lunes, 9 de julio de 2007

La jugada del fin de semana y otra(1) yerba.

Ni Robinho ni Román, nada de eso.

Promediando la segunda mitad de la noche del Sábado, nuestro héroe las empezaba a ver feas, sus rivales se anotaban sendas palabras en espacios con doble valor de letra, pequeñas y molestosas palabras en espacios con doble valor palabra. Parecía que nuestro héroe no revalidaba la victoria de la partida anterior de Scrabble.
Hasta que pasó esto:Q U A R T Z

24 puntos + 1 doble valor letra por la R = 25 + triple valor palabra = 75 puntos de pura adrenalina.



El resto fue puro descuento, las desesperadas intentonas rivales por alcanzar el empate o de invocar reglas del tipo "el que no pueda poner más letras, pierde". Igual nomás. Una Victoria Inapelable.


*La Otra Yerba: Las cosas que no sabía de mí mismo.*

Hoy le cambié la contraseña a mi cuenta de AIM. Tras pasar por la rutina de dar mi nombre de usuario, mi contraseña antigua, mi e-mail, la cacha de la espada, la pata de la guagua, la guagua de la comedia, el galeón español Y el barco pirata, me encontré con una de esas preguntas de verificación. Una que no me esperaba para nada.

"¿Cuál es mi cantante favorito?"
...

Y
un
largo
silencio.


¡Mi cantante favorito! ¿En qué estaba pensando cuando elegí una pregunta tan amplia? Tras tres segundos de creer que sería imposible cambiar esa contraseña que está guardada en el compu del laboratorio de idiomas, tuve un momento de inspiración: si elegí una pregunta tan ridícula, la respuesta tenía que ser igualmente ridícula. Esto basado en la vieja ley que dice que a preguntas tontas, respuestas tontas.

Digité:

-"Me".

Porque es obvio que yo soy mi cantante favorito...eehmm.

-LA RESPUESTA NO COINCIDE
-"¿Cuál es mi cantante favorito?"

Y un flash de esos que me hacen creer que Las Ideas Existen y Nosotros Llegamos a Ellas de Alguna Forma.

- Dean Martin.
- DIGITE SU NUEVA CONTRASEÑA A CONTINUACIÓN.


Y así fue, mi querido lector, como descubrí que, aparentemente, Dean Martin es mi cantante favorito.

Cada día una novedad.

sábado, 7 de julio de 2007

VII 7 Siete

Fin de Semana una vez más y la casa está completamente vacía. Ni Caleb tocando la mandolina en la pieza de al lado ni Devin diciendo nada desde la pieza de más allá. Nadie.
Liz y Ryan partieron a Canadá a ver a Olivier y Manu Chao (en ese orden) y como yo no puedo cruzar la frontera, me quedé acá nomás. Ale se fue a ver a Allie a Boston y Jose se fue a casa, por ahí mismo.

En medio de este silencio (que estoy usando para adelantar trabajo, quiero ver si me arranco a la ciudad este Lunes-Martes, quién sabe) quisiera comentarle un par de cosas, como lo que se viene mañana en Wimbledon y cómo Nadal es claramente un jugadorazo y habría sido número uno del mundo en cualquier época, menos en esta en que está enfrentando a quien es, quizás, el mejor jugador de la historia. Por otra parte, hay libros y música que comentar (último disco de Kaiser Chiefs mediante), también comics por supuesto, lo que me da pie para contarle la siguiente anécdota:

Un Sueño Hecho Realidad

Cuando tenía once años, uno de los pocos sueños recurrentes que he tenido en mi vida era estar en una juguetería inmensa, enorme como sólo lo son las cosas en sueños, y llevarme de ella una serie de juguetes que en la realidad no existían. A mis once años yo ya leía X-Men, que eran harto menos populares de lo que son ahora, al punto de que sólo conocía a una persona que sabía quien era "Cíclope" y Wolverine, lo que le dará a mi lector el pie necesario para saber que en esa tienda de sueños había mucho juguetes X-Men (juguetes, que, no tan extrañamente sí se manefacturaron años después). Eventualmente crecí y mis sueños recurrentes se redujeron a lugares menos coloridos, más impresionantes: sueños con otra gente, sueños de lanzarse al vacío para sólo conseguir volar por un par de segundos antes de perder la sustentación aérea y despertar.
El Martes pasado decidí salir a comprarme el número 200 de cierto comic, con la intención de escribir un entrada en este blog que se llamara "El Último comic". Tras cinco acaloradísimas cuadras de una ciudad que esperaba con ansías la tormenta para no derretirse llegué a mi comiquería amiga, sólo para descubrir que estaba abierta y desierta...

[Un día, cursando tercero medio, salí de mi sala. Al pasar por el kiosko ví a Jaime queriendo comprar algo en el kisoko vacío: "Aló, Aló" y después "Alooooó, Vooy a Roobaar". Llevo una década sabiendo que cuando uno se encuentra solo ante una tienda, las palabras a decir son "Voy a robar".]

No había nadie. Los lentes del dependiente sobre la mesa, para indicar que volvería luego o que lo evaporaron los aliens. Y ahí estoy yo, completamente solo en una tienda de comics, rodeado por más ejemplares de los que podría leer si me dedicara a ello por los próximos veintitrés años, acordándome de mis sueños recurrentes del final de la infancia, esperando que Algo pase.

Espere quince minutos. Después, incapaz de seguir cuestionándome más la ética de la cuestión, me fui. Al salir vi al dependiente, doblando la esquina. Me seguí yendo. No iba a robar nada, pero tampoco estaba para comprar nada tampoco.
F I N.



Y la verdad es que el auténtico propósito de este mail es recordarle que hoy es el 7 del 7 del 7. Haga algo especial. Salga a un parque, tómese un par de vasos de algo realmente bueno, llame a una chica que lo valga, que realmente lo valga. Haga las paces con ese amigo que usted cree que lo estafó pero contra quien no tiene más que evidencia circunstancial. Diga las cosas. O escriba una historia de ciencia ficción que comiece con un terremoto que, en este día, separe la ciudad de Santiago en dos mundos, donde dos personas tratan de encontrarse en paralelo, sólo para decubrir que lo que ha pasado es que la ciudad misma fue la que despertó y que el precio a pagar es que hay ciertas divisiones que son insalvables.

Hoy puede, en efecto, ser un gran día, Joan Manuel tenía toda la razón.

jueves, 5 de julio de 2007

Nacido 6 días antes de la batalla de Huamachuco

Bástese con saber que hoy llovió, que hicimos la cena en casa y que estuvo harto buena. Desde las hamburguesas hechas por la mismísima Liz, hasta las ensaladas y el choclo que trajo Nathalie, más el auténtico mozzarrella, el pesto, la palta por cantidades (que para usted al Oeste de Argentina no es gran cosa, pero creáme que para mí lo es). Bástese con saber que erámos 12 a la mesa y que lo pasamos bien.
También con saber que tuve mi primer shock de realidad al sentir que todo se desvanecía por un segundo. El primer síntoma de que algo se está acabando, si bien faltan varias semanas todavía, no niego que Chile se empieza a aparecer como una realidad en mis pensamientos y que siento las cosas que voy a extrañar de acá.

Pero lo más importante es que hoy fue el 4 de Julio, lo que significa que mi buen amigo Felipe González es formalmente un año mayor que yo. Acá en "el país del Norte" la gente salió a las calles a tirar fuegos artificiales para la ocasión, algunos incluso bajo esta lluvia del NorEste.

Felipe, amigo mío, este país te quiere, qué duda cabe. También quien escribe, por supuesto, aunque no salí a tirar fuegos artificiales. Un abrazo en la distancia nada más y la esperanza de veros pronto a vos, vuestra señora y vuestro futuro vástago.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!

martes, 3 de julio de 2007

Fin de Semana.

