la corrección política del día de hoy llega a ustedes por cortesía de...) que fumaban marihuana cuando entramos, rapeaban cuando salimos. Esperábamos una multitud y no encontramos a nadie (como la barra de la UC,jajajaja...perdón, TENÍA que), esto le pegó una puñalada al corazón de la noche. Decimation.
Porque ahí mismo se fueron las dos alemanas, Frederique, al rato Jef y quedamos Ondra, Doug y yo. Camino hacia la nada apareció Stana en lo que ha sido narrado anteriormente. Terminamos en...
Fraternidad Y - donde Vitek y algunos amigos gringos cocinaban hamburguesas a la parilla con queso (LA mejor hamburguesa que he comido en este país. Y comprenderán que he comido Muchas). Bajamos al sótano de la fraternidad donde jugamos ping pong con vasos de cerveza en la mesa y otros de los tantos "drinking games" que acá son un deber y una obligación. Al menos cuando le achunté a un vaso pude arrodillarme y hacer un Matador. Al final de la noche (eso de las 3 y media)Doug, que es serio candidato a "Gringo más buena onda" so far, nos regaló unas cervezas de Boston, su ciudad.
La noche que tanto jolgorio prometía terminó siendo un tour bien diferente. Extraño, sí, pero nada malo ahora en retrospectiva. No me regalé ningún capítulo de los Python y llegué a casa a leer dos páginas de Lord Jim antes de caer en el más estrepitoso de los sueños.
jueves, 7 de septiembre de 2006
International Superstar Soccer
Futbol Futbol Futbol!!!
Finalmente una pichanga. En el marco del día perfecto de ayer, antes de ir a la ya comentada fiesta en casa de Stefan, jugué mi primer partido en estas canchas. Eso sí la modalidad escogida fue pichanga en cancha de tenis con arcos de hockey sin arquero, pero aún así lo pasé increíble. Jugando con checos, belgas, ingleses, yankees, franceses y senegaleses, el futbol se vuelve distinto. Se siente eso del "lenguaje universal" y como da lo mismo lo que se diga o se haga. A mitad del partido uno se encuentra dando órdenes en el escaso checo que ha podido recoger en 4 días y todo se diluye y se vuelve simplemente fútbol. Un deleite.
Hoy conocí a Dave, en una suerte de asado (barbeque en realidad, mantengamos limpio el nombre del asado, especialmente ahora que "se nos viene el diecioscho") con quien quedamos de armar un equipo para el intramural de futbolito por acá. La verdad es que entre los internacionales que están acá y los que llegamos, podemos parar dos equipos con tranquilidad, veamos que pasa.
En todo caso, por lo visto en la pichanga no le veo mucho prospecto. Es decir, el mejor de todos, Slava, se va en dos semana más de vuelta a su país. En todo caso los franceses no juegan nada mal...detalles más adelante.
Ah, y tras consultar con los checos, el apellido de Nedved se pronuncia, efectivamente "Niedvied". Es que sus acentos especiales no aparecen en las poleras.
Finalmente una pichanga. En el marco del día perfecto de ayer, antes de ir a la ya comentada fiesta en casa de Stefan, jugué mi primer partido en estas canchas. Eso sí la modalidad escogida fue pichanga en cancha de tenis con arcos de hockey sin arquero, pero aún así lo pasé increíble. Jugando con checos, belgas, ingleses, yankees, franceses y senegaleses, el futbol se vuelve distinto. Se siente eso del "lenguaje universal" y como da lo mismo lo que se diga o se haga. A mitad del partido uno se encuentra dando órdenes en el escaso checo que ha podido recoger en 4 días y todo se diluye y se vuelve simplemente fútbol. Un deleite.
Hoy conocí a Dave, en una suerte de asado (barbeque en realidad, mantengamos limpio el nombre del asado, especialmente ahora que "se nos viene el diecioscho") con quien quedamos de armar un equipo para el intramural de futbolito por acá. La verdad es que entre los internacionales que están acá y los que llegamos, podemos parar dos equipos con tranquilidad, veamos que pasa.
En todo caso, por lo visto en la pichanga no le veo mucho prospecto. Es decir, el mejor de todos, Slava, se va en dos semana más de vuelta a su país. En todo caso los franceses no juegan nada mal...detalles más adelante.
Ah, y tras consultar con los checos, el apellido de Nedved se pronuncia, efectivamente "Niedvied". Es que sus acentos especiales no aparecen en las poleras.
La felicidad jajajajajaja
Día fántastico-maravilloso-espléndido-llegando-a-las-fronteras-del-realismo-mágico.
Primer día de clases, levantada temprano y todo eso. La clase de Narrativa Moderna es realmente moderna, lo que significa que todo termina con la Primera Guerra Mundial(!). A leer 9 capítulos de "Lord Jim" para el Viernes se ha dicho.
La clase de medieval estuvo recontra buena, con mi profesora hablando del feudalismo con citas a Monty Python(!!)y yo que no puedo estar más rebozante.
Después, en vista y considerando mis limitados recursos económicos, qué mejor que ir a la biblioteca a tomar prestado Lord Jim. Y ahí fue.
Desde el primer momento tenía algo de la voz de Mikel García haciendo eco en la cabeza("es que allá las bibliotecas..."), pero cuando descubrí que Lord Jim estaba en el subterráneo, y que el subterráneo tiene tantos libros que las estanterías, para ahorrar espacio, hay que moverlas con una manija, algo dentro de mi explotó en júbilo. La sola idea de saber que uno puede morir atrapado entre dos estanterías repletas me hizo tan pero tan feliz que tuve la necesidad física de gritar de puro gozo. Cosa que por supuesto no hice, ya que, mal que mal, estaba en una biblioteca. Me acordé de Josephine y de la chica de "Love Actually" zapateando en la escalera. Y no, no zapateé en ningún lado.
La vida social estudiantil acá tiene un eje virtual bien especial llamado "Facebook". Una buena forma de estar en contacto con todo el mundo y saber quién es quién. El mismísimo Bill Thomas que todo lo sabe y todo lo comanda lo recomienda amplíamente. Es la herramienta ideal, entre otras cosas, para conocer gente, consolidar relaciones y recordar mejor los nombres y caras de taanta gente. Abrí una cuenta ahí mismo y lentamente he empezado a acumular amigos Union.
El día de hoy tuvo el más lindo de los atardeceres hasta ahora. De nuevo tuve ese extraño arranque de querer gritar de puro contento y abrumado de felicidad...en eso estaba cuando, camino a casa, me encuentro con los checos y que a la noche vamos a la casa de Stefan, el arquero belga. Buenas noticias, sin duda.
La noche le puso la proverbial guinda a la torta del día. Primer carrete acá y nada más que satisfacciones. Conocí mucha gente que ya irá desfilando por estas páginas sin duda. ¿El carrete mismo? Nada que no se vea por las pantallas de cualquier serie de televisión, los gringos que toman y su psicología que se trastorna, en medio de la noche con un grupo nos arrancamos a tomar aire a un bar (en vista y considerado lo sofocante de la casa) y cuando volvimos la fiesta ya estaba medio en cenizas, con la seguridad del campo apagando cualquier fuego posible. La noche la rematé caminando a casa y acompañando a Caitlin (Pickett, no Sandusky que es la otra Kaitilin que conocí esta noche y que resulta ser la novia de uno de los checos del año pasado) hasta su casa, que, descubrimos, está a dos de la mía. Para los interesados en la sociología del trago, la chica en cuestión terminó jurando lo mucho que me quería, cuán increíble era conocerme, y cómo yo era lo mejor de esta universidad. Esto conociéndome hace 3 hora y hablando con suerte un total acumulado de 20 minutos. Haga sus propias analogías con sus amigos en Chile.
Y como fue un día tan bueno y el siguiente era mi último día libre por acá, antes de empezar con las clases, me regalé otra media hora del Monty Phyton's Flying Circus.
Primer día de clases, levantada temprano y todo eso. La clase de Narrativa Moderna es realmente moderna, lo que significa que todo termina con la Primera Guerra Mundial(!). A leer 9 capítulos de "Lord Jim" para el Viernes se ha dicho.
La clase de medieval estuvo recontra buena, con mi profesora hablando del feudalismo con citas a Monty Python(!!)y yo que no puedo estar más rebozante.
Después, en vista y considerando mis limitados recursos económicos, qué mejor que ir a la biblioteca a tomar prestado Lord Jim. Y ahí fue.
Desde el primer momento tenía algo de la voz de Mikel García haciendo eco en la cabeza("es que allá las bibliotecas..."), pero cuando descubrí que Lord Jim estaba en el subterráneo, y que el subterráneo tiene tantos libros que las estanterías, para ahorrar espacio, hay que moverlas con una manija, algo dentro de mi explotó en júbilo. La sola idea de saber que uno puede morir atrapado entre dos estanterías repletas me hizo tan pero tan feliz que tuve la necesidad física de gritar de puro gozo. Cosa que por supuesto no hice, ya que, mal que mal, estaba en una biblioteca. Me acordé de Josephine y de la chica de "Love Actually" zapateando en la escalera. Y no, no zapateé en ningún lado.
La vida social estudiantil acá tiene un eje virtual bien especial llamado "Facebook". Una buena forma de estar en contacto con todo el mundo y saber quién es quién. El mismísimo Bill Thomas que todo lo sabe y todo lo comanda lo recomienda amplíamente. Es la herramienta ideal, entre otras cosas, para conocer gente, consolidar relaciones y recordar mejor los nombres y caras de taanta gente. Abrí una cuenta ahí mismo y lentamente he empezado a acumular amigos Union.
El día de hoy tuvo el más lindo de los atardeceres hasta ahora. De nuevo tuve ese extraño arranque de querer gritar de puro contento y abrumado de felicidad...en eso estaba cuando, camino a casa, me encuentro con los checos y que a la noche vamos a la casa de Stefan, el arquero belga. Buenas noticias, sin duda.
La noche le puso la proverbial guinda a la torta del día. Primer carrete acá y nada más que satisfacciones. Conocí mucha gente que ya irá desfilando por estas páginas sin duda. ¿El carrete mismo? Nada que no se vea por las pantallas de cualquier serie de televisión, los gringos que toman y su psicología que se trastorna, en medio de la noche con un grupo nos arrancamos a tomar aire a un bar (en vista y considerado lo sofocante de la casa) y cuando volvimos la fiesta ya estaba medio en cenizas, con la seguridad del campo apagando cualquier fuego posible. La noche la rematé caminando a casa y acompañando a Caitlin (Pickett, no Sandusky que es la otra Kaitilin que conocí esta noche y que resulta ser la novia de uno de los checos del año pasado) hasta su casa, que, descubrimos, está a dos de la mía. Para los interesados en la sociología del trago, la chica en cuestión terminó jurando lo mucho que me quería, cuán increíble era conocerme, y cómo yo era lo mejor de esta universidad. Esto conociéndome hace 3 hora y hablando con suerte un total acumulado de 20 minutos. Haga sus propias analogías con sus amigos en Chile.
Y como fue un día tan bueno y el siguiente era mi último día libre por acá, antes de empezar con las clases, me regalé otra media hora del Monty Phyton's Flying Circus.
lunes, 4 de septiembre de 2006
Me fui pero ya VueLVo
Queridos Lectores:
Estoy teniendo una serie de dificultades para conectarme establemente a la internet aca en Schenectady. Sepan que esto esta siendo desde ya investigado por la gente de IT y que espero tener pronta respuesta a mis problemas. Estas breves lineas vienen directamente desde la bibilioteca del Union College. Detalles mas adelante...
LV
PS *NUEVO Y ACTUALIZADO * - CON EL CORRER DE LOS DÍAS, IRÉ POSTEANDO LO QUE FUI ANOTANDO DURANTE MI PRIMERA SEMANA, ASÍ ES QUE, UNA VEZ MÁS: Detalles más adelante.
Estoy teniendo una serie de dificultades para conectarme establemente a la internet aca en Schenectady. Sepan que esto esta siendo desde ya investigado por la gente de IT y que espero tener pronta respuesta a mis problemas. Estas breves lineas vienen directamente desde la bibilioteca del Union College. Detalles mas adelante...