[-El título de este post es un homenaje no sólo a Netinho, que cantaba la canción, sino también a Caté y a los años locos en que Bomvallet no lo estaba tanto todavía. ]

Nathalie se graduó, como otra tanta gente, hace ya más de un par de semanas de acá, del Union College. Como tal, sus padres decidieron celebrarla con una tremenda fogata-asado-día de playa en la casa de ellos, allá en las cercanías del Lago Ontario. Nathalie viene de un pueblito llamado Red Creek, donde sólo hay un colegio, del que cada año salen 70 personas que, por esas cosas de la distancia y la cercanía, son bastante unidos entre sí. Raya para la suma: Este fin de semana 15 de sus amigos de colegio, 11 amigos de sus amigos de la universidad, unos cuantos familiares y un colado, nos reunimos a festejar a Nathalie por haberse graduado, con una tremenda fogata-asado-día de playa.


Por lo mismo, no escribí nada este fin de semana. Me perdí el segundo partido de Chile, el debut de la sub-20 al otro lado del Lago donde me bañé el Sábado, y poco más, la verdad. A continuación, el reporte gráfico del evento.
El predio, de día.

Fogata en la orilla número 1.

Fogata en la orilla número 2.


Al otro día, fuimos a tener un relajado día de playa en la zona rocosa (la zona arenosa había sido el día anterior, con partido de voleybol, nado, frisbees y ese deporte al que acá le dicen "football").




Tanta belleza natural. Y uno que pensaba que el Cuadrante Ontario completo había sido destruído en ese capítulo de Robotech en que muere Ben Dixon, lo que prueba que no hay que creer todo lo que sale en la tele.

Esta iba a ser una foto casual de todo el mundo mirando hacia la derecha (buscando en el horizonte al perdido Ryan), me demoré mucho y terminó siendo una foto de cualquier cosa, pero así a la rápida: En el celular, Nathalie, el pelo aleonado de espaldas es de Allie, la capucha gris es de Andy, Alessandro está tapando a Estephen, Liz se muere un poco de frío y de fondo Joe comienza su largo ritual de preparativos antes de meterse al agua.


Después de esto, nos dividimos en dos grupos (algunos se habían ido a otros lados: Kayt y John de vuelta a Rochester, Mamadou a tomar el bus que lo llevaría al campamento donde está trabajando y así). Los que se venían directo a Schenectady y los que queríamos pasar a conocer un lugar para comer en el pueblo de Oswego. Quedará para la historia que los que se vinieron directo a Schenectady era porque "querían llegar temprano", terminaron perdiéndose en la autopista y llegando poco antes que nosotros nomás.


Aquí el mesón del lugar en cuestión. Mariscos vueltos comida rápida... eeen fin. Todo frito, pero igual harto bueno, he de decir. El Momento Glorioso del Fin de Semana es:

Pedí un pescado acompañado con algo que se llamaba "scallops", jurando de guata en mi ignorancia que me llegaría pescado y unas escalopas pequeñitas que había visto en una de las mesas de adentro del local. Cuál no sería mi no-desilusión al ver que me llegaron scallops, que es como las tribus que habitan en la actualidad el espacio que hay entre México y Canadá llaman a los O S T I O N E S.

In excelsa gloria, en efecto.



Con una sonrisa de oreja a oreja, acompañé a Ale, Allie y Andy (que no son dibujos animados, por la sencilla razón que si uno estuviera creando una serie de dibujos animados encontraría que tener personajes que se llamen Ale, Allie y Andy es un poquito muscho) a las mesitas al aire libre del local. Lo que no se aprecia en la ilustración es que el lago chocaba contra las rocas y a veces nos salpicaba con escándalo. Lo que afortunadamente no se puede apreciar en la ilustración son los mozos del local disparando fuegos artificiales para ahuyentar a las gaviotas. Ahuyentarlas con el ruido, así es que mientras uno come pasan las viejas silbando.



En resumen, un gran fin de semana. Aparte en el camino de vuelta escuché mucha música muy buena. Ciertos demonios que llevaban años por alcanzarme me alcanzaron en la forma de Sigur Ros, y escuché por fin otra canción de The Guillemots que muestra que los muchachos tienen talento. El lado no tan grato del fin de semana es la bitonalidad de mi piel, que sirve como mapa perfecto de los lugares donde No me eché bloqueador. Pero bueh...

viernes, 29 de junio de 2007

Cerrando Ventanas

Hoy me metí a internet y descubrí que todos esos posts que había escrito telepáticamente durante la semana al parecer no fueron publicados. Será el calor, o quizás las tormentas eléctricas que me han arruinado el inalámbrico mental, pensé. La cosa es que ha sido una semana intensa, bien regada (no sólo desde los cielos, naturalmente: El Lunes fue inauguración de nuestro hogar, el Martes despedimos a Jake que se volvía a California). Semana de ejercicio mental (investigación) y del otro(gimnasio + pichanga.)

"En fin. La cosa es que..."


(La cosa es que sentí un ligero placer en la derrota Colombiana, el día después de que Alessandro sacara pecho con la victoria del 2001. Pero desvarío).

(La cosa es que la pila de libros por leer está apunto de caerse arriba mío y podría, a lo menos, dejarme un poco groggy. Pero desvarío).

(La cosa es que mis vecinos del segundo piso son un dúo extraño: un estudiante de química con escasas habilidades sociales el uno, y un tipo a punto de graduarse y que no hace 6 meses llegó de Irak, no habla mucho y lee como condenado, el otro. Toca la mandolina también, pero desvarío).

(La cosa es que en cinco días el 319 se ha sentido más hogar que la Language House en 9 meses, pero eso también, me temo, es un desvarío).



He estado tratanto de cerrar ventanas mentales. Mientras más se cierran ciertos procesos, más patente se hace que hay cosas pendientes aquí y allá; y más ruido meten estas últimas. Por lo mismo, es mejor tomar decisiones que pensar en las encrucijadas, así es que he decidido postergar para el infinito mi eventual viaje a Wisconsin (quería, oh sorpresa, ir a la House on the Rock... porque esas cosas se me ocurren a mí) y dejar que las vacaciones este verano sean visitar a quienes me están invitando (de momento la zona de Westchester y Maryland...veremos). Kaytlin T. me tiene invitado a su casa y como está trabajando en NYU por estos días, será la opción perfecta para visitar la ciudad de nuevo, quedándome lejos de la ciudad misma.

Para cerrar ventanas en mi navegador: Rayando con The Clash, banda que es la segunda vértebra de esa columna que empieza con los Velvet Underground encontré un par de sitios que le podrían gustara la lola o al escolar, acá puede bajar (porque "descargar" es Horrible y tiene una clara connotación estomacal) aquellos temas de los Clash que son cover de alguien más, JUNTO con los originales. Juegue a tener un programa de radio propio y revivir "3 versiones para un mismo tema."
En el extremo opuesto: Otra gente cubriendo a los Clash.

Siguiendo con el proceso de cerrar ventanas musicales
(o
Última vez que le recomiendo el último disco de Travis,)


Eso. "The Boy with No Name" es un gran disco, con todas sus letras, si a usted aún le gusta la gente que canta canciones felices. No esa felicidad pop que viene en colores fluor sino esa que viene quitada de bulla, pintada en ocre y pastel. Al menos, este disco es como mi felicidad campesina acá en el estado de NY. Y no hay día en que no me sienta bien en que no disfrute de caminar un rato a la sombra de los árboles escuchando "Sailing Away", canción que cierra el disco de una manera impecable. Está lleno de momentos altos, "The Boy with No Name", y sí, creo firmemente que es un disco que se disfruta más lejos de la gran ciudad. Bien por Travis y sus ánimos de darnos música que es feliz sin ser simplona y que es emotiva sin ser llorona. Aparte, llegar al cuarto disco derrochando tanto talento es algo que se aprecia en el mundo de hoy, tan lleno de grupos de un sólo disco.

Se cierran ventanas y se abren otras: Mis ganas de comentarle (un poquitito tarde, eso sí) el segundo disco de Maroon 5, hablarle de la importancia de los segundos discos, contarle más sobre esa pila de libros que me amenaza, escribir sobre el último comic de mi vida, lamentar profundamente el concierto de retorno de Soda Stereo y porqué diablos no lo hacen ahora que estoy lejos del país.

Como siempre, mes amis, Detalles más adelante.

lunes, 25 de junio de 2007

Breves Bien Breves

Querido lector, hoy es Lunes.


(En serio, lo es.)


Fuera de eso. Hoy llegaron Ryan y (hasta el momento) las maletas de Alessandro. También llegó un montón de comida comprada aparentemente al por mayor. Detalles más adelante. Ryan quiere afinar sus habilidades en la cocina así es que parece que todos vamos a comprar para que él cocine.

Pasé al nivel 2 en mi investigación, del eternamente popular Mark Twain a William Dean Howells, quien fue inmensamente popular en su época pero ya no. Mi tipo de escritor, qué duda cabe.

Ayer fui atacado por una migraña-jaqueca-descompensación-o-qué-se-yo que me tuvo mal todo el día. Aún ando especialmente sensible a la luz. La examinación de mis molares no muestra otros síntomas de vampirismo, así es que asumo que es una mezcla entre el cansancio y una fátiga mental más o menos (Estoy leyendo demasiados libros [existe tal concepto, mucho me temo], pensando muchas cosas y creo que mi organismo me está pidiendo que pare un poco la tontera - que si un mac o un pc, que qué voy a comer esta semana, que las vacaciones, que tengo que llamar a Chile, que el futuro, que el espacio en la memoria para retener todo lo que tengo que retener...). Eso sí aún no puedo mirar por mucho rato esta pantalla sin que los ojos me molesten en extremo, luego lo breve de estas breves.

Mañana empieza la Copa América y espero poder arrancarme a una de las casas con TV Satelital para verla. Mañana hago la prueba para el Miércoles, claro.


Y eso sería. Últimamente escucho harto el segundo disco de Maroon 5 que me gustó más de lo que pensé la primera vez que lo oí. Lo sazono con el último de Travis, que merece comentario aparte a estas altura. Y claro, para salir a caminar y sentirse una fuente de sensualidad en el intento, qué mejor que los Stones. Que hace poco tocaron en Barcelona y nuestra pequeña Perucca estuvo ahí. Deléitese.


ps. Para ver las fotos primero abra sesión en msn, porque están en un space de msn. Space cabrón, como todo lo que tenga relación con Microsoft.

domingo, 24 de junio de 2007

sábado, 23 de junio de 2007

Celebrate Good Times, come on...(It's a Graduation)

Hello everyone, this is me, the astonishing LV, habiendo terminado mi primera semana formal investigando. Me cambié de casa, vivo ahora en el 319 de Seward Place y no tengo la más mínima idea de cuál es mi teléfono (debí haberle preguntado a la señora que llamó hoy, preguntando por la central de datos [!!] "oiga, tía....¿qué número marcoooó?". Como mi vida ha estado más o menos constreñida a cambiarme de casa (mis amigos brillan por su ausencia: Liz y Ryan llegan el lunes y nadie tiene la más mínima idea de donde está Alessandro [a mí se me ocurren las casas de al menos dos "amigas" a las que podría estar visitando] y mis compañeros de pieza son un tanto...especiales... Detalles más adelante) e indagar en pilas de pilas de libros, poco le puedo contar de mi vida. Lo que sí, lo prometido es deuda y aquí están las fotos de las graduaciones de mis más cercanos de por acá.
Música Maestro.La previa, antes de marchar.

Saliendo del Nott, hacia la graduación misma. Si reconoce a Katie Matho, anótese 37,000 puntos en la colúmna "Memoria Visual". Si usted fue ayudante de Español en Union, anótese 10 en "Vista".

La noche anterior me había ido a dormir a las 5, me desperté a las 9 y escuché unos gaiteros. Esto es una historia verdadera.

Se graduaba caleta de gente. Fue un acto terrible de numeroso.
Si sólo el mundo estuviera lleno de gente como ellos... (Mamadou, Olivier, Kaytilin y Alessandro, claro, los demás ni idea)

Amiga, Alumna y Amina, respectivamente.

Amina, El muchacho de la camisa Verde, y Lorelette. Lo más selecto del Black Power.

Y yo aquí podría largarme con la crónica del evento. Contarle quizás algo de la noche anterior, del amanecer en el Nott junto a treinta y tantas personas que se juntaron a ver salir el sol. Explicarle algo de la mecánica de la ceremonia, reproducirle el discurso que Charles Gibson dió para los graduados. Todas muy buenas cosas, pero francamente no quiero darle la lata. Algo me tengo que guardar para contarle en Chile, ¿no le parece?. Lo único que quiero reforzar es ese pie de foto de mis amigos en el departamento de Neurociencia. Fueron las palabras precisas que pensé cuando tomé la foto de quizás los cuatro individuos más hospitalarios y abiertos que conocí acá. Tomé la foto, pensé que en verdad este mundo sería un lugar infinitamente mejor si hubiera más gente como Olivier, Doudou o Kayt, y entendí que no los voy a echar de menos, pero sí que cuando rememore lo mejor de este viaje, los voy a recordar siempre.

martes, 19 de junio de 2007

Alone and in a circumstance...

[Desde mi seminario el semestre pasado agregué "Recito versos de Dickinson de memoria" al currículum. - Se entiende que de Emily Dickinson, de Bruce también, pero "six, six, six, the number of the beast" no creo que cuente.]

Hace ya tres horas que Amina dejó la casa, dejándome solo acá en el segundo piso del 207 de Seward Place. Hay una historia del bueno de Neil Gaiman que se llama "In the End", donde se cuenta lo que sería el último libro de la biblia: el hombre vuelve al paraíso, la serpiente recupera sus pies, los animales empiezan a perder uno a uno su nombre... la misma sensación de marcha atrás me invade hace algunos días, cuando lentamente todos empezaron a irse, dejándonos a Amina y a mí. Ahora Amina se fue, arrastrando por la escalera el mismo bolso gigantesco que subió a tirones hace ya nueve meses y medio. Hoy paso mi última noche solo acá en la casa y después cierro la puerta y me voy al 319.

Va a ser raro, tras casi diez meses, estar sin Amina. Anoche vino Katie Crosby y los tres tomamos vino y champaña para la ocasión. Vimos el Colbert Report por primera vez juntos y hicimos comentarios del tipo "¿te acuerdas de la gorda inglesa que se aburrió y se fue la segunda semana?". Después Katie y Amina tuvieron su lagrimeada despedida y Amina y yo brindamos diciendo que "fue bueno".



Porque sí, fue bueno.


Esta no es la última foto juntos, pero casi. Post-graduación, volviendo de buscar la cartera extravíada en Ozone la noche anterior, hicimos un alto para tomarnos la foto en el puente. Los dos TAs preocupados por el buen vestir, siempre. (Las otras dos...bueno a Linda la pusimos "Sporty" y Wakana es tan testigo de Jehová para sus cosas).


Nota para los más cercanos de mis más cercanos: Al final no pasó nada con nuestro acuerdo y Amina partió llevándose su computador, lo que me deja de nuevo ad portas de irme a vivir a Mondo Mac :S
Hay algo profundamente descorazonante en ver esas imágenes de John Lennon diciendo a principios de los 70's que "los 60's fueron sólo el comienzo, fueron sólo el despertar en la mañana. Y todavía ni siquiera llegamos a la hora de la cena. Estoy realmente agradecido de estar acá". Se ven tan convencido que, bueno, uno no puede dejar de mirar al mundo hoy y...bueno, hay algo profundamente descorazonante en ver esas imágenes de John Lennon diciendo a principios de los 70's...

lunes, 18 de junio de 2007

El fin de las vacaciones y el comienzo de...

Y resulta que son las tres de la mañana y estoy trabajando formalmente como ayudante de investigación, preparándome un mapa para leer todo lo que sea posible leer sobre Mark Twain en esta interruptidísima semana (Mañana espero despidamos a Amina, el Martes debiera cambiarme de computador, el Miércoles de casa). Escribo en un diario moleskine inaugurado especialmente para la ocasión. Los nombres de libros, códigos de biblioteca y referencias electrónicas van y vienen, cuando de fondo, mi zapping se ha quedado parado en C-SPAN 2 Book TV. Una voz anuncia

"La próxima semana: Fulanito de Tal decidió subastar una colección de ejemplares escasos y valiosos sobre cartografía, historia y arquitectura que acumuló durante ochenta años. Sin embargo, murió meses antes de que la subasta se realizará. Esta fascinante historia en la próxima edición de...."

Y yo me pregunto: ¿No será mucho?

Minutos después estoy escribiendo estas líneas y la tele sigue en el mismo canal.