LV
PS *NUEVO Y ACTUALIZADO * - CON EL CORRER DE LOS DÍAS, IRÉ POSTEANDO LO QUE FUI ANOTANDO DURANTE MI PRIMERA SEMANA, ASÍ ES QUE, UNA VEZ MÁS: Detalles más adelante.
El primer Lunes
Día de Orientaciones Varias de diverso grado de importancia y aburrimiento. conocí finalmente al grupo de checos y lo pasé bien riéndome junto con uno que parece un joven Diego Rivarola. Todo parece indicar que tenemos equipo de futbolito para este trimestre. Dentro de lo curioso en la reunión de estudiantes internacionales destaca que el chico que viene de Bélgica no contento con amar el fútbol es arquero también. Para colmo nos asignaron la misma casa, en el sistema de semi-fraternidades. Caminabamos hacia allá cuando nos miramos y preguntamos a coro cuáles serían las probabilidades, dos arqueros y en la misma casa. Risas por montón y por su timidez y el comentario ese no me cabe la menor duda de que el tipo es absolutamente de verdad. En efecto, conocía Nantes, la ciudad de Amina, la ayudante de francés, porque recordaba al arquero. No importa el idioma que hables, hay un denominador común que no se puede comprar ahí.
En la tarde, alentado por los checos que organizaban una pichanga, decidí saltarme el tour de un campus que recorrí mil veces durante el fin de semana. En el camino me encontré con Nasha, María, y Darcia (iraní-sueca, rusa, y mexicana, respectivamente) que estaban sacándole la vuelta al tour. Sobre ellas se sabrá más, más adelante, por supuesto.
Nunca encontré a los checos para jugar la pichanga, así es que partí, muy vestido con mi polera de la U '98, a ver si alguien me echaba una mano conectando mi notebook. La cosa no dió mucho fruto y esto lo escribo desde el block de notas, con la esperanza de volverlo entry cuando me logré conectar. Estoy pensando seriamente en comprarme una tarjeta de red inalámbrica...
De vuelta de eso, me vine a casa y me tiré en la cama después de ordenar los papeles. Mientras me quedaba dormido, atiné con que no podía dormir siesta por la levantada temprano de mañana, así es que salí a caminar con un mínima esperanza de encontrar a mis futboleros checos. No pasó mucho con eso y terminé en la biblioteca respondiendo lo más brevemente posible algunos mails administrativos, y conectándome al web messenger. Hablé con Gonzo, Fran, y Ani, mi amiga argentina. En eso estaba cuando de repente...
Una voz me dice si acaso me puedo quedar media hora más en la biblioteca que van a filmar un comercial para la U y necesitan gente que finja estar estudiando. Bueh...pensé yo, y me encontré junto a Maria, Nasha y Darcia haciéndolas de alumnos para la cámara. Nos tomamos un helado y cenamos juntos, para después ir a parar todos a la pieza de Maria en Richmond (uno de los dorms de por acá y al que le dije "Norwich" a lo largo de toda la semana). Conocí más gente por allá: Mike, un novato de Connecticut que está medio loco por Maria, y un par más de cuyo nombre no me acuerdo, genuinamente. La tasa de gente nueva por día me abruma. Tras un par de tragos terminamos en un 'evento' de "Desayuno en la Noche"(!!) comiendo panqueques a eso de las 10.30. Después de eso, calabaza y terminé el día, consierando mi excelente estado de ánimo, viendo otro capítulo del Monty Python's Flyinc Circus, que no para de hacerme reír.
En la tarde, alentado por los checos que organizaban una pichanga, decidí saltarme el tour de un campus que recorrí mil veces durante el fin de semana. En el camino me encontré con Nasha, María, y Darcia (iraní-sueca, rusa, y mexicana, respectivamente) que estaban sacándole la vuelta al tour. Sobre ellas se sabrá más, más adelante, por supuesto.
Nunca encontré a los checos para jugar la pichanga, así es que partí, muy vestido con mi polera de la U '98, a ver si alguien me echaba una mano conectando mi notebook. La cosa no dió mucho fruto y esto lo escribo desde el block de notas, con la esperanza de volverlo entry cuando me logré conectar. Estoy pensando seriamente en comprarme una tarjeta de red inalámbrica...
De vuelta de eso, me vine a casa y me tiré en la cama después de ordenar los papeles. Mientras me quedaba dormido, atiné con que no podía dormir siesta por la levantada temprano de mañana, así es que salí a caminar con un mínima esperanza de encontrar a mis futboleros checos. No pasó mucho con eso y terminé en la biblioteca respondiendo lo más brevemente posible algunos mails administrativos, y conectándome al web messenger. Hablé con Gonzo, Fran, y Ani, mi amiga argentina. En eso estaba cuando de repente...
Una voz me dice si acaso me puedo quedar media hora más en la biblioteca que van a filmar un comercial para la U y necesitan gente que finja estar estudiando. Bueh...pensé yo, y me encontré junto a Maria, Nasha y Darcia haciéndolas de alumnos para la cámara. Nos tomamos un helado y cenamos juntos, para después ir a parar todos a la pieza de Maria en Richmond (uno de los dorms de por acá y al que le dije "Norwich" a lo largo de toda la semana). Conocí más gente por allá: Mike, un novato de Connecticut que está medio loco por Maria, y un par más de cuyo nombre no me acuerdo, genuinamente. La tasa de gente nueva por día me abruma. Tras un par de tragos terminamos en un 'evento' de "Desayuno en la Noche"(!!) comiendo panqueques a eso de las 10.30. Después de eso, calabaza y terminé el día, consierando mi excelente estado de ánimo, viendo otro capítulo del Monty Python's Flyinc Circus, que no para de hacerme reír.
martes, 29 de agosto de 2006
Una seguidilla de despedidas encadenadas
Como corriente de consciencia mi última visita al campus San Joaquín, mi misión original era devolverle sus zapatos de fútbol a Pablo "Puma Cognitivo" Lima y despedirme de mi amiga del alma y ex-jefa Antonia Viú, además de entregarle unas fotocopias a Sole, esposa de mi predecesor en Union, Cristóbal Cardemil. En vez de eso, terminé inmerso en un continuo de abrazos y despedidas de la más variada índole.
Comenzó todo al salir del metro y encontrarme con Chini y Loreto, dupla característica del CEL y grandes valores por méritos propios y diversos cada una. Recontra lindo y recontra emotivo, pudimos honestamente decirnos lo que nos echaríamos de menos - que a la Chini se lo había dicho unas semanas antes a propósito de lo que echo de menos esos saludos breves y enriquecedores de pasillo.
La reunión con Antonia estuvo bien, en el marco de lo esperado y esta vez no me echó mirada en especial alguna, pero firmó su mirada de hace meses atrás diciendo "la próxima vez que nos veamos vas a ser alguien completamente distinto" junto a su abrazo de despedida. Cómo no amarla a mi jefa, ni a nadie que se despida con semejantes palabras. Soy un muchacho con suerte.
Ahora las cosas se pusieron ligeramente surreales cuando al medio del patio de Letras encontré a Mikel "El ubicuo" García, quien se enteró ahí mismo de mi viaje y con quién conversé como uno conversa con Mikel: como si el tiempo hubiera pasado por el mundo pero no por la conversación. Le expresé mis ganas de haberme despedido de Pablo Acuña y me respondió con un "Pablo está por acá, anda dando vueltas". Serendipity al kilo.
Tras entregar botines y fotos al bueno de Pablo L., me encontré con el ya mencionado Acuña, despedida triple en medio del patio con Mikel y los amigos del barrio pueden desaparecer pero los dinosaurios no van a desaparecer ¿no?. Nos reímos de lo lindo, llegando a caer en la meta-referencia de burlarnos de nuestra condición de ancianos y esquizoides en un patio lleno de niños y niñas lindas.
Encuentros varios mediante (Vicenta, Jesu y Elvira X2), me despedí también de mi querida Alejandra Zurita, que algún día descubrirá que puede gobernar el mundo si se lo propone. También una despedida de antología, con el mismo tino y gracia medio épica de la de Antonia.
Así me despedí del campus, marchaba ya dejando atrá medio definitivamente tanto edificio gris, cuando en lontananza apareció Catalina "Martina" Gomez. De todos los mencionados anteriormente, éste fue el único adiós con ese saborcito que deja intuir que ya no verás más a alguien.
Fui por lana y me traje un chaleco, en definitiva. En el fondo de mi alma sigo aborreciendo ese campus funesto, pero hay gente bella ahí. Corazones, intelectos y afectos de lo más puro en un mundo tan postmodernamente desplazado y, definitivamente, desubicado. Todos los mencionados anteriormente son vivo ejemplo de eso.
Comenzó todo al salir del metro y encontrarme con Chini y Loreto, dupla característica del CEL y grandes valores por méritos propios y diversos cada una. Recontra lindo y recontra emotivo, pudimos honestamente decirnos lo que nos echaríamos de menos - que a la Chini se lo había dicho unas semanas antes a propósito de lo que echo de menos esos saludos breves y enriquecedores de pasillo.
La reunión con Antonia estuvo bien, en el marco de lo esperado y esta vez no me echó mirada en especial alguna, pero firmó su mirada de hace meses atrás diciendo "la próxima vez que nos veamos vas a ser alguien completamente distinto" junto a su abrazo de despedida. Cómo no amarla a mi jefa, ni a nadie que se despida con semejantes palabras. Soy un muchacho con suerte.
Ahora las cosas se pusieron ligeramente surreales cuando al medio del patio de Letras encontré a Mikel "El ubicuo" García, quien se enteró ahí mismo de mi viaje y con quién conversé como uno conversa con Mikel: como si el tiempo hubiera pasado por el mundo pero no por la conversación. Le expresé mis ganas de haberme despedido de Pablo Acuña y me respondió con un "Pablo está por acá, anda dando vueltas". Serendipity al kilo.
Tras entregar botines y fotos al bueno de Pablo L., me encontré con el ya mencionado Acuña, despedida triple en medio del patio con Mikel y los amigos del barrio pueden desaparecer pero los dinosaurios no van a desaparecer ¿no?. Nos reímos de lo lindo, llegando a caer en la meta-referencia de burlarnos de nuestra condición de ancianos y esquizoides en un patio lleno de niños y niñas lindas.
Encuentros varios mediante (Vicenta, Jesu y Elvira X2), me despedí también de mi querida Alejandra Zurita, que algún día descubrirá que puede gobernar el mundo si se lo propone. También una despedida de antología, con el mismo tino y gracia medio épica de la de Antonia.
Así me despedí del campus, marchaba ya dejando atrá medio definitivamente tanto edificio gris, cuando en lontananza apareció Catalina "Martina" Gomez. De todos los mencionados anteriormente, éste fue el único adiós con ese saborcito que deja intuir que ya no verás más a alguien.
Fui por lana y me traje un chaleco, en definitiva. En el fondo de mi alma sigo aborreciendo ese campus funesto, pero hay gente bella ahí. Corazones, intelectos y afectos de lo más puro en un mundo tan postmodernamente desplazado y, definitivamente, desubicado. Todos los mencionados anteriormente son vivo ejemplo de eso.
Snapshots de un fin de semana de despedidas
Enviado por Leonardo Villarroel el lunes, 28 agosto, 2006 a las 23:30
Un tanto agotado por el ejercicio de llenar maletas y no queriendo dejar pasar el tiempo, este humilde cronista os regala....el haikú oficial de mi último fin de semana en Chile!!! Enjoy...¡Grande la U!!
domingo, 27 de agosto de 2006
Breves deportivas -
Si bien la historia de esta última semana, semana de despedidas, fiestas, comidas, compromisos y adioses, espero contarla más en detalle pronto, sí quiero hacer un alto y dejar este pequeño hito aquí. Pequeño básicamente porque apenas puedo teclear del cansancio, tres horas en el estadio y cada vez que ganamos un clásico salimos sintiendo que el partido lo ganaron los jugadores y la barra por igual, que en verdad si no hubiera gritado aquí o allá a lo mejor las cosas hubieran sido distintas.
Lo que pasa es que hoy fui por última vez antes del viaje a ver a la U. Estadio Nacional, Andes Sur. Seis fechas sin conocer victoria terminaron hoy. Y fui feliz, inmensada y desproporcionadamente feliz como sólo el fútbol puede hacerme. A mediados del segundo tiempo y a medida que bajaba las escaleras rumbo a casa no pude evitar ese estremecimiento de saber que falta tanto para volver. He estado más tiempo lejos del estadio, lo sé, pero fue distinto. Tan distinto y emotivo como por vez primera estar muerto de calor, con el sol de fin del verano en la cara, y sentir una escalofrío a cada canto de Los de Abajo, como pasar susto cuando Chandía le llevó la botella que cayó cerca de Arrué al veedor del partido, como estar con mi padre ahí como durante buena parte de mi infancia, como sentir que lo más grande que tiene la U es su gente y que no hay nada pero nada en el mundo que se le parezca, y nada en Chile que siquiera le llegue remotamente a los talones.
Hace unas semanas, con motivo de su cumpleaños, vino a almorzar Nico Cornejo. Antes de sentarnos a la mesa hablábamos del fútbol y, admirados en esto de ser azules, le dije "No podría tener un hijo que no fuera de la U. No podría, sencillamente no podría. Porque es TANTO lo que se perdería y tan pero TAN distinta la forma de ver la vida cuando se es de la U. Te juro que no concibo tener un hijo de otro equipo". Y es cierto. Por parcial que suene, esas no son las palabras de un fanático desbocado ni de un hooligan furibundo.
Son las palabras de cualquier hincha de la U. Si no pregúntele a cualquiera de los 25,000 que estuvimos hoy en la cancha.
Lo que pasa es que hoy fui por última vez antes del viaje a ver a la U. Estadio Nacional, Andes Sur. Seis fechas sin conocer victoria terminaron hoy. Y fui feliz, inmensada y desproporcionadamente feliz como sólo el fútbol puede hacerme. A mediados del segundo tiempo y a medida que bajaba las escaleras rumbo a casa no pude evitar ese estremecimiento de saber que falta tanto para volver. He estado más tiempo lejos del estadio, lo sé, pero fue distinto. Tan distinto y emotivo como por vez primera estar muerto de calor, con el sol de fin del verano en la cara, y sentir una escalofrío a cada canto de Los de Abajo, como pasar susto cuando Chandía le llevó la botella que cayó cerca de Arrué al veedor del partido, como estar con mi padre ahí como durante buena parte de mi infancia, como sentir que lo más grande que tiene la U es su gente y que no hay nada pero nada en el mundo que se le parezca, y nada en Chile que siquiera le llegue remotamente a los talones.
Hace unas semanas, con motivo de su cumpleaños, vino a almorzar Nico Cornejo. Antes de sentarnos a la mesa hablábamos del fútbol y, admirados en esto de ser azules, le dije "No podría tener un hijo que no fuera de la U. No podría, sencillamente no podría. Porque es TANTO lo que se perdería y tan pero TAN distinta la forma de ver la vida cuando se es de la U. Te juro que no concibo tener un hijo de otro equipo". Y es cierto. Por parcial que suene, esas no son las palabras de un fanático desbocado ni de un hooligan furibundo.
Son las palabras de cualquier hincha de la U. Si no pregúntele a cualquiera de los 25,000 que estuvimos hoy en la cancha.

miércoles, 23 de agosto de 2006
Apuntes para una Ley Anti-tabaco
Con tanta vuelta de la vida, había olvidado ciertas pequeñas consideraciones sobre la recientemente promulgada ley anti-tabaco. Esta mañana, pasando por el blog de Javi Cifuentes, me fue recordado el tema. A modo de disclaimer: Nunca he fumado tabaco, cuando era chico solía tragarme el humo en las fiestas de cumpleaños de mi padre y pasar la semana entera con el asqueroso sabor en la garganta; buena parte de mi vida he odiado acérrimamente a los fumadores y nada me indigna más que en esos días en que el cielo de Santiago es una gran manta color plomo ver a la gente fumando en espacios cerrados, regalándonos una réplica a escala del centro de la ciudad.
UNO. Aun considerando lo anterior, no puedo, sencillamente, estar de acuerdo ni mucho menos ponerme contento con una ley tan drástica.DOS. Porque si bien las leyes están para normar la conducta humana y regular nuestra vida en sociedad (kilos de filosofía clásica por acá), al menos un mínimo de esa regulación ha de venir más de algo llamado educación que de un puñado de textos legalizados ante los tres poderes del estado.
TRES. Porque al final del día, aquí hay algo más grande en juego que "la salud de nuestros niños" o la salud de cualquier adulto responsable que sabe lo que hace al meterse un rollo de nicotina en la boca. Lo que hay en juego es aquella conducta social medio en extinción y conocida desde hace un par de siglos como 'tolerancia'.
CUATRO. No hay ejercicio más cotidiano de la tolerancia o la hospitalidad, de la comprensión y apertura hacia El Otro en definitiva, que la actitud hacia el cigarrillo. Desde quienes no fumamos enfrentando a aquellos quienes se están muriendo por un cigarro, y desde aquellos que aman su hábito y se enfrentan a quienes no aguantan ni el olor a pucho en la ropa de alguien que estuvo hace 3 días con un fumador.
CINCO. Quizás porque un enorme porcentaje de los fumadores se inicia en el hábito a escondidas, lejos de casa, o quizás porque el hábito es socialmente 'tolerado' más que bienvenido, no tenemos una normativa cultural muy clara respecto al cigarro. A nadie le enseñan a fumar acompañado con preceptos sobre cuándo fumar y cuándo no. No existe un 'es de buena educación fumar cuando' ni tampoco un 'es de mala educación cuando'. Luego, se cae en la dicotomía de poder o no fumar. Se fuma cuando se puede, no se fuma cuando es prohíbido. Y ahora sí que lo prohibieron.
SEIS. Lo que una ley así de dura contra el tabaco consigue no es más que regular 'a la mala' algo que debiera nacer de un proceso social. Si bien siempre es más fácil promulgar leyes que gastar en campañas educativas, encuentro que el peligro que yace tras actos legislativos como este es tan grande que bien vale gastar plata en una campaña 'aprenda cómo y cuándo fumar mejor'.

SIETE.** El año pasado, leyendo la biografía de Roland Barthes por Jean-Luis Calvet me sorprendió una de las fotos en particular: Barthes junto al pizarrón, haciendo clases, algunos fundamentos de Levi-Strauss en la pizarra, la tiza en una mano, y en la otra un cigarro. Lo encontré sencillamente majestuoso, el viejo profesor fumando frente a sus alumnos. Como las casas en Los Cerezos, ya no los hacen así.
OCHO. Porque al final del día el problema del cigarro se reduce a ser lo suficientemente consciente, unos, de que es un hábito para mucha gente y que como tal tiene derecho a ejercerlo en público o donde quiera;y , otros, de que existen personas cuyos cuerpos o psiquis rechazan profundamente su hábito. Si yo pudiera, hablaría de fútbol todo el día, pero entiendo que hay gente que detesta el tema y gente que se sentiría ofendida con mis visiones sobre sus equipos o sus hinchadas. Mejor callar. Asímismo, deberíamos poder confíar en que todo lo que se necesita para que alguien apague su cigarro es que alguien más se lo pida de buena manera. ¿Qué tanto cuesta ser civilizados? ¿Se requiere una multa de 32 millones por no ser buena gente?
NUEVE. Uno no puede pretender entender al otro ni que el otro lo entienda si no está dispuesto como mínimo a adentrarse en su mundo. Leyes como esta no hacen más que acentuar de manera negativa las diferencias entre las personas. Ya era desagradable salir a cenar con un fumador y verte obligado a decidir entre las zonas para fumadores y para no-fumadores. ¿Acaso mi acompañante y yo no íbamos a tener el civismo necesario para convivir en el mismo espacio? o ¿Acaso mi acompañante iba a ser tan cretino/a como para no apagar su cigarro si al lado nuestro estaba una mujer embarazada? Tomar decisiones de conciencia como esta última es algo que la nueva ley le quita a los individuos. Otra ley para sacarle un peso a las ya profundamente ligeras consciencias santiaguinas.
DIEZ. Con todo este despotricar sé que corro el riesgo de sonar profundamente idealista y extremadamente poco realista. Asumo ese riesgo, y no quiero reducir tampoco los riesgos de las enfermedades pulmonares y no dejo de odiar el olor a nicotina y tabaco, pero no por eso dejo de creer que es más lo que se pierde que lo que se gana con leyes que fomentan el no-entendimiento, la poca tolerancia y exacerban negativamente las diferencias entre los miembros de una sociedad.
**Edité la entrada para agregar la foto, donde se aprecia claramente la distorsión de mi memoria, gracias a la chica que postea siempre por apuntar la dirección de ambas.El observador atento notará no sólo que Barthes No tiene el cigarro en la mano, sino que la clase no versa sobre Levi-Strauss (cosa poco probable, considerando su contemporaneidad) sino sobre Genette y sus tipos de narrador con todo el structural style - shame on me **
Horrores intertextuales
"comenzaba a sentir algo parecido a la euforia desesperada de quienes se saben afuera de casi todas las cosas pero no del todo. La intimidante alegría de quienes tienen tan poco que perder y han comenzado a demostrarlo exiliándose en una mesa de un 24 horas de una estación de servicio"
- Rodrigo Fresán, Esperanto.
"a eso de las 2 y media me encontraba tomando té a cuadras de mi casa. (...) algo pasó (quizás demasiados encuentros en el día por cansancio lograron que dejara de intentar reconocer los rostros de los que llegaban a la bomba de bencina) pero veía entrar a la gente, sintiendo que no conocía a nadie y que, de alguna forma, me encontraba en el extranjero. Esto en la bomba de bencina que está al terminar una de las calles de lo que más arriba denominé "mi barrio"."
- LV, En este mismo blog hace unos días.
Permítanme decir...¡diossanto!
martes, 22 de agosto de 2006
Mi patria
Como podía ser medio intuído en otros posts y en otros momentos, a la hora de partir y echar de menos, tengo más o menos claro por donde viene la línea editorial. Nada de la supuesta idiosincracia chilena, ni el poder llegar atrasado a todas partes, ni a nuestra escena rock local. Lo único que echaré de menos en ese ámbito podría llegar a ser a mi amado equipo de fútbol, pero espero remediarlo de alguna forma en los Estados. Mal que mal, la señal internacional de canal 7 pasa los partidos y...cómo no podré pagarle a alguien por ver el 7.
Lo que realmente echaré de menos será aquél conjunto de calles y casas al que yo le digo Los Cerezos y que es lo más cercano a una noción patria que tengo.
Teniendo como eje central la calle Los Cerezos, este sector de Ñuñoa no es otro que el lugar donde mis abuelos se instalaron hace ya casi 40 años, y donde he pasado buena parte de mi vida en ires y venires. Porque siempre hemos vivido cerca de ellos y han habido temporadas en que he vivido con ellos, no hay ninguno de mis 25 años que no tenga un momento asociado a este barrio. Las primeras caminatas que di solo por la ciudad las dí de mi casa a donde mis abuelos, las veces en que la tensión en casa era tan grande y yo no podía estar en la misma habitación con mi padre me refugié ahí, en la casa del pasaje Los Cerezos 617; ahí anuncié que estudiaría Letras; ahí descubrí que jamás fumaría tabaco en mi vida; ahí cultivé mi infántil amor por Mafalda, Narnia (porque Papelucho es más de mi departamento) y me adentré en el mundo del comic; quizás la verdadera razón porque mi fiesta de cumpleaños a los 5 fue un fiasco fue porque era mi primera celebración y no la hice ahí.