A todo esto, sepa usted que Samuel Clemens aka Mark Twain no sólo publicaba sus novelas serializadamente, construyendo un universo de personajes como Tom Sawyer y su spinoff Huck Finn (dice mucho de la cultura yankee que "la Gran Novela Americana" sea un spinoff), sino que además tenía algunas humorísticas obsesiones matemáticas, no la menor de ellas un fijación con el número 44.


Las grandes mentes, querido lector, las grandes mentes...

Dia del Padre

Hoy fue el día del padre en los circuitos comerciales de buena parte del mundo Occidental. También fue el día de la graduación de la generación 2007 del Union College, pero eso será cubierto en un fascículo especial que circulará con este blog en algún lugar del futuro.
En casa nunca nos han gustado estos días medio inventados para vender cosas, aunque siempre buenos para gozar de un buen almuerzo, debo decir.
Ahora que el día del padre termina, LV55 rinde un pequeño tributo al vínculo paternal con una minúscula demostración de comunicación padre-hijo, que figuró hoy día mismo por acá, en el adult swim del Cartoon Network

jueves, 14 de junio de 2007

Así es como uno sabe las cosas, pues...

Día de lo más común en mi expatriada vida. Cuando me estoy por levantar para ir a la oficina de Daniel, tengo correo de él pidiéndome que le mande las notas por mail. Listo. Cuando me estoy empezando a sentir de vacaciones, llega correo de Brenda diciendo "no creas que me he olvidado de ti, pronto te mandaré los primeros datos para que te pongas a trabajar". Listo.

Mi Querido Diario: Hoy no hice NADA. Y lo disfrute inmensamente. No sentí la presión de tener que ir a algún lado ni sentir que estaba sacando la vuelta de nada. Es miércoles, así es que leí los comics del día (World War Hulk está entretenidísima, pero no sé si dé como para comentarla acá). Después leí un rato algunas cosas sin ilustraciones (un poco de Rushdie y una pinta de Gaiman) y me levanté cuando se me dió la real gana (6 de la tarde ya pasadas). El Pulento demostró con creces porque alguna gente se convence de llamarlo Dios y me regaló un día "frío" para los estándares primaverales (o sea, se podía usar ropa). Salí a cenar y estaba todo cerrado, salvo West, donde me encontré con Ryan, Steph y John (uno de los múltiples Johns). West mismo estaba cerrado así es que mi última cena ahí terminó siendo un tazón de algo idéntico al cereal Milo, con leche y de pie en uno de sus pasillos. Salí a caminar y sentí de nuevo esa paz de no tener nada que hacer. No tener que ir corriendo a preparar una clase ni a leer nada. Libre cual plumífero caminé bajo el atardecer, lento.

En casa ya ví la final de la Libertadores (mijito, si usted no saquea a su rival cuando es local en la Libertadores es de puro gil que es nomás) y conversé con Kay. Después me dediqué a hacer orden, botar papeles esencialmente, separar mis libros y mis cosas de aquellas que son parte del legado para los TAs chilenos. Me rendí con menos de un cuarto del trabajo por hacer, confíado en que tengo aún 5 días más antes de dejar esta casa e irme al 319 ("The party house" alguna gente la está llamando desde ya...rótulo que....no sé que tanto me sienta, pero qué diablos).

Y de repente, en este día de hacer tantas cosas dentro del no hacer nada, en este día de releer mis pomposos apuntes la primera vez que conocía a cada uno de mis ex-estudiantes, en este día de leer las desventuras del Hombre Verde y de ver el talento de Román, así, de la nada, supe que voy a volver a ir a Nuev York antes de irme a Chile, supe que la primera línea de lo próximo que voy a escribir es "Si esta historia tuviera lugar en un bar del hemisferio Norte...", y que si tengo el tiempo en medio de mis atareados días, enfilaré, sí, hacia Winsconsin.

Así es, en efecto, como uno sabes las cosas, pues...

martes, 12 de junio de 2007

¿Y qué más hacen los checos?

Venden la pomada, naturalmente.

Bonito Schenectady

Ayer fui al correo. Si usted se pregunta qué tiene eso de peculiar o por qué diablos uno iría a la oficina de correos que está a tres cuadras del campus, teniendo una oficina de correos EN el campus, pues bien, la respuesta está aquí. [anótese 10 puntos por perspicaz si pensó eso en cualquier caso. Réstese 10 si usted fue ayudante en Union o si lo va a ser]. La principal razón, aparte de la ya señalada, era salir a conocer un poco más de mi ciudad-pueblucho y expandir la búrbuja. Tenía la secreta ambición de encontrar las míticas partes lindas de Schenectady, que me habían sido esquivas durante 9 meses.

Las encontré, fíjese.



Tras pasar bajo un pequeño puente ferroviario, Schenectady la ciudad que casi comete suicidio después de la Gran Depresión deja paso a Schenectady el pueblo colonial junto al río. La arquitectura agarra aires de restauración y mantenimiento y el ruido de los autos empieza a quedar atrás.

De pronto, al bajar un callejón, se avista el río. Cada uno de estos callejones que dan al río dan la sensación, bajo el calor de la primavera, de tener capturado al tiempo. Caminar por ellos es sentir como el cuerpo entero se ralentiza y si acaso alguien me hubiera preguntado algo, quizás hasta le hubiera contestado moduladamente.


Y después uno llega al río. Por supuesto, uno nunca llega dos veces al mismo río, pero aún así el lugar es un pequeño paraíso. Prohíbidos los vehículos motorizados, quizás el mejor atributo del Riverside Park sea el marco de silencio perfecto para disfrutar de tan ameno espacio a la sombra de los árboles.

La caminata se extiende brevemente, antes de ceder paso a un muelle y después otro trecho de caminata. Como este cronista carece de total tacto para calcular las medidas, incapaz siquiera de orientarse en los metros que tiene el área de una cancha de fútbol (las responsables son claramente esas escaramuzas Carcuro-Livingstone sobre si el remate fue desd 35 o 40 metros), tiene que refugiarse en cosas como "brevemente" o "otro trecho". Lo siento mucho.

Las diversas ramas del Mohawk se ven mientras uno recorre este pequeño paseo, que está más diseñado para sentarse que para pasear propiamente tal. Imposible no querer volver a sentarse con un libro sobre sus bancos o sencillamente sentarse a mirar el río, preguntarse si acaso el río es el mismo y echar raíces. Todo esto debiera formar parte de un conveniente paquete turístico para filósofos, naturalistas y en general para todos aquellos que se sientan identificados con el término "pre-socrático".


Mi caminata me tuvo, por esas cosas del destino y el azar, sentado tanto de ida como de vuelta en el mismo banco. Al frente de él una placa conmemorativa para una chica que murió hace unos años. Ahora cuando volví y reparé en que me había sentado en el mismo banco me fijé que la muchacha había muerto a los 26 años. Sí, me sentí atrapado en una novela de Stephen King, pero no investigué más al llegar a casa. A veces es mejor cerrar el libro.

domingo, 10 de junio de 2007

Las Vacaciones

Empezaron las vacaciones. El viernes. A las 5 de la tarde.

Mi cerebro se había tomado varios días libres antes de eso, claramente, pero aún así, salí oficialmente de vacaciones a las 5 de la tarde del viernes pasado. Quedan algunas informalidades, como evaluar a mis tutelados o entregar la llave del departamento de Humanidades, pero fuera de eso ya estamos.

Lo que no es menor es que tienen que pagarnos, por su atención, muchas gracias.



Me he enterado de la alineación del 319 de Seward, mi residencia desde el próximo Miércoles y hasta el fin de mi viaje (que no será comunicado por este medio, por razones de seguridad nacional). Hasta el momento jugamos con: Liz, Alessandro, Ryan y Joe en el primer piso y Stephanie y Yours Truly en el segundo. Semejante compendio de individuos me tiene harto feliz y ansíoso por dejar esta casa, la verdad.

No salí a pasear por Schenectady como tenía proyectado porque el calor envuelve al cerebro en una niebla infernal. Las tormentas de verano algo hacen por aplacar la causa, pero para serle franco, temo por mi hidratación este verano. Al parecer el aire acondicionado de la biblioteca será mi segundo mejor amigo esta temporada estival.