Nada voy a echar más de menos que caminar por esas calles, donde por los últimos 8 años he caminado cada vez que necesito relajarme, descomprimirme, o simplemente tomar aire en esos días en que lo único que hago es estar acostado hasta las 19hrs. momento en que la vergüenza y mis pulmones, hastíados de la densidad atmósferica de mis cuatro paredes, me impulsan a caminar por Los Cerezos en pos del Parque Juan XXIII.
Y nunca, pero es que nunca Nunca, soymás feliz que en aquellas semanas del año en que los cerezos florecen con el fin del invierno, para que el primer viento de primavera bote sus flores, tapizando el piso de confetti orgánico en lo que es el auténtico Año Nuevo Vegetal. Estar ahí cuando sopla ese viento y el aire tibio ya le está regalando los mejores atardeceres a Santiago es una cosa que ya hecho de menos y lamento perderme este año. Al menos, y en el espiritu de "hágalo porque puede" me he dedicado todos estos días a caminar y tomarle fotos al barrio que considero mi patria, en tanto es el lugar al que quiero volver. Un día, hace años ya, precisamente un Septiem
bre nublado y de viento tibio, caminaba por esas calles cuyos árboles ya tenían la mitad de sus flores cubriendo las veredas y descubrí en una auténtica epifanía made-in-Chile que si algún día me iba del país, no iba a querer volver ni a la segunda economía menos riesgosa de America Latina, ni a la tierra de Juan Luis Martínez, Juan Emar y Roberto Bolaño, ni mucho menos a la tierra de Neruda, sino ahí, a esas calles, a ese momento del año que, si uno lo piensa un poco, es la auténtica prueba de la no-circularidad del tiempo. Y si uno no baja dos veces al mismo río, al menos tiene derecho a pasar dos primaveras viendo volar los pétalos al viento.
Por estos días mis abuelos hablan de cambiarse, vender la casa y comprar un departamento que sea más fácil de mantener a su edad. La posibilidad me inquieta y si bien la intuyo medio inevitable, sólo me hace saber que es inevitable que en algún lugar del futuro gastaré los ahorros de mi vida en re-comprar esa casa. Caminando por Los Cerezos y otros barrios aledaños en Ñuñoa entendí porque los gringos suelen decir "they don't build them like that anymore".
Porque la verdad es que ya no las hacen así y punto.
Aunque, el verdadero rey de los cerezos es este aromo, que todo lo sabe y todo lo responde desde el pasaje Lo Plaza, uno más al Oriente y un toque más al Sur.
Lo que realmente echaré de menos será aquél conjunto de calles y casas al que yo le digo Los Cerezos y que es lo más cercano a una noción patria que tengo.
Teniendo como eje central la calle Los Cerezos, este sector de Ñuñoa no es otro que el lugar donde mis abuelos se instalaron hace ya casi 40 años, y donde he pasado buena parte de mi vida en ires y venires. Porque siempre hemos vivido cerca de ellos y han habido temporadas en que he vivido con ellos, no hay ninguno de mis 25 años que no tenga un momento asociado a este barrio. Las primeras caminatas que di solo por la ciudad las dí de mi casa a donde mis abuelos, las veces en que la tensión en casa era tan grande y yo no podía estar en la misma habitación con mi padre me refugié ahí, en la casa del pasaje Los Cerezos 617; ahí anuncié que estudiaría Letras; ahí descubrí que jamás fumaría tabaco en mi vida; ahí cultivé mi infántil amor por Mafalda, Narnia (porque Papelucho es más de mi departamento) y me adentré en el mundo del comic; quizás la verdadera razón porque mi fiesta de cumpleaños a los 5 fue un fiasco fue porque era mi primera celebración y no la hice ahí.
Nada voy a echar más de menos que caminar por esas calles, donde por los últimos 8 años he caminado cada vez que necesito relajarme, descomprimirme, o simplemente tomar aire en esos días en que lo único que hago es estar acostado hasta las 19hrs. momento en que la vergüenza y mis pulmones, hastíados de la densidad atmósferica de mis cuatro paredes, me impulsan a caminar por Los Cerezos en pos del Parque Juan XXIII.Y nunca, pero es que nunca Nunca, soymás feliz que en aquellas semanas del año en que los cerezos florecen con el fin del invierno, para que el primer viento de primavera bote sus flores, tapizando el piso de confetti orgánico en lo que es el auténtico Año Nuevo Vegetal. Estar ahí cuando sopla ese viento y el aire tibio ya le está regalando los mejores atardeceres a Santiago es una cosa que ya hecho de menos y lamento perderme este año. Al menos, y en el espiritu de "hágalo porque puede" me he dedicado todos estos días a caminar y tomarle fotos al barrio que considero mi patria, en tanto es el lugar al que quiero volver. Un día, hace años ya, precisamente un Septiem
bre nublado y de viento tibio, caminaba por esas calles cuyos árboles ya tenían la mitad de sus flores cubriendo las veredas y descubrí en una auténtica epifanía made-in-Chile que si algún día me iba del país, no iba a querer volver ni a la segunda economía menos riesgosa de America Latina, ni a la tierra de Juan Luis Martínez, Juan Emar y Roberto Bolaño, ni mucho menos a la tierra de Neruda, sino ahí, a esas calles, a ese momento del año que, si uno lo piensa un poco, es la auténtica prueba de la no-circularidad del tiempo. Y si uno no baja dos veces al mismo río, al menos tiene derecho a pasar dos primaveras viendo volar los pétalos al viento.Por estos días mis abuelos hablan de cambiarse, vender la casa y comprar un departamento que sea más fácil de mantener a su edad. La posibilidad me inquieta y si bien la intuyo medio inevitable, sólo me hace saber que es inevitable que en algún lugar del futuro gastaré los ahorros de mi vida en re-comprar esa casa. Caminando por Los Cerezos y otros barrios aledaños en Ñuñoa entendí porque los gringos suelen decir "they don't build them like that anymore".
Porque la verdad es que ya no las hacen así y punto.
Aunque, el verdadero rey de los cerezos es este aromo, que todo lo sabe y todo lo responde desde el pasaje Lo Plaza, uno más al Oriente y un toque más al Sur.
El león, el león, el león es mi pasión
A lo largo de este año, inauguración de la línea 4 del Metro mediante, mi caminar cotidiano ha encontrado en su ruta a este, el mejor cuadrúpedo de peluche de la tierra. Al parecer pertenece a una profesora o quizás la directora (es el auto que más tarde se va) del colegio que queda acá a la vuelta de mi casa.La Primera Vez que lo ví caminaba yo un tanto cabizbajo, pensando en la beca y en cosas en las que pienso recurrentemente cuando estoy de ocioso, como mi amado equipo de fútbol. Recientemente humillados en la final del Clausura, pese a la garra y fuerza con la que sobrepasamos a la uc en ese segundo partido, todo ese peso de vergüenza se levantó de la nada cuando mis ojos lo encontraron. "¡Qué hErmooso!" exclamé con ese tono que la gente reconoce como tan propio de mí o de mi padre.
Todas las mañanas hacia la universidad y las tardes hacia cualquier otro lado, el León se encargó de subirme el ánimo y darle una pizca de alegría a mi día.
Por frívolo que suene, es de las cosas que echaré de menos afuera.
AND NOW FOR SOMETHING COMPLETELY DIFERENT
A propósito de cosas que dan pizcas (y a veces terrones y a veces avalanchas) de alegría: Monty Phyton. Accidentes de la vida me han llevado a ir paulatinamente bajando y gozando con las temporadas del Flying Circus y la verdad es que no paro de reír. Serán las referencias constantes a la filosofía, el humor absurdo hasta más allá del absurdo, las meta-referencias, o que acaso me he vuelto tan permeable a la cultura británica que ahora me rio de sus chistes (mientras no encuentre gracioso el humor de James Bond, todo bien), sea como sea, me encanta. Si bien la veo con treinta años de desfase y con todos esos ecos de differance que es la influencia que los Phyton han tenido en todos los programas humorísticos de mi vida (plan z, 31 minutos, cha-cha-cha, etc.) la serie se disfruta como si la hubieran emitido la semana pasada y pone el cerebro a trabajar en la actualización de esos sketchs que no pasan de moda jamás.
A momentary lapse of happiness
Tras un breve paso por la U (donde verifiqué mi estatus de 'congelado' e intercambié "El Lector" de Schlink por "Esperanto" de Fresán - Detalles más adelante), y viaje en metro con Sonia mediante, fui a casa de mi abuela Sonia, donde fui agazajado por la leal Elvira (nana de toda la vida y parte de la familia con sobra de méritos) con un bistec con huevo y cebolla fritas.
Lo mejor de la tarde, naturalmente, no fue el agazajo culinario, sino la conversación posterior en el segundo piso con mi abuela, que yacía en cama leyendo. Afuera el sol de este anticipo de la primavera que estamos viviendo en Santiago, y nosotros dos conversando de todo un poco.
Porque con mi abuela siempre hemos tendio una visión más o menos coincidente de la vida, divergemos a la hora de la religión, el grado de pasión por el fútbol, la política y algunas otras cosas por el estilo, pero sí compartimos básicamente el mismo cuerpo de valores. Somos, en otras palabras, dos harmónicos de la misma frecuencia fundamental.
Ayer no fue la excepción, compartimos nuestras visiones sobre la familia, la generación anterior y la mía, historias de sus sobrinos contadas por ella, historias de los hijos de sus sobrinos contadas por mí, la importancia de la casa en Los Cerezos como refugio para nosotros, la parte joven y como los más grandes no tuvieron esa válvula de escape y la encontraron en cualquier otra parte. Cosas de la vida.
Abajo mi prima cantaba a todo pulmón el último hit de Kudai, intercalado por el ir y venir de las llamadas de sus adolescentes amigas. Nuestra maravillosa conversación sobre la vida se vió interrumpida por la llegada de una abeja/avispa de proporciones descomunales golpeando contra la ventana del balcón. Mi abuela se para de la cama a mirarla a instancias mías y por un par de minutos pareciera no haber nada más importante en el universo que determinar la naturaleza exacta del bicho ese, que quizás por los golpes reiterados, quizás por el sentirse depositario del destino del cosmos, optó por marchar hacia la casa de al lado, un tanto aturdido por cualquiera de las dos razones ya expuestas.
Sentí que había tenido suficiente, conmovido como estaba por la conversación, la importancia fundamental de la avispa-u-abeja-reina-antes-del-matrimonio, y la pasión que mi prima ponía en una canción tan plástica, me despedí de mi abuela, prometiendo pronto retorno, y partí camino a casa.
Lloré de felicidad buena parte de las 3 cuadras que separan mi departamento de la casa, y tomé unas cuantas fotos de los cerezos en Los Cerezos. La felicidad completa.
Lo mejor de la tarde, naturalmente, no fue el agazajo culinario, sino la conversación posterior en el segundo piso con mi abuela, que yacía en cama leyendo. Afuera el sol de este anticipo de la primavera que estamos viviendo en Santiago, y nosotros dos conversando de todo un poco.
Porque con mi abuela siempre hemos tendio una visión más o menos coincidente de la vida, divergemos a la hora de la religión, el grado de pasión por el fútbol, la política y algunas otras cosas por el estilo, pero sí compartimos básicamente el mismo cuerpo de valores. Somos, en otras palabras, dos harmónicos de la misma frecuencia fundamental.
Ayer no fue la excepción, compartimos nuestras visiones sobre la familia, la generación anterior y la mía, historias de sus sobrinos contadas por ella, historias de los hijos de sus sobrinos contadas por mí, la importancia de la casa en Los Cerezos como refugio para nosotros, la parte joven y como los más grandes no tuvieron esa válvula de escape y la encontraron en cualquier otra parte. Cosas de la vida.
Abajo mi prima cantaba a todo pulmón el último hit de Kudai, intercalado por el ir y venir de las llamadas de sus adolescentes amigas. Nuestra maravillosa conversación sobre la vida se vió interrumpida por la llegada de una abeja/avispa de proporciones descomunales golpeando contra la ventana del balcón. Mi abuela se para de la cama a mirarla a instancias mías y por un par de minutos pareciera no haber nada más importante en el universo que determinar la naturaleza exacta del bicho ese, que quizás por los golpes reiterados, quizás por el sentirse depositario del destino del cosmos, optó por marchar hacia la casa de al lado, un tanto aturdido por cualquiera de las dos razones ya expuestas.
Sentí que había tenido suficiente, conmovido como estaba por la conversación, la importancia fundamental de la avispa-u-abeja-reina-antes-del-matrimonio, y la pasión que mi prima ponía en una canción tan plástica, me despedí de mi abuela, prometiendo pronto retorno, y partí camino a casa.
Lloré de felicidad buena parte de las 3 cuadras que separan mi departamento de la casa, y tomé unas cuantas fotos de los cerezos en Los Cerezos. La felicidad completa.
domingo, 20 de agosto de 2006
Fantasmas de diversos tonos e índoles
Enviado por Leonardo Villarroel el domingo, 20 agosto, 2006 a las 10:15
www.clonazepam.tk resulta ser la página de Santiago Errázuriz, alías Chago, que estuvo en los titulares periodísticos a fines del año pasado por su desaparición, la campaña de sus amigos por encontrarlo, y claro, cualesquiera que fueran las razones para su partida de casa y de este mundo. La página me la indicó un buena amiga mía que resultaba ser buena amiga de él, y cuando me metí ayer de inmediato me invadió esa opresión extraña que resulta de ver un fenómeno de la teoría en práctica. Me acordé de todo el entrenamiento deconstruccionista, los fantasmas de la escritura y alguien hablando en presente actualizado que nunca más será. Porque algo de escabroso y mórbido hay en leer a alguien muerto diciendo "hoy haré esto" o "yo estoy aquí". Fantasmas de la escritura y la internet que no es más que una colección enorme de fantasmas.Más tarde me enteré que Daniel, cuya familia nos había hecho de anfitriona en Los Angeles y a quienes hace unos años gentilmente les cedí mi pieza para que se quedaran mientras visitaban a un psiquiatra santiaguino, había tenido éxito en su quinto intento de suicidio. Y el aura (cfr. Walter Benjamin) como una coctelera para la memoria: el muerto que durmió en mi cama, yo durmiendo en su casa vacía, mirando las fotos de alguien que no estaba y cuya ausencia se acaba de volver permanente. Más fantasmas, ahora de la memoria.
Tuve que salir a tomar aire después de que mamá me contó lo de Daniel. La noticia me afectó inesperadamente: cuando alguien se suicida no deja de ser un triunfo para la opresión y el aburrimiento. El suicidio como la salida de una vida en la que estamos convencidos de que NADA puede variar.
Y yo que, pese a profesarme incapaz de aburrirme por el sólo hecho de ser hijo único, miraba el suicidio con tanta seducción por allá por el 98. Escribía cartas de despedida y sentía un chispazo perdido de entusiasmo, solazándome en el concepto de escribir en presente para cuando estuviera muy ausente. Por eso tres año después no tuve problemas con Derrida, sino todo lo contrario, me parecía (aún me parece) el tipo más sensato del mundo. Y ya van casi dos años de su muerte y yo que quería doctorarme en Francia y estudiar francés sólo para peregrinar a EHESS, atender su seminario y decirle "gracias".
Por estos días leo, en polígamia abierta con otras cosas, el librito aquel sobre el terrorismo y la filosofía con Habermas y JD. Y ya no puedo tomar uno de sus textos sin sentir que estoy leyendo un fantasma. Uno muy consciente de su condición espectral, uno sin asuntos pendientes, porque su asunto pendiente no es otro que ser un fantasma tan eterno como el lenguaje, la escritura y la diferencia.
Y aquí uno canta a coro con el peor track del Little Earthqueakes de Tori Amos...
"and if I die today, I'll be a happy phantom"
sábado, 19 de agosto de 2006
Talking about my friend George
Comenzando con la semana de "Going down Memory Lane", ayer almorcé con mi gran amigo de los años de colegio, Jorge Betzhold, a quien no había visto en los últimos 5 años. Fue gracioso, simpático, estuvo bien y me dejo una serie de cosas sobre las que reflexionaré en el futuro, especialmente considerando que más entrada la noche me junté con otra amiga que no veía hace unos 3 años y rematé tomando tecito con Jesu, a quien no veía hace 4 días. Mi día de ayer como una caminata por el túnel del tiempo (o un cuento de Dickens, ok, ok. AQUEL cuento de Dickens).
Jorge no había cambiado mucho con el paso de los años, evolucionado más bien un poco en las líneas que uno podría esperarse. Es gracioso como ver crecer a la gente suele reducirse a mirar los hechos fría y objetivamente sin nada de la pasión del momento. Cada vez que nos sorprendemos de que alguien hizo tal o cuál cosa es, esencialmente, porque no estábamos prestando Tanta atención tampoco.En todo caso, una de las cosas que más me llamó la atención de mi amigo era como los años han acenutado su parecido con Tom Hanks y que ahora tiene un aire a un Clark Kent dibujado por Frank Quitely. Esperé durante buena parte del almuerzo que se parara al baño o inventara una excusa para salir y combatir el crimen mientras llegaban las quesadillas, pero nada de eso pasó.
La Tarde la pasé caminando un poco por mi barrio. Los Cerezos siempre será lo más parecido a una patria para mí, pero sobre eso detalles más adelante (en serio, ayer tomé algunas fotos para cuando escriba esa entrada). Desempolvé el "Pet Shop Boys Discography" y lo he disfrutado a mil, Acto seguido me releí "Señales captadas en el corazón de una fiesta" porque ahí Fresán menciona "Left to my own devices", canción que sí, probablemente sea la que mejor captura el espíritu de la fiesta.
Después salí, caminé por Santiago y a eso de las 2 y media me encontraba tomando té a cuadras de mi casa. Mientras esperaba por mi amiga tuve el primer encuentro con el fantasma de las navidades futuras y me sentí solo. Mi amiga no estaba lejos y era inminente su llegada, pero algo pasó (quizás demasiados encuentros en el día por cansancio lograron que dejara de intentar reconocer los rostros de los que llegaban a la bomba de bencina) pero veía entrar a la gente, sintiendo que no conocía a nadie y que, de alguna forma, me encontraba en el extranjero. Esto en la bomba de bencina que está al terminar una de las calles de lo que más arriba denominé "mi barrio". No es un mal trago la soledad, pero es fuerte, como ciertos tequilas mezclados con jugos tropicales en exceso.
Llegué a eso de las 6 a casa. Puse nuevamente el disco de los Pet Shop Boys y pensé en mis amigos, de mayor o menor edad: los que van por la vida sin mucha idea de nada, evitando un poco la realidad; los que tienen tan radicalmente claro lo que quieren en la vida que evitan todo lo que los desvía de su meta última; los que van lento y disfrutando, a veces con el riesgo de confundirse entre tanta pared de laberinto; y claro, el largo etcétera que cubre todo aquello que las frases absolutistas no cubren. Todo esto a propósito de las fiestas, "Left to my own devices" y los encuentros que he descrito de alguna forma. Porque parece que es un poco difícil ser un party animal a estas alturas del partido, y eso algo me confunde. ¿No se suponía que a loas 25 estábamos todo un poco en eso, que a los 25 ya habíamos tenido suficiente período de prueba, ensayo y error como para lanzarnos a la noche sin la necedad frenética ni los excesos de los más jovenes? ¿No que la vida como party animal parte a los 25, esperando el retiro apenas pasado los 40? Mirando a los que me rodea, mis amigos que mejor lo pasan y más disfrutan de una forma u otra se rodean paulatinamente de gente menor...¿estamos siendo seniors a los 25 o será que nuestra generación tiene una seria carencia en lo relativo a calidad de fiesta? Da para pensar.
A propósito de fiestas, conferencias por montón con lo almohada y parece que tendré fiesta de despedida este Viernes...eso si y sólo si logro confeccionar una invitación que esté compuesta solamente de citas.
Detalles más adelante.
martes, 15 de agosto de 2006
Apunte de Libros : "El lector", de Bernhard Schlink

1. "El Lector, de Bernhard Schlink (Anagrama, 1997) es una nouvelle interesante, de esas bien armadas, casi "bien armaditas" se diría. Se lee rapidísimo y cuenta con un lenguaje preciso, atinado, sin fuegos fatuos ni parafernalia de más.
2. Quizás sea cosa de traducción, pero es una buena traducción, de esas que ni se sienten.
3. Las tres partes de la novela funcionan bien como movimientos de tesis, antítesis y sintesis. La primera parte es lo suficientemente buena como para mantenerte leyendo apurado la segunda con miras a una resolución.
4. Esta nouvelle pudo haber sido una gran novela. Tantas veces uno termina un libro pensando "esas 70 páginas en el capítulo 4 estaban de más" y acá uno piensa que si este libro tuviera 350 ó 400 páginas en vez de las 200 que tienen, lo habríamos disfrutado igual.
5. Buena Lectura. Si bien el tema del holocausto a uno lo deja con esa misma sensación de "aquí vamos de nuevo" que produce sentarse a ver "Machuca", el tratamiento es bueno, casi sin caer en lugares demasiado comunes y sale con elegancia de un sitio del que pocos salen: una historia original sobre un tema recurrente sin excesos.
6. En definitiva: libro recomendable, nouvelle de esas que da gusto en un viaje y de aquellas que te hacen pensar a chispazos. Nada más lejos de un pérdida de tiempo que este libro.
jueves, 10 de agosto de 2006
Youtube - ¿mi tele?
Desde principios de años (aunque probablemente desde principios del fin del anterior, la verdad) empecé a percatarme como, con el ritmo paulatino con el que gotea antes del diluvio, los asiduos a foros de índoles radicalmente diversas, desde la política internacional hasta los comics, y desde la tecnología hasta el fútbol, empezaban a aparecer referencias a "algo que había que ver" en youtube. El goteo se volvió lluvia cuando los threads se desvíaban del tema original para centrarse en "lo increíble que es youtube" con variantes desde lo increíble hasta lo maravilloso. Por esos días, la usanza era subir videos caseros y algunos trailers, cosa que no me aparecía muy impresionante; uno, porque no soy muy amigo de los filmes caseros en ninguna de sus formas (desde la película sin presupuesto hasta el VideoLoco) y dos, porque para qué ver un trailer con mala resolución si lo puedes ver del sitio oficial sin problemas.
Aun así, intuía que esto de youtube sería un fenómeno.
Porque por gastado que suene, vivimos en una era visual, donde nuestras facultades cognitivas están mucho más adaptadas a decodificar ese sistema de signos en particular y bueno, es la misma razón al final del día por la que cuando posteo me gusta que haya fotos - si no las hay, la gente se aburre, especialmente frente al computador. Un efecto secundario y postmoderno de que la lectura vaya fusionada con la vista.
No hace tanto atrás, me llegó un mail de una amiga que sugería olvidar todos los problemas de mi vida viendo videos de Locomía (no porque yo tuviera muchos problemas en particular en ese momento dado, sino que bajo la vieja premisa universal de que nadie puede sumergirse en sus problemas o dejar de reconsiderar la vida después de una sesión de videos de Locomía), con el correspondiente link a youtube.com. Sólo me sonreí y respondí el mail con una alusión a LocoVox (que no se porqué juro que se escribía con V corta y no quiero salir de la duda). "Se viene el fenómeno, pensé".
Claro que el fenómeno ya se había venido, había llegado y estaba instalado en el living-escritorio de toda la ciudad mientras yo me las daba del descubridor de la pólvora. Mi amiga en cuestión, como tantos otros, gusta de matar el tiempo navegando por youtube y está lleno de gente que ha subido más y más cosas, y de gente que comparte un espacio social ahora en torno al PC.
Y...yo no.