Las Vacaciones en sí son un misterio hoy por hoy, quizás me arranque a la ciudad, quizás me vaya para otro lado...tengo ganas o de ir a Canadá (para lo que debería pasar o por NY o por Saratoga primero para tramitar la visa) o de irme a Wisconsin...



En serio, a Wisconsin.


Detalles, quizás, más adelante.

viernes, 8 de junio de 2007

¿Y los checos?

Una de las razones por la que los checos ya no figuran tan prominentemente en estas páginas es porque, mientras uno batalla por escribir creativamente, leer los libros que le asignan, más leer los que le gustan libremente, batallando con el hacer clases y tener una vida moderadamente social, esta gente de la Europa Oriental ha andado haciendo cosas como esta:



¡POR QUÉ NO TOME EL CURSO DE ARTE DIGITAAAAAL!!!!

-por su atención, muchas gracias.

La Última.

Hace dos semanas lo tuve claro. Un pequeño instante de lucidez. Pilar me pasó unas hojas con los verbos que nuestros pequeños estaban aprendiendo en el subjuntivo y pude verlo todo con la claridad de un francotirador bien posicionado. En tres segundos supe que mi penúltima sesión de ayudantías la pasaría repasando el subjuntivo, usando para practicar décimas y romances compuestos especialmente para la ocasión, esperando que el esquema de rima y el ritmo les diera a mis alumnos algo de que aferrarse a la hora de construir su vocabulario. También supe como me despediría de ellos y cuál sería mi última actividad como ayudante de español en Union.

Hoy pasó.

A las cuatro treinta y cinco repartí las hojas. A las cuatro treinta y cinco puse play por última vez en la consola. Dos minutos con treinta y siete segundos después me sentaba en la mesa para empezar, con un suspiro a ver que tal les había ido completando la canción. Perfecto. Lejos de pensar que cómo no se me había ocurrido usarla antes y recriminarme por ello pensé que era, de hecho, perfecto poder cerrar el año y la experiencia así. Después el envoi, que me había venido tan claro camino a casa desde la oficina de Pilar:

"Esa fue 'Te Recuerdo Amanda' de Victor Jara, cantautor chileno de por ahí por los 60's y 70's. Cuando les hablen de mi país es probable que oigan hablar de Pablo Neruda y el premio Nobel y toda la cosa. Pero entonces podrán decir, ya sea para hacer conversación o sencillmante alardear con sus amigos, que alguna vez conocieron a alguien que venía de Chile y que creía firmemente que hay más poesía y belleza en esta canción de Victor Jara que en la obra completa de Neruda.

Y con esto, queridos míos, termina de una vez y para siempre el laboratorio de Español."

Después la informalidad, la última lección: distinguir entre decir "hasta nunca" y decir "hasta siempre". Las sonrisas y los "aaaaaw". Pasarle la sala a Amina para que hiciera una de sus clases particulares. Salir con las piernas aún un poco tiritonas a respirar el aire. Quizás, once horas después, escribir un post al respecto. Quizás regalarme el sábado para salir a caminar por Schenectady y, lejos de todo rostro conocido, mirar atrás.


Y saber, en algún lugar, que algo llegó a su fin.

miércoles, 6 de junio de 2007

Arundhati R♥y

Arundhati Roy es, sencillamente, increíble.
Su única novela "The God of Small Things"(El dios de las cosas pequeñas. Anagrama, 2000 - para que lo vaya a fotocopiar altiro) ganó el Booker Prize, uno de los pocos premios aún respetables de la escena literaria, en 1997. Es todo lo que ha hecho en ficción (tiene un par de guiones por ahí eso sí).

Arundhati Roy cayó un poquitín en el ojo del huracán al decir, recién pasadito el 11 de Septiembre de 2001 que Estados Unidos se la había estado buscando. Decir cosas como esa, venirlas diciendo desde antes del fatídico día aquél, y sostener argumentos sobre cómo mientras en el Medio Oriente haya gente con hambre vamos a tener ataques suicidas para rato, la han hecho ganarse el encono de muchos por acá por donde yo vivo estos días.

"The God of Small Things", debo decirlo de nuevo, es una novela hermosa. No me canso de recomendarla ni de recordar llegar a su penúltimo capítulo en la biblioteca de la U y salir corriendo al baño a buscar con qué secarme las lágrimas que se me agolpaban. Por estos días, Kamila Shamsie con su "Kartography" (Harvest, 2004, aún sin traducción porque traducirla sí que será un dolor de cabeza) le hace la competencia en mi corazón. Federer y Nadal de mis lecturas, respectivamente.

Arundhati Roy no tiene entrenamiento literario alguno. Estudió arquitectura sin terminarla, proviene de una familia acomodada india, y es ferviente activista en contra del nuevo imperio. También fue instructora de aérobica.

Hoy, en medio de mi enmarañado día (vaya si no nos hace falta tomar prestado "convoluted") leía uno de sus ensayos recopilados en "An ordinary Person's Guide to Empire", la señora (un año mayor que mi madre, lo que no es mucho decir y sólo explica porque me cuesta pensar en ella como "señora") se despachó la siguiente perla (la traducción es mía, mientras tanto):

"Las crisis polarizan a la gente. Nos apuran para que tomemos decisiones desinformadas: "O estás con nosotros o con los terroristas." "O eres pro-privatización o pro-Estado." "Si no eres pro-Bush, eres pro-Saddam Hussein." "Si no estás con los buenos, estás con los malos".
Estas son elecciones falaces. No son las únicas que tenemos. Pero, en una crisis, nos volvemos arqueros en una definición a penales de un partido de fútbol. "



Me despido, reiterando que Arundhati Roy es, sencillamente, increíble.

La Última (???) Noche de Insomnio : Teleradio Donoso

Si algo marca una clara diferencia entre el mundo de la educación superior y el resto de los mundos que anda dando vueltas por ahí son las noches de insomnio semi-productivo. Quizás esto se aplique sólo al mundo de las Humanidades (sospecho que el insomnio de los que estudian Arquitectura es harto más eficiente) o quizás sólo se aplica a la vida de yours truly que es tan pero tan despistado y cuya mente es tan herrática que TIENE que escribir sus veinte página finales mientras lee comics, escribe en su blog, come y escucha música. A veces todo a la vez.

Esta última noche de insomnio (qué desfachatado suena eso, casi todos sabemos que mañana será aún peor) la he pasado escuchando, entre otras cosas, el disco debut de Teleradio Donoso, una incipiente banda chilena.

Suenan bien los Teleradio. Melódicos, cargados al lado más pop del rock, evitaré compararlos con los cinco grupos [este blog lanzará pronto la campaña: No diga "el sitio de la banda". Diga "la página del grupo"] con quienes es más obvio compararlos. Sí me hace un poco de ruido cuando se les carga la mata para el lado Beatle, pero tampoco es algo tan terrible.
El disco es redondito, lejos de los excesos pasados de revolución de Los Bunkers (grupo que le provocan serios problemas de digestión a quien escribe), Teleradio aporta algo más de finura a la tan necesitada escena local. "Gran Santiago" es un excelente y promisorio debut y sólo le puedo recomendar que lo haga suyo, especialmente si usted lee este blog y su nombre empieza con K,S o G (quizás J). Si no lo encuentra en la internet (cosa harto difícil, considerando que de ahí lo sacó yours truly), vaya a su disquería amiga y desembolse esas cinco lucas. El disco vale Cinco lucas, en serio, ese es un juicio estético por estos días.

En otra nota y antes de volver a intentar explicar porque Emily Dickinson hizo lo que hizo y a seguir comparando manúscritos con variantes con la edición de mil novecientos y pico con la última edición y dale que va, quiero aprovechar de saludar, a menos de cuarenta y ocho horas de terminar mi pasada como ayudante de español en Union al bueno de Sebastián Echeverría, mi predecesor inmediato por estos lugares, quien hoy se une al selecto, sensual y exclusivo grupo de los que tenemos 26.

Tendrá que perdonar, Sebastián, que no te dedique una pieza más larga, pero las circunstancias apremian. Vaya de cualquier forma un abrazo, y si estuviera por allá te regalaba el disco de Teleradio, que duda cabe.

¡Salud!

A todo esto, te llamaron del Bank of America el otro día. Les dije que te habías ido a vivir a Nuevo Méjico donde cruzabas la frontera habitualmente en compañía de "amigos". ¿Todo bien con eso, no? (en todo caso me pareció que llamaban para puro joder o hacer encuestas).

martes, 5 de junio de 2007

La última de las diatribas contra YouTube

Desde tiempos ya olvidados, este blog se ha resistido fervientemente a dejarse llevar por la manía de YouTube. Esto, principalmente, porque quien escribe suele a veces comportarse como un viejo de mierda y gusta de imaginarse bastón en mano azotando todo aquello que transpire un cierto aire de popularidad sospechosa. Pero a veces, sólo a veces, uno tiene que dar un paso hacia adelante y dar un mínimo giro de apertura de mente y sencillamente dejarse llevar por la corriente.
Así es como, en medio de una semana de 4 días que promete aniquilarme, me he encontrado solazándome con los links noventeros que el bueno de Perucca me hace llegar de cuando en vez (entre Inner Circle, K7, y Snow, imposible resistirse, la verdad). Y la verdad es que más allá de eso, el tema no resiste mucho análisis. La posibilidad de ver desde la salida de la U contra river el 96 hasta la encantadora parodia I'm a Marvel/I'm a DC es demasiado buena como para dejarla pasar así como así nomás.

Claro que mi formación postmoderna, postcolonial, post-todo no deja de hacerme desconfíar de un medio que puede terminar volviendo el depositario definitivo de las manifestaciones culturales más relevantes de nuestro tiempo. YouTube, que se alza como la biblia de nuestros tiempos es tan falible y susceptible a omisiones como la antología judeo-cristiana original. Por meses mi experiencia con YouTube fue más bien frustrante, quizás porque las cosas que más me gustan suelen ser medio marginales. El hecho es que, al día de hoy, uno puede navegar por este aparentemente infinito continuo cultural y NO encontrar

1) El gol del Fantasma Figueroa que fue el mejor de la temporada 92.
2) El video de "Latinos a Ganar" de El General
3) Si bien está "Un Nuevo Baile", cómo es que nadie ha subido el video de "Málditas Cajitas Rectangulares" ¿ah? ¿ah?

La lista es más bien larga e igual de absurda que esta breve muestra, pero el punto se mantiene. Por lo pronto este blog hace las paces con YouTube presentándole el video de "Together in Electric Dreams", cepa del 84, por Phil Oalkey y Giorgio Moroder. Todo lo que usted ama y odia de la década aquella esta aquí, se lo garantizo:



Eso sí, no se haga, como Christina, falsas esperanzas y vaya a creer que por esto voy a tener celular ahora. ¡Por favor!

lunes, 4 de junio de 2007

La Última....

Señoras y Señores, Respetable Público y Querida Audiencia Mía, este humilde espacio se enorgullece en anunciar...

La Última Semana.


Comenzó hace dos horas, comenzó hace 4 días. Piénsese como se piense, esta semana entrego mis últimos ensayos, hago mis últimas clases y Union entero se viste de despedida, las últimas fiestas, las despedidas. El 16 es la graduación de buena parte de mis conocidos y de ahí hasta nunca, hermano. Por lo pronto el Sábado tuvimos los fuegos artificiales de cierre: la música más mala, la tanda más corta, pero el espectáculo en sí mucho mejor que el de principios de año (vi el comienzo desde el auto de Kayt, que no encontraba estacionamiento pero sí encontró a Liz en pos de una botillería, así es que en eso estábamos cuando empezaron las explosiones - puntos menos para Liz por decir "¿tan temprano, será una prueba?"). Los ví solo, entre los árboles que estan cerca de la fraternidad en frente a mi casa. Se sintió bien, estar solo, mirar alrededor y ver tantas caras conocidas, saludar a la gente y empezar a sentir esa pátina que recubre los momentos que tienen gusto a final. Un momento de paz antes de la demencia de esta semana.

Hoy Domingo jugué la última pichanga. Bajo la lluvia, intensa, dos equipos de a 8 compuestos de lo más selecto de lo selecto: esa gente que durante estos 9 meses demostró con creces estar tan enamorada del deporte más bello del mundo como yo mismo. Dió gusto. Y ganamos. Así, cualquiera.

Los últimos fuegos artificiales, la última pichanga, los últimos ensayos, la última clase. Este Viernes tenemos la última gran junta en nuestra casa, antes de que deje de ser nuestra casa. Con Amina planeamos invitar a los más cercanos a tomar vino y escuchar bossa nova. Después yo salgo de vacaciones y el otro Viernes la gente se empieza a ir. Para mi trabajo de verano se me ha asignado otra casa, y si bien pensaba patalear al principio, para no tener que cambiarme y poder estar sólo, me he enterado que tanto Alessandro como Katie Matho van a estar viviendo ahí también, así es que vale la pena. Un mes con ellos dos, después a cuidar la casa de Audrey, alimentar a su gato y usufructar de una internet sin firewall. Después Chile y el resto es historia.

Pero ahora mismo está empezando el fin. Copiosos detalles más adelante.

Un día Normal

El Sábado a la una era la hora señalada para el asado en casa de Daniel Mosquera, profesor del departamento de español acá en el Union College. Los invitados eramos un selecto grupito hispanófilo, o sea Ryan, Colin, Alessandro, Kaytlin (nuestra conductora asignada) y yo. El grupito terminamos siendo Ale, Kayt y yo porque Ryan se fue a NY y Colin tenía visitas.

Kayt me llama a las 11, para asegurarse de encontrarme despierto una hora y media después, cuando me pase a buscar. Una ducha corta para matar el infernal calor, me visto y voy saliendo (muy de pantalones, camisa abierta y sandalias) cuando Amina me ve y se despacha la frase "Uh, Leonardo, ¿para adónde vas tan metrosexual?". Vergüenza y Vanidad aparte, le respondí, con toda la honestidad del mundo, que tenía un asado con colombianos, lo que significa que el vestir no era algo que pudiera descuidar. Si hay algo peor que sentirse feo, es sentirse con poco estilo. Y vaya si los individuos de países tropicales no pueden hacerle eso a uno.

Frivolidad aparte, el día prosiguió su curso. Kayt llevaba unas galletas, así es que Ale y yo pasamos a comprar vinos. Un tinto para la carne y un blanco para la previa, como dios mandó tras crear el mundo y mientras Adán se entretenía poniéndole nombre a los animales. Al pasar por la registradora me enteré que el socito dueño, el tío de la licorería, había nacido en Chile. No hablaba una jota de español, pero nació en Chuqui el 29, así es que todos sabemos cuando se fue del país. Antes de partir, mientras Ale y Kayt me miraban con cara de "ya poh", me dijo que desde sus años en Chuqui su madre juró nunca más ver un grano de arena. Le podría haber nombrado la cantidad de jugadores que se fueron de Cobreloa diciendo lo mismo, pero para qué, pensé, y marchamos.

Si Kaytlin Tagarelli te lleva a ciertos lugares de Albany, has de esperar demorarte un poco más de lo previsto y darte un par de vueltas de más. Esta no fue la excepción, y terminamos llegando a lo de Mosquera a eso de la 1.30, tras haber escuchado por completo un CD que un ex-novio le había grabado a Kaytlin, compuesto en un 40% de reggaetón y en un 60% de Juanes.

No, no hay fotos.

Pero fue una gran tarde. Llegaron más amigos colombianos (bastante menos estilosos que mi amigo y mi profe, lo que confirma que generalizar es malo e impreciso - aunque sirva para hacer comentarios sabrosos), nos contamos todos la vida entre todos, Daniel se sumó a la campaña "llevemos a Leo a estudiar a St. Louis"(campaña que este blog no difunde por su imparcialidad a toda prueba), comimos cebiche de camarón, ensaladas aliñadas como la gente (y no como los yankees) y una rica carne con longanizas y pebre (o "ají" como le dicen en el país de Sudamérica que da a los dos Oceános). Todo muy bien acompañado por dos botellas de blanco y dos de tinto (Daniel nos esperaba también con una de cada una). Por momentos, ese ambiente transplantado: los colombianos riéndose de sólo imaginar como estarán los argentinos porque el Cúcuta le ganó a Boca, acordándose del mítico 5-0 en el monumental, el pelambre clásico a nuestras autoridades educativas y esa pequeña complicidad de sabernos miembros de culturas tanto más ricas emocionalmente. Desde que estuve en Virginia Beach que no comía con gente hechando chistes de doble sentido a mi alrededor. Impagable.

Resulta que los únicos que tomábamos eramos Alessandro, Daniel y yo. Cosas del destino, el trabajo y ser conductora asignada, que le dicen. Entremedio se nos largó a llover y el cambio de ambiente más las 4 botellas de vino y la gratísima conversación hicieron que nos fuéramos de vuelta a las 9, cuando tuvimos que decidir si en definitiva nos quedábamos a comer o no (cosa que nunca estuvo en nuestros planes). En algún momento del camino de vuelta, Ale dice "pasamos ocho horas ahí dentro". Y así había sido.

De vuelta, Kaytlin y su CD. Después de mi tarde de inmersión en la comunidad, ahora escucho a Juanés y le siento el acento.

En serio, y también puedo distinguir entre las variantes léxicas del colombiano (y porqué es que Juanes dice que si me enamoro sea de VOS, duda que he de confesar me carcomía un poquito, esto de encontrar voceo tan lejos del Río de la Plata).

No me pida que le enumere las tres ciudades que conforman el Eje Cafetero del país. Fueron, después de todo dos de blanco y dos de vino.



Aunque la culpa, obviamente, la tiene el reggeatón de ida y de vuelta.

sábado, 2 de junio de 2007

¡Máldito!!

Anoche, tras dos décadas de vida alfabetizada, se me hizo notar que "maldito" no lleva acento en la primera sílaba.

Una rápida búsqueda indica que el siniestro sólo fue perpetuado una vez en las páginas de este blog. De hecho, tuvo lugar en el volumen uno de este blog. Sin embargo, nunca le he creído mucho a Google cuando se trata de este humilde espacio.

Este humilde espacio quiere pedirle disculpas a todos quienes han sido malditos alguna vez en su vida, al maldito gato de Juan Emar, al maldito Amor de Supernova, al maldito sudaca de Los Prisioneros, a la gente que compra esos libros de la colección "Los Reyes Malditos", al maldito Chandía que no se atrevió a cobrarle ese maldito penal en contra al indio, y a la maldita línea de dirigentes que sigue obstaculizando el proceso para sanear nuestro amado club. Mejor que no, a esos últimos no pedirles disculpas por nada.


Alguien alguna vez dijo que hablar conmigo por messenger era como hablar con alguien con hipo. Cosas como esta le dan la razón.

viernes, 1 de junio de 2007

¿Y si el Norte fuera el Sur, Joan Manuel?

El ocio, la saturación del análisis literario y la tecnología hicieron posible que me respondiera la pregunta aquella. ¿Y si el Norte fuera el Sur? Invertí la latitud de mi pueblito de residencia de los últimos nueve meses y voilá:Señoras y Señores, el pueblo de Schenectady, Chiloé, Décima Región de los Lagos (ni ahí con la nueva regionalización hasta tocar suelo chileno - aparte es harto esquizofrénica la nueva regionalización).

jueves, 31 de mayo de 2007

El Presente, para el futuro


Hijo mío,

Cuando veas esta foto sabrás que así se veía tu padre cuando tenía 26 años (sí, los mismos que Chomsky cuando escribió "Estructuras Sintácticas") y había recién terminado de hacer la última de sus penúltimas clases como ayudante de español en una adinerada universidad del noreste estadounidense. Había sido una primavera de calor húmedo y tormentas, así es que usaba sandalias y polera con chaqueta. Por esos días, vivía con una chica que venía de Senegal pero se había criado en Francia, que solía decirle cosas como que vestir Pierre Cardin era algo tan "de padres". Quizás por lo mismo, más que por un accidente del Destino, es que tu padre sale en esta foto vestido de polera y chaqueta Pierre Cardin (la chica, que se llamaba Amina, me había hecho el comentario hace escasos minutos). El cable que ves salir del costado izquierda de la chaqueta da a un iPod, que es un aparato para reproducir música (usábamos cables en esos años) y que en el momento en que esta foto fue tomada repetía constantemente el cuarto disco de Travis, una banda que a tu padre le gustaba mucho, y que había salido al mercado hace pocos días. (Lo había bajado de internet eso sí. Hacía rato que no compraba un disco, ya en ese entonces).
Había sido un día agotador, en medio de una semana agotadora. Notarás que no me queda fuerza física siquiera para esbozar esa sonrisa que tanto sale en mis otras fotos y que es símbolo de mi optimismo y de mi lucha constante por ser mejor. Es una sonrisa horrible que espero que para cuando leas esto haya derrotado del todo y puedas apreciar, en el futuro, que con los años aprendí a sonreír para las fotos. Me quedaban 3 ensayos y cuatro ayudantías para ser un hombre libre. Después vendría una semana de descanso y luego a trabajar con la profesora Wineapple. El resto, como siguen diciendo, es historia.

Ahora me despido, como me despedía de tu madre durante esos años en que todos éramos lo suficientemente jóvenes para creer que no había nada mejor que empaparse con la lluvia y cuando todavía no entendíamos a cabalidad que era eso del "sol que no volverá" del que hablan Los Tres en "he barrido el sol".


Tuyo,


L.

Jackson de Primavera -

En la tercera entrega de la serie de fotos al Jackson's Garden, nuestro pequeño paraíso dentro del campus, hoy le toca el turno a la primavera. Habiendo terminado mi penúltima clase de la historia acá en Union, y tras una breve cháchara con el componente senegalés de esta comunidad (leáse : Amina y Mamadou) salí a caminar por este primaveral campus. La mayoría de las primeras flores ya se las llevó el viento, pero el verdor prevalece y falta un poco para que la vegetación agarre tintes veraniegas. A continuación, lo que la cámara captó:



La terracita, ahora con flores, donde a veces nos escapamos con la gente de Ozone a almorzar furtiva e ilegalmente.


Entrando a mano derecha, porque no toda secuencia puede ser cronólogica en esta vida.



Cuando estuve acá en el invierno tomé esta foto:
Hoy, más de seis meses después, me encontré con el mismo tipo en el mismo lugar. La vida está llena de coincidencias, como se aprecia en la ilustración:




Algunas aproximaciones a la Aldea Pitufo (o: oops, me olvidé de enseñarles a mis alumnos la expresión "Vale Callampa")

A veces pienso que esto resume mi sentir hacia lo que he visto de Estados Unidos: un país lleno de colores y lugares hermosos, aptísimos para la meditación y la introspección personal. Lugares que, lamentablemente, están vacíos.


Si usted tiene un ojo biónico, podrá captar que además del evidente roedor, en algún lugar de esta foto mora una ardilla.

Editado para recordarle a usted que la Saga de Jackson's Garden está disponible en los siguientes fascículos coleccionables.

Otoño 1
Otoño 2

Invierno

martes, 29 de mayo de 2007

Un momento, El momento.

Tuvieron que pasar unos diez años, pero el día llegó hoy. Y llegó así, insospechado, como al menos un tercio de los pequeños grandes momentos de la vida.

Pasaba la hora en mi clase de escritores sudasiáticos contemporáneos (Hoy: Rushdie con Shalimar The Clown - Veredicto: Házlo Tuyo) cuando la conversación entre nuestra profesora y el extraño ensamble conocido como "the bunch" tomó un inesperado rumbo. Cuando íbamos en la vuelta 28 de 43 al circuito de analicemos-las-meta-estructuras-narrativas, mi profesora se pega un giro y dice:

"A propósito de eso, hace poco conseguí leer una novela de un autor que me venían recomendando hace rato, se llama "American Gods" y la escribe Neil /ga/, /gaiman/"

"/geim'n/ " replicó este humilde blogger casi por entrenamiento pavloviano más que otra cosa. Y mis ojos que estaban abiertos a un 140% de su capacidad normal. Era EL momento.

Desde hace más de una década ya, he abogado por la escritura del señor Neil Gaiman. El cuarto post del volumen uno de este blog se llama "Rodrigo Fresán salvó mi vida", y la verdad es que mucho antes de eso debió haber habido un "Neil Gaiman cambió mi vida", pero la memoria es ingrata, qué duda cabe. Habiéndolo descubierto en el circuito de los comics, su prosa al principio se me antojaba un reflejo nomás, algo incompleto, con el fantasma de las ilustraciones rondando. Cosa que los años, el reconocimiento de los pares, y la evolución natural en su escritura fueron cambiando. Fuere como fuere, pasaron doce años desde la primera vez que soñé con poder discutir su trabajo en una sala de clases. Hace rato me había convencido de que, cuando el momento llegara, el profesor iba a ser yo. Pero no, a veces las cosas buenas llegan antes de tiempo cuando ya las creemos irremediablemente atrasadas. Como encontrarte a mitad del camino, en el vagón, con la persona que esperabas en la próxima estación. De esas situaciones que Freddy Mercury enumera al principio de "Friends will be Friends".



Después mi profesora remató con algo sobre como Neil es "uno de los escritores contemporáneos más representativos de la escena norteamericana actual, a pesar de ser inglés" y la clase continuó su curso normal.




Yo, sin embargo, no seguí con ella.

lunes, 28 de mayo de 2007

El Yosi (de la Gente)

Resulta que cuando el colegio terminó, eramos cuatro. También lo fuimos durante algunos años posteriores, antes de que a mí me diera una de mis neuras de marca registrada por "querer dejar todo atrás" (frase que todavía leo con tono de "uuh, looocooo"). La cosa llevaba años gestándose. Gonzalo y yo eramos amigos desde Séptimo y Nicolás y Andrés habían enganchado desde Octavo, el año en que Yosi (a quién le faltaba el lapso que corre entre dos mundiales para ser "Yosi") llegó a nuestro curso. En segundo medio, Andrés y yo nos hicimos amigos, con gustos musicales similares, actitudes hacia la vida moderadamente parecidas y, claro, la U. Siempre la U. Esto sucedía, por esos accidentes del destino, entre el segundo y tercer banco de la segunda fila del segundo piso en que quedaba nuestra sala de ese año. Mientras tanto, en la esquina superior izquierda de su pantalla, Nicolás y Gonzalo se sentaban juntos, se empezaban a llevar bien y listo. La teoría del rombo estaba en marcha.



De todo esto hacen, por lo menos, dos eternidades ya. Andrés dejo de ser "Chino" para volverse "Yoshi", para que Ernesto Perucca pusiera la firma definitiva sobre "Yosi". Variantes hubo por montón, y claro, siempre que la cosa se pone seria, vuelve a aparecer "Andrés". De los cuatro individuos que aparecen en el primer párrafo de este post, Andrés es, por paliza, el más cuerdo de todos nosotros. Siempre lo fue. Si de todos mis amigos de esos años hubo uno por el que supe que nunca tendría que preocuparme, que siempre iba a salir adelante, ese era Yosito. Ya desde el temprano momento en que dejó todo el talento matemático en el altillo para estudiar música y cuando uno que otro grito de alarma conservador se escuchó, no dudé ni un instante que las cosas le iban a salir bien. Como ahora le están saliendo.


Supongo que es como esa frase de John Lennon, "cuando se me vienen los humos a la cabeza, lo miro a Ringo". Comparaciones desproporcionadas aparte, Yosito es y será siempre una de esas personas que te hacen sentir que algo está bien en el mundo. Que las cosas le funcionan al que va por la vida sin malicia y con dedicación. Lejos la persona más arrogante que conozco, Andrés es de esa escasa gente que tiene talento y no hace ningún alarde de ello. En un mundo donde nos estamos llenando de Doctores(c) y vivimos adoleciendo la constante inflación de currículos y grados académicos, nada más refrescante que tener un amigo así.


Una de mis anécdotas favoritas de Yosito marca el momento exacto en que puedo decir "aquí nos hicimos amigos". Y dice así, (¡música maestro!)


Corría el año 96. Bomvallet gobernaba la radio desde la AM. Los Tres anunciaban que en un par de semanas más levantarían una carpa en plena Plaza Ñuñoa para hospedar la primera "Yein Fonda", cosa que nos fascinó a todos menos al entonces concejal Pedro Sabat, que se demoraría un año en empezar el primero de tres períodos como alcalde de la comuna, así es que ni hablar de otra Yein Fonda en el corazón de mi nación natal. En medio de todos estos adolescentes acontecimientos, y al terminar una clase como cualquier otra de matemáticas, nuestra profesora nos dice a Andrés y a mí que quiere decirnos algo. El mensaje iba para él más que nada y era algo así como que había habido comentarios entre los profesores sobre lo altanero y arrogante que era, especialmente en los ramos en que le iba bien y en que a sus compañeros le costaba. Mi profe estaba clarita: ahí estaba lejos la persona más dispuesta a ayudar a los demás y a aportar en lo que le era fácil para que a otros les fuera mejor y ella le decía "arrogante". Y a mí que creía que me las estaba llevando peladas, me llegó un "y usted también, Villarroel. También tiene esa cosa de creerse mejor que el resto". A lo que mi respuesta fue un muy honesto y nada de irónico "Sabe que ayer estaba pensando precisamente en esto y pensé que la forma que tiene Andrés es lejos la mejor forma para tratar a la gente tonta". Cosa que a) era cierta, lo había pensado el día anterior y b) deja clarito cuál de los dos era el arrogante ahí.
Y sólo para el registro, cuando llegó el día, un mes después, de entregar un artículo de tema libre para la clase de Castellano, los dos llegamos con artículos radicalmente distintos, pero con el mismo tema y título.



"El fenómeno Bomvallet".



No se diga más y vaya un afectuosísimo (y un día atrasado) FELIZ CUMPLEAÑOS al YOSI de todos.

jueves, 24 de mayo de 2007

Frontline 2

La reunión no tuvo lugar.
La encargada de las casas temáticas para la universidad solicitó estar presente en nuestro pequeño baño de sangre. Eso por Carla y Felissa denunciaron a las chicas del segundo piso por "acoso".









Yo

me


quedé



mudo



por cinco minutos



cuando


me dieron la noticia.








-Con razón este país está como está.

Demos vuelta la página, por favor...

La deportiva, claro. Entre Chile (fútbol), la U, el Liverpool y Chile (tenis), dan ganas de hablar de otras cosas.

Este blog saluda al A.C. Milan, justos campeones de la UCL este año.

Este blog lamenta que Arrué y Acuña no hayan funcionado. Con todo el encono previo, especialmente hacia Arrué, este blogger tenía ganas de dejar de odiarlo, levantando una copa, ganando un clásico, algo.
Lejos de guardarle rencor ni nada, igual no más la cabeza ya está pensando en un nuevo mediocampo para un nuevo equipo.


Este blog lamenta también la inminente partida de Mark Gónzalez del Liverpool. La culpa la tiene Benítez que primero se llenó de zurdos y ahora está poniéndolos todos a remate. John Arne Riise es más que Gónzalez como medio por izquierda, pero Mark tenía cabida o como lateral o tomando la plaza del (que también tiene luz verde para partir) holándes Zenden, que a sus treinta y con dos lesiones fuertes en el historial no está para el medio ya. Pero bueh...





Este blog tiene sentimientos semi-encontrados para el Remate de la Ciudad Azul. El hincha está contento de que por fin nos sacáramos semejante cacho de encima, que era lo mejor para el club. Quien escribe estas líneas también es un hombre que cree en los sueños y en las cruzadas estúpidamente quijotescas, así es que no puede dejar de suspirar un poco.






En el próximo post: Libros y/o Música, cerramos las deportivas.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Hoy, como hace dos años.

Hoy, a las 3 de la tarde, hora de la costa Atlántica estadounidense y hora de la única gran costa chilena, Liverpool F.C. y el A.C. Milán se ven las caras en una nueva final de la Copa de Campeones. Final que a muchos les sabe a revancha por el 2005. Final que trae al Milan como favorito, con 6 de los campeones mundiales del contraataque en sus filas. Liverpool aporta poco más que el corazón de su capitán (junto a Kaká, los dos mejores futbolistas en cancha hoy), un sentido de equipo impecable y un grupo de jugadores que sabe que por sí solos son poco más que nada. Va a ser un bonito duelo.
Como también lo fue el del 2005, que ví en casa de Pablo Lima con una panda harto improbable como eran