No, porque yo quiero a mi tele. Me gusta esa semi-lotería que es el zapping, esa cosa de que efectivamente puede "no haber nada bueno" e igual uno se queda con cualquier cosa, amo toda esa categoría de "películas de cable" que no las vería de ningún modo sino fuera porque son el auténtico premio de consuelo de la lotería del control remoto. Me entretiene comentar y compartir la tele, pero confieso que para mí toda la gracia de la televisión como medio radica en su similitud con la proverbial caja de chocolates, Forrest Gump dixit.
Hoy fui la universidad, me encontré con Pancho Ojeda que, entusiasmadísimo, me abdujo por cuatro minutos para mostrarme el partido de las selecciones de filosofía de Alemania y Grecia, por Monty Python. Me ponen incómodo siempre esas cosas, particularmente por el cúmulo de expectativas que rodean como un aura al individuo que te muestra algo y que le hacen de trampa a la decepción o el total aburrimiento de quien tiene que poner un cara amable, a falta de la instancia social para decir "puta la hueá fome".
Afortunadamente el video que me mostró Pancho hoy era notable, como sólo Monty Python puede ser notable.
Pero mi punto se mantiene, cuando empecé mi noviazgo, recuerdo haberle dicho a Kerstin que tenía muchas ganas de que hicieramos zapping juntos. Ella, que no veía mucha tele por esos años, me miró con la mezcla perfecta entre amor y qué-le-pasa-a-este-tipo en la cara, pero después fuimos descubriendo juntos todas las bondades de reírse de la arbitrariedad de la tele. Es eso, la verdad...me gusta la incertidumbre. Youtube is not my tube, definitely.
Y para los que creían que, en un acto de total coherencia y honestidad, este post no iba a tener ningún link a youtube (que en mi mente se escribe "utube" y tengo que pensarlo dos veces al escribirlo), pues no. Encontrarán el video de los Python aquí. Y sí, está buenísimo
Aun así, intuía que esto de youtube sería un fenómeno.
Porque por gastado que suene, vivimos en una era visual, donde nuestras facultades cognitivas están mucho más adaptadas a decodificar ese sistema de signos en particular y bueno, es la misma razón al final del día por la que cuando posteo me gusta que haya fotos - si no las hay, la gente se aburre, especialmente frente al computador. Un efecto secundario y postmoderno de que la lectura vaya fusionada con la vista.
No hace tanto atrás, me llegó un mail de una amiga que sugería olvidar todos los problemas de mi vida viendo videos de Locomía (no porque yo tuviera muchos problemas en particular en ese momento dado, sino que bajo la vieja premisa universal de que nadie puede sumergirse en sus problemas o dejar de reconsiderar la vida después de una sesión de videos de Locomía), con el correspondiente link a youtube.com. Sólo me sonreí y respondí el mail con una alusión a LocoVox (que no se porqué juro que se escribía con V corta y no quiero salir de la duda). "Se viene el fenómeno, pensé".
Claro que el fenómeno ya se había venido, había llegado y estaba instalado en el living-escritorio de toda la ciudad mientras yo me las daba del descubridor de la pólvora. Mi amiga en cuestión, como tantos otros, gusta de matar el tiempo navegando por youtube y está lleno de gente que ha subido más y más cosas, y de gente que comparte un espacio social ahora en torno al PC.
Y...yo no.
No, porque yo quiero a mi tele. Me gusta esa semi-lotería que es el zapping, esa cosa de que efectivamente puede "no haber nada bueno" e igual uno se queda con cualquier cosa, amo toda esa categoría de "películas de cable" que no las vería de ningún modo sino fuera porque son el auténtico premio de consuelo de la lotería del control remoto. Me entretiene comentar y compartir la tele, pero confieso que para mí toda la gracia de la televisión como medio radica en su similitud con la proverbial caja de chocolates, Forrest Gump dixit.
Hoy fui la universidad, me encontré con Pancho Ojeda que, entusiasmadísimo, me abdujo por cuatro minutos para mostrarme el partido de las selecciones de filosofía de Alemania y Grecia, por Monty Python. Me ponen incómodo siempre esas cosas, particularmente por el cúmulo de expectativas que rodean como un aura al individuo que te muestra algo y que le hacen de trampa a la decepción o el total aburrimiento de quien tiene que poner un cara amable, a falta de la instancia social para decir "puta la hueá fome".
Afortunadamente el video que me mostró Pancho hoy era notable, como sólo Monty Python puede ser notable.
Pero mi punto se mantiene, cuando empecé mi noviazgo, recuerdo haberle dicho a Kerstin que tenía muchas ganas de que hicieramos zapping juntos. Ella, que no veía mucha tele por esos años, me miró con la mezcla perfecta entre amor y qué-le-pasa-a-este-tipo en la cara, pero después fuimos descubriendo juntos todas las bondades de reírse de la arbitrariedad de la tele. Es eso, la verdad...me gusta la incertidumbre. Youtube is not my tube, definitely.
Y para los que creían que, en un acto de total coherencia y honestidad, este post no iba a tener ningún link a youtube (que en mi mente se escribe "utube" y tengo que pensarlo dos veces al escribirlo), pues no. Encontrarán el video de los Python aquí. Y sí, está buenísimo
martes, 8 de agosto de 2006
Chile, Chile lindo o "El tiempo pasa..."
...y nos vamos poniendo localistas, o adoptando esas mañas de los viejos patrioteros que tanto detestamos, no sé...
Anoche, por cosas de la vida, tuve el gusto de leer el discurso de aceptación del Nobel de Harold Pinter, del año pasado. (Aquí hay una traducción moderadamente decente para los hispanófilos). Eran las 3 de la mañana de una noche en la que me había ido a dormir, cansado y resfríado, a las 11 y media. Estragos del insomnio mediante, el texto de Pinter me atrapó. Escrito en un inglés de ritmo perfecto y dotado de una sensatez y sentido de la historia impecables, lo fui devorando línea tras línea, con las adecuadas pausas para reflexionar y todo.
Hasta que apareció Neruda.
Aquél, nuestro más sobrevalorado escribiente, aparece citado en gloria y majestad. Y yo que ya me había quedado pensando en ese "y, por supuesto, Chile" de Pinter y cómo nuestra dictadura es tan tristemente célebre; me quedo pasmado, in awe, ante el poema traducido de mi compatriota. Me emociono y me estremezco, línea tras línea, más que con todo el buen juicio e inglés de perfecto ritmo de Pinter.
Ya pensar en alguien en términos como "mi compatriota" era algo impensado para mí hace unos años, mucho menos sentir esa suerte de preocupación o sentido arácnido titilando cuando alguien menciona a "mi "país.
Le echo la culpa a los años, la concientización de "el extranjero" y el contacto con otras culturas. Anoche me dormí pensando "quizás yo debería leer algo más de los poetas clásicos antes del viaje". Quizás no...debería llevarles una fotocopia de la Nueva Novela a los gringos, hablarles de Emar, Couve, Bolaño, y de como cuando se trata de Literatura, nuestra relación con Argentina es más o menos igual a la que tenemos en fútbol.
Día Gris en Santiago, amenaza de lluvia. Me dispongo a leer "El Lector" de Bernhard Schlink, por recomendación directa de Ana Clara y logística literata de Jesu Blanco. Detalles más adelante.
Anoche, por cosas de la vida, tuve el gusto de leer el discurso de aceptación del Nobel de Harold Pinter, del año pasado. (Aquí hay una traducción moderadamente decente para los hispanófilos). Eran las 3 de la mañana de una noche en la que me había ido a dormir, cansado y resfríado, a las 11 y media. Estragos del insomnio mediante, el texto de Pinter me atrapó. Escrito en un inglés de ritmo perfecto y dotado de una sensatez y sentido de la historia impecables, lo fui devorando línea tras línea, con las adecuadas pausas para reflexionar y todo.
Hasta que apareció Neruda.
Aquél, nuestro más sobrevalorado escribiente, aparece citado en gloria y majestad. Y yo que ya me había quedado pensando en ese "y, por supuesto, Chile" de Pinter y cómo nuestra dictadura es tan tristemente célebre; me quedo pasmado, in awe, ante el poema traducido de mi compatriota. Me emociono y me estremezco, línea tras línea, más que con todo el buen juicio e inglés de perfecto ritmo de Pinter.
Ya pensar en alguien en términos como "mi compatriota" era algo impensado para mí hace unos años, mucho menos sentir esa suerte de preocupación o sentido arácnido titilando cuando alguien menciona a "mi "país.
Le echo la culpa a los años, la concientización de "el extranjero" y el contacto con otras culturas. Anoche me dormí pensando "quizás yo debería leer algo más de los poetas clásicos antes del viaje". Quizás no...debería llevarles una fotocopia de la Nueva Novela a los gringos, hablarles de Emar, Couve, Bolaño, y de como cuando se trata de Literatura, nuestra relación con Argentina es más o menos igual a la que tenemos en fútbol.
Día Gris en Santiago, amenaza de lluvia. Me dispongo a leer "El Lector" de Bernhard Schlink, por recomendación directa de Ana Clara y logística literata de Jesu Blanco. Detalles más adelante.
lunes, 7 de agosto de 2006
Week in Review...y ya quedan sólo tres
Pasajes en mano, visas y papeles chequeados, empiezan a pasar los días. "Esos" días, marcados por el regreso a clases de mis compañeros y un final de vacaciones para todo el mundo menos para mí. Claro, porque Estados Unidos ya comienza a ejercer presión gravitacional sobre mí, señalando que este invierno son mis vacaciones de verano, y que sí, más vale que las disfrute.
Y algo de eso ha habido...
La semana que se fue, primera de las 4 semanas de espera en pos del viaje, estuve yendo a la facultad casi todos los días, por A, B y a veces C motivos. Desde reuniones organizativas de preuniversitario hasta partidos de futbolito, fui dejándome llevar por la rutina universitaria, la que con el correr de los días fue dejándome atrás. Por eso empecé pasando horas en los pasillos de mi facultad el Lunes, para terminar almorzando en el foodgarden Jueves y Viernes (record histórico personal: detesto el foodgarden), bien lejos de todos los conocidos y rematando con esa ida sólo a jugar a la pelota.
Muchas manifestaciones de cariño, mucho aprecio en el aire (combinado con el hecho de que la primera semana de clases es el momento del año en que las facultades parecen aeropuertos y todo el mundo se abraza pasionalmente con aquellos que terminará aborreciendo en 3 meses más) todo manifestado en las dos formas tradicionales: el qué pena que te vai; y el qué rico que te vai. Gana por paliza la segunda eso sí, me pregunto si tendrá que ver con las ínfulas de escape de todo santiaguino bien nacido.
El día Lunes me enteré que Diego, del preu, se va de vuelta a Temuco. Comencé con una despedida.
El Viernes me encontré con Maya, ya llegada de sus 7 meses en México D.F. Terminé con una bienvenida y el blues del que vuelve a casa.
Una semana de aprontes previos más que otra cosa. Escribo comenzando la segunda de las semanas de espera y todo marcha más lento...
Se siente bien eso sí.
Y algo de eso ha habido...
La semana que se fue, primera de las 4 semanas de espera en pos del viaje, estuve yendo a la facultad casi todos los días, por A, B y a veces C motivos. Desde reuniones organizativas de preuniversitario hasta partidos de futbolito, fui dejándome llevar por la rutina universitaria, la que con el correr de los días fue dejándome atrás. Por eso empecé pasando horas en los pasillos de mi facultad el Lunes, para terminar almorzando en el foodgarden Jueves y Viernes (record histórico personal: detesto el foodgarden), bien lejos de todos los conocidos y rematando con esa ida sólo a jugar a la pelota.
Muchas manifestaciones de cariño, mucho aprecio en el aire (combinado con el hecho de que la primera semana de clases es el momento del año en que las facultades parecen aeropuertos y todo el mundo se abraza pasionalmente con aquellos que terminará aborreciendo en 3 meses más) todo manifestado en las dos formas tradicionales: el qué pena que te vai; y el qué rico que te vai. Gana por paliza la segunda eso sí, me pregunto si tendrá que ver con las ínfulas de escape de todo santiaguino bien nacido.
El día Lunes me enteré que Diego, del preu, se va de vuelta a Temuco. Comencé con una despedida.
El Viernes me encontré con Maya, ya llegada de sus 7 meses en México D.F. Terminé con una bienvenida y el blues del que vuelve a casa.
Una semana de aprontes previos más que otra cosa. Escribo comenzando la segunda de las semanas de espera y todo marcha más lento...
Se siente bien eso sí.
domingo, 6 de agosto de 2006
Historias de unos guantes
Esta semana tuve que ordenar mis haberes en vestuario con miras al tan mentado viaje. Descubrí que visto menos de un 15% de la ropa que tengo (particularmente en el departamento poleras), que mis chalecos en su mayoría dan la impresión de ser refugiados del closet de un anciano, y que ya era hora de deshacerse de todos esos pares de calcetines con hoyos insalvables. También descubrí que tengo seis pares de guantes de arquero, y que había llegado el momento de decirles adiós.
Con estos guantes (que salieron muy baratos y que eran notoriamente más grandes que mi mano, lo que me hacía salir a contar centros como catcher de baseball) jugué todo un año en las ásperas superficies de Pepe Vila, hice mi debut no-oficial con Lingüística Fútbol Club (en baby, Campus San Joaquín, mi primer gol en contra fue un autogol de Domingo Román), parché un par de veces a Profecía, el equipo de Fire en la LigaOriente y tantos pero tantos otros hitos. Con ellos tuve la mejor atajada de mi vida. Un recuerdo: Atardecer en Campus Oriente y un baby que ganamos 3-1 con Profecía. Jugaba Nico Stindt, Alvaro Pizarro, Roberto "Fire" Ángel, y el jugador conocido como "Juanito" en punta. Arbitraba Pablo Acuña, con quien nos saludamos, habiéndonos conocido hace poco, y, como auténticos arqueros que somos, hablamos de guantes. Conversación que retomaríamos de cuando en vez y que, ahora que lo pienso, no he sostenido con nadie más en mi vida.
Pero un año jugando en Pepe Vila ( o cuatro partidos siquiera)
acaban con cualquier par de guantes, y cuando llegó el recambio no tuve la suerte de encontrar mis lindos-baratos-y-poco-populares Umbro. Tuve que tranzar y comprar un par Adidas, habiendo jurado jamás usar Nike, habiendo conocido a un personaje muy desagradable que vestía Nike por eso años (además era la marca de los arqueros de Colo-Colo). Y el modelo de la Copa de Campeones, la verdad, no estaba nada mal.
Con ellos conocí la amarga experiencia de tener equipo propio en la Liga Oriente, había comenzado a pololear hace poco y no supe balancear el amor y el fútbol, lo que redundó en que sufriera por amor y por fútbol. La cúspide de la experiencia fue haber peleado y terminado con mi novia el día en que fuimos goleados en un partido que se jugó para que no nos pasaran walk-over y que terminó porque un pelotazo de Pablo Vergara directo a mi nariz me dejó tirado sangrando. Worst Day Ever. No me acuerdo de la fecha, pero era Viernes. El observador atento de la foto descubrirá lo roídos que están, y sí, esas manchas en los dedos del guante izquierdo son el memento de ese día máldito. En un ataque de romanticisimo prometí no lavar nunca esas manchas de sangre. Sigh, to be young and in love, ¿o no?
Corría el año 2003. Se venía el clásico de Letras, por primera vez con versión Inglesas vs. Hispánicas, versión de la que yo mismo había sido instigador y que me dejó sin jugar al arco de LFC, cuando por primera vez estaba en condiciones de ser el arquero de Lingüística en un clásico, razón por la que me había unido al equipo en primer lugar, e iba a pasar el clásico en otro arco. De cualquier forma, no tenía guantes...ese par Adidas fue el que menos me duró en tiempo,
pero tuvo la mayor densidad de partidos en la mayor variedad de canchas.
Queriendo renovar mis ensangrentados guantes, opté por el mismo modelo. El problema fue que el modelo no lo habían renovado, sino actualizado. Veáse foto. Con estos gané ese primer clásico, un reñido 1-0 con el personaje indeseable de los guantes Nike en el otro arco. La final del cuadrangular ese año la perdimos contra Literatura 1-2. Inglesas metía un sólo gol y listo. Siempre (cfr. infra). El desgaste físico hizo el resto. Terminé el match a punto de vomitar, deshidratado y casi incapaz de pararme. ¿El culpable? El choripán que me fue servido entre ambos partidos...
No fueron muy afortunados esos guantes, con ellos perdí al año siguiente mi primer clásico Lingüísitica-Literatura...con ellos les dí el pasé corto a Trujillo que terminó con el gol que nos dió vuelta el resultado...1-2 ante las dos personas que fueron a ver el clásico menos glamoroso de la historia.
Y luego, el sueño...
Año 2004 Se acercaba EL Clásico de Letras. Lingüística con nueva indumentaria se enfrenta a la última alineación de Literatura con miembros clásicos. Acuña, Cussen y co. vs. the all-new, all-different LFC, en nuestro primer partido sin los clásicos Román y Gonzalez. Nuestro primer clásico con público y euforia. Pifia en contra y todo. Me faltaban los puros guantes.
Habiendo encontrado LA tienda en Santiago con amplía variedad en guantes Uhlsport, me lancé en pos del sueño de mi infancia. De todos los tamaños, precios y necesidades...casi todo el catálogo Uhlsport frente a mis ojos...y yo que sólo podía elegir uno. Opté por este modelo, ancho y ajustado de largo, no se parecen a nada que manefacturen las marcas que se dedican a hacar botines y camisetas. El sueño de mi vida.
Y el clásico lo ganamos. 2-0. Inapelable y reñido. Y yo que sentía mis guantes, completamente nuevos, como si fueran parte de mi mano, como si hubieramos estado destinados o llevaramos años jugando juntos. Un sueño.
Con estos guantes gané al año siguiente el clásico Inglesas-Hispánicas (2-2, 2-1 en penales) Y el último de mis clásicos de Letras (1-0). Con ellos jugué las dos mejores temporadas de LFC en futbolito, la 2004 con una racha de 5 partidos sin recibir un gol y la 2005 en que tuvimos el mejor rendimiento general del año, perdiendo sólo en la liguilla final. Si bien ya se ha resecado su goma y podría usarlos hasta deshacerlos, preferí despedirme de ellos, inmaculados.
En parte también porque mi padre un día apar
ece con un regalo para mí: un par de guantes Puma, del modelo más usado por el torneo local. Nunca fui un chico puma y no eran mi diseño favorito ni nada, pero aprecie el gesto. Aparte era el modelo que usaba Johny Herrera Y combinan con mi polera de LFC. Siguen siendo mis guantes y me los llevo a Estados Unidos, con las esperanzas de encontrar un arco bajo el cual ponerme y continuar esta saga. No tiene un récord muy bonito. Todas esas derrotas en fútbol (mi primera vez en arco grande) un par de triunfos en futbolito San Joaquín. Son los guantes que no jugaran clásicos ni harán mucha historia. Local al menos.
My very first pair of soccer gloves.
Pero no sin antes fotografiarlos uno por uno y contar su historia.
No son ni con mucho todos los guantes que he usado en mi vida. El antecedente prehistórico son unos guantes sin marca, mezcla de tela con gomas rugosas adheridas a las palmas. Me los regalaba mi padrino para mis cumpleaños que pasábamos de vacaciones en el Sur. La tradición se instauró en Valdivia. Corría el año 90.
Y fue mi padrino también quien me proveyó con mis tres primero pares. El primero de niños, el segundo venía con el kit de Navarro Montoya, arquero de mi amado Boca por esos años y cuya camiseta aún conservo, y el tercero ya mi primer par de guantes "adultos". En la foto se aprecian el primero y el tercero. El par de Navarro Montoya lo perdí prestándolos en el colegio a alguien con la mano más chica con yo, cuando estaba en segundo medio.
Sí, los blancos me quedabn grandes, nunca tan agromegálico. Y también, los guantes Navarro Montoya (que tenían las iniciales C.F.N.M.) eran ligeramente más grandes que los Reusch junior que salen acá. Y sí, Reusch era mi marca por aquellos años. En mi mundo sólo existían Reusch y Uhlsport y si bien soñaba con tener unos guantes Uhlsport, era profundamente feliz de tener esos, mis guantes Reusch (que, pensándolo bien, costaban lo mismo o más de lo que cuestan ahora y 15 años de inflación más atrás...woah).
Vinieron los años de depresión y durante todo ese tiempo (fines del '97 a mediados del 2002) no me puse al arco ni soñe fútbol, comí fútbol ni nada. Tomé harta Coca-cola eso sí y comí más de la cuenta mientras mi metabolismo ralentizado por los antidepresivos acumulaba kilos y kilos de grasa. Cuando todo quedó atrás, habiendo interrumpido mi tratamiento y con mi cuerpo volviendo a su ritmo normal, coincidió con la llamada de mi amigo Gonzalo, que por esos años también pesaba más de lo que pesa ahora, y la posibilidad de saltar a la cancha. Sólo que no tenía guantes.
Fiebre de mundial y yo con mi camiseta roja de Inglaterra. Ofertas al por mayor en todos lados de productos deportivos miles. Por muchos descuentos que hubiera y muy corto de plata que estuviera, no quería usar guantes Nike ni Puma ni Adidas, ni nada muy "de masas". Así es opté por algo tan poco "de masas" como la Umbro.
Sí, los blancos me quedabn grandes, nunca tan agromegálico. Y también, los guantes Navarro Montoya (que tenían las iniciales C.F.N.M.) eran ligeramente más grandes que los Reusch junior que salen acá. Y sí, Reusch era mi marca por aquellos años. En mi mundo sólo existían Reusch y Uhlsport y si bien soñaba con tener unos guantes Uhlsport, era profundamente feliz de tener esos, mis guantes Reusch (que, pensándolo bien, costaban lo mismo o más de lo que cuestan ahora y 15 años de inflación más atrás...woah).
Vinieron los años de depresión y durante todo ese tiempo (fines del '97 a mediados del 2002) no me puse al arco ni soñe fútbol, comí fútbol ni nada. Tomé harta Coca-cola eso sí y comí más de la cuenta mientras mi metabolismo ralentizado por los antidepresivos acumulaba kilos y kilos de grasa. Cuando todo quedó atrás, habiendo interrumpido mi tratamiento y con mi cuerpo volviendo a su ritmo normal, coincidió con la llamada de mi amigo Gonzalo, que por esos años también pesaba más de lo que pesa ahora, y la posibilidad de saltar a la cancha. Sólo que no tenía guantes.
Fiebre de mundial y yo con mi camiseta roja de Inglaterra. Ofertas al por mayor en todos lados de productos deportivos miles. Por muchos descuentos que hubiera y muy corto de plata que estuviera, no quería usar guantes Nike ni Puma ni Adidas, ni nada muy "de masas". Así es opté por algo tan poco "de masas" como la Umbro.
Con estos guantes (que salieron muy baratos y que eran notoriamente más grandes que mi mano, lo que me hacía salir a contar centros como catcher de baseball) jugué todo un año en las ásperas superficies de Pepe Vila, hice mi debut no-oficial con Lingüística Fútbol Club (en baby, Campus San Joaquín, mi primer gol en contra fue un autogol de Domingo Román), parché un par de veces a Profecía, el equipo de Fire en la LigaOriente y tantos pero tantos otros hitos. Con ellos tuve la mejor atajada de mi vida. Un recuerdo: Atardecer en Campus Oriente y un baby que ganamos 3-1 con Profecía. Jugaba Nico Stindt, Alvaro Pizarro, Roberto "Fire" Ángel, y el jugador conocido como "Juanito" en punta. Arbitraba Pablo Acuña, con quien nos saludamos, habiéndonos conocido hace poco, y, como auténticos arqueros que somos, hablamos de guantes. Conversación que retomaríamos de cuando en vez y que, ahora que lo pienso, no he sostenido con nadie más en mi vida.Pero un año jugando en Pepe Vila ( o cuatro partidos siquiera)
acaban con cualquier par de guantes, y cuando llegó el recambio no tuve la suerte de encontrar mis lindos-baratos-y-poco-populares Umbro. Tuve que tranzar y comprar un par Adidas, habiendo jurado jamás usar Nike, habiendo conocido a un personaje muy desagradable que vestía Nike por eso años (además era la marca de los arqueros de Colo-Colo). Y el modelo de la Copa de Campeones, la verdad, no estaba nada mal.Con ellos conocí la amarga experiencia de tener equipo propio en la Liga Oriente, había comenzado a pololear hace poco y no supe balancear el amor y el fútbol, lo que redundó en que sufriera por amor y por fútbol. La cúspide de la experiencia fue haber peleado y terminado con mi novia el día en que fuimos goleados en un partido que se jugó para que no nos pasaran walk-over y que terminó porque un pelotazo de Pablo Vergara directo a mi nariz me dejó tirado sangrando. Worst Day Ever. No me acuerdo de la fecha, pero era Viernes. El observador atento de la foto descubrirá lo roídos que están, y sí, esas manchas en los dedos del guante izquierdo son el memento de ese día máldito. En un ataque de romanticisimo prometí no lavar nunca esas manchas de sangre. Sigh, to be young and in love, ¿o no?
Corría el año 2003. Se venía el clásico de Letras, por primera vez con versión Inglesas vs. Hispánicas, versión de la que yo mismo había sido instigador y que me dejó sin jugar al arco de LFC, cuando por primera vez estaba en condiciones de ser el arquero de Lingüística en un clásico, razón por la que me había unido al equipo en primer lugar, e iba a pasar el clásico en otro arco. De cualquier forma, no tenía guantes...ese par Adidas fue el que menos me duró en tiempo,
pero tuvo la mayor densidad de partidos en la mayor variedad de canchas.Queriendo renovar mis ensangrentados guantes, opté por el mismo modelo. El problema fue que el modelo no lo habían renovado, sino actualizado. Veáse foto. Con estos gané ese primer clásico, un reñido 1-0 con el personaje indeseable de los guantes Nike en el otro arco. La final del cuadrangular ese año la perdimos contra Literatura 1-2. Inglesas metía un sólo gol y listo. Siempre (cfr. infra). El desgaste físico hizo el resto. Terminé el match a punto de vomitar, deshidratado y casi incapaz de pararme. ¿El culpable? El choripán que me fue servido entre ambos partidos...
No fueron muy afortunados esos guantes, con ellos perdí al año siguiente mi primer clásico Lingüísitica-Literatura...con ellos les dí el pasé corto a Trujillo que terminó con el gol que nos dió vuelta el resultado...1-2 ante las dos personas que fueron a ver el clásico menos glamoroso de la historia.
Y luego, el sueño...
Año 2004 Se acercaba EL Clásico de Letras. Lingüística con nueva indumentaria se enfrenta a la última alineación de Literatura con miembros clásicos. Acuña, Cussen y co. vs. the all-new, all-different LFC, en nuestro primer partido sin los clásicos Román y Gonzalez. Nuestro primer clásico con público y euforia. Pifia en contra y todo. Me faltaban los puros guantes.
Habiendo encontrado LA tienda en Santiago con amplía variedad en guantes Uhlsport, me lancé en pos del sueño de mi infancia. De todos los tamaños, precios y necesidades...casi todo el catálogo Uhlsport frente a mis ojos...y yo que sólo podía elegir uno. Opté por este modelo, ancho y ajustado de largo, no se parecen a nada que manefacturen las marcas que se dedican a hacar botines y camisetas. El sueño de mi vida.Y el clásico lo ganamos. 2-0. Inapelable y reñido. Y yo que sentía mis guantes, completamente nuevos, como si fueran parte de mi mano, como si hubieramos estado destinados o llevaramos años jugando juntos. Un sueño.
Con estos guantes gané al año siguiente el clásico Inglesas-Hispánicas (2-2, 2-1 en penales) Y el último de mis clásicos de Letras (1-0). Con ellos jugué las dos mejores temporadas de LFC en futbolito, la 2004 con una racha de 5 partidos sin recibir un gol y la 2005 en que tuvimos el mejor rendimiento general del año, perdiendo sólo en la liguilla final. Si bien ya se ha resecado su goma y podría usarlos hasta deshacerlos, preferí despedirme de ellos, inmaculados.
En parte también porque mi padre un día apar
ece con un regalo para mí: un par de guantes Puma, del modelo más usado por el torneo local. Nunca fui un chico puma y no eran mi diseño favorito ni nada, pero aprecie el gesto. Aparte era el modelo que usaba Johny Herrera Y combinan con mi polera de LFC. Siguen siendo mis guantes y me los llevo a Estados Unidos, con las esperanzas de encontrar un arco bajo el cual ponerme y continuar esta saga. No tiene un récord muy bonito. Todas esas derrotas en fútbol (mi primera vez en arco grande) un par de triunfos en futbolito San Joaquín. Son los guantes que no jugaran clásicos ni harán mucha historia. Local al menos.My very first pair of soccer gloves.
jueves, 3 de agosto de 2006
Cine y comics : ohh dale Supermán
DISCLAIMER: Dentro de esas oposiciones binarias fundamentales elijo dulce antes que salado, La U antes que el colo, Boca antes que River, Marvel antes que DC, y Batman antes que Superman, siempre.
Este Domingo tuve la ocasión de sorprenderme gratamente con "Superman Returns". Sorprenderme porque nunca le he tenido mucha fe al boy-scout del pijama celeste, porque tenía un récord de dos buenas/dos muy malas en su pasar por el cine, y porque había escuchado opiniones diversas que me hacían pensar que la película podría no gustarme. Mal que mal, no contento con ser de los que prefieren a Batman por sobre Superman, y hasta a cualquier héroe Marvel (Captain America inclusive), soy de los que cree que lo más interesante de toda la mitología Superman es Lex Luthor, este humano que osa enfrentarse al chico del aviso de pasta de dientes con superpoderes. Esperaba malas actuaciones, motivos clichés y un personaje con tantos handicaps que nada ni nadie podría salvarlo.
Pero no contaba con Bryan Singer.
El director que se las ingenió para presentarle al mundo la franquicia X-Men (labor más que titánica) se las ingenia para librar al hombre de acero de la pesada mochila que la habían dejado dos películas malísimas, unas series de televisión abominables, y dos décadas de ausencia de la pantalla grande. Y lo hace empezando con una secuencia de créditos rimbombante, reciclando lo mejor del soundtrack de John Williams, llevando la historia (con ciertos puntos bajos, eso sí) por aguas un poco inquietas, hasta el buen puerto-objetivo final de toda esta empresa: limpiar la alicaída imagen del kriptoniano. A base de explorar las debilidades y tocar sútilmente la moralidad del todopoderoso alienígena, el director consigue dar una imagen que dista del Superman que todo lo hace fácil y bien. Conservando eso sí su ética de scout, a este Superman las cosas se le complican con una verosimilítud que da gusto.
Lo ayudan un buen Kevin Spacey, que destaca dentro de un cast flojo por lo general, pero que no destiñe (Superman siempre requirió de muchísimo menos talento actoral que Batman, y por lo mismo no se resiente su ausencia en esta versión. ), un set de efectos especiales a veces demasiado CGI, un presupuesto millonario, una utilización del sentido del humor sútil y con tacto (mineral precioso por estos días)e, insisto, el sustrato de la que es una de las mejores bandas sonoras compuestas por John Williams (en mi modesta opinión, sólo superada por su set para la trilogía de Indiana Jones). ¿Fallan cosas? Fallan, sin duda. Singer duda a la hora de apretar el acelerador y uno siente que se le escapó una gran película de la menos, quedándose conforme con entregar un buen blockbuster. Y sí, el superbebé es algo chanta (como personaje, no como recurso argumental, donde sí aparece como un elemento de tensión justo y preciso) y la película se alarga a ratos, queriendo complacer a todo el mundo.
Un poco como el mismo Superman, ¿no?
El súperheroe que puede hacerlo todo, que podría erradicar el hambre del mundo y parar todas las guerras, y que sin embargo prefiere detener robos en una simple ciudad, es digno merecedor de una película para comer palomitas de maíz y tomar bebida en vaso grande, si usted quiere pensar, haga el ejercicio en su casa después del cine y encontrará motivos para pensar; si usted quiere entretenerse, no piense.
Confieso que la película me ganó en parte por mis bajas expectativas previas, entré a verla muy crítico y esperándome infinitamente menos. Pero también resulta ser un blockbuster sólido, particularmente para los pequeños. Una película para llevar al sobrino, hermano menor, o incluso hijo y presentarle, de una forma decente, al más grande de los íconos del comic.
Este Domingo tuve la ocasión de sorprenderme gratamente con "Superman Returns". Sorprenderme porque nunca le he tenido mucha fe al boy-scout del pijama celeste, porque tenía un récord de dos buenas/dos muy malas en su pasar por el cine, y porque había escuchado opiniones diversas que me hacían pensar que la película podría no gustarme. Mal que mal, no contento con ser de los que prefieren a Batman por sobre Superman, y hasta a cualquier héroe Marvel (Captain America inclusive), soy de los que cree que lo más interesante de toda la mitología Superman es Lex Luthor, este humano que osa enfrentarse al chico del aviso de pasta de dientes con superpoderes. Esperaba malas actuaciones, motivos clichés y un personaje con tantos handicaps que nada ni nadie podría salvarlo.
Pero no contaba con Bryan Singer.
El director que se las ingenió para presentarle al mundo la franquicia X-Men (labor más que titánica) se las ingenia para librar al hombre de acero de la pesada mochila que la habían dejado dos películas malísimas, unas series de televisión abominables, y dos décadas de ausencia de la pantalla grande. Y lo hace empezando con una secuencia de créditos rimbombante, reciclando lo mejor del soundtrack de John Williams, llevando la historia (con ciertos puntos bajos, eso sí) por aguas un poco inquietas, hasta el buen puerto-objetivo final de toda esta empresa: limpiar la alicaída imagen del kriptoniano. A base de explorar las debilidades y tocar sútilmente la moralidad del todopoderoso alienígena, el director consigue dar una imagen que dista del Superman que todo lo hace fácil y bien. Conservando eso sí su ética de scout, a este Superman las cosas se le complican con una verosimilítud que da gusto.
Lo ayudan un buen Kevin Spacey, que destaca dentro de un cast flojo por lo general, pero que no destiñe (Superman siempre requirió de muchísimo menos talento actoral que Batman, y por lo mismo no se resiente su ausencia en esta versión. ), un set de efectos especiales a veces demasiado CGI, un presupuesto millonario, una utilización del sentido del humor sútil y con tacto (mineral precioso por estos días)e, insisto, el sustrato de la que es una de las mejores bandas sonoras compuestas por John Williams (en mi modesta opinión, sólo superada por su set para la trilogía de Indiana Jones). ¿Fallan cosas? Fallan, sin duda. Singer duda a la hora de apretar el acelerador y uno siente que se le escapó una gran película de la menos, quedándose conforme con entregar un buen blockbuster. Y sí, el superbebé es algo chanta (como personaje, no como recurso argumental, donde sí aparece como un elemento de tensión justo y preciso) y la película se alarga a ratos, queriendo complacer a todo el mundo.
Un poco como el mismo Superman, ¿no?
El súperheroe que puede hacerlo todo, que podría erradicar el hambre del mundo y parar todas las guerras, y que sin embargo prefiere detener robos en una simple ciudad, es digno merecedor de una película para comer palomitas de maíz y tomar bebida en vaso grande, si usted quiere pensar, haga el ejercicio en su casa después del cine y encontrará motivos para pensar; si usted quiere entretenerse, no piense.
Confieso que la película me ganó en parte por mis bajas expectativas previas, entré a verla muy crítico y esperándome infinitamente menos. Pero también resulta ser un blockbuster sólido, particularmente para los pequeños. Una película para llevar al sobrino, hermano menor, o incluso hijo y presentarle, de una forma decente, al más grande de los íconos del comic.
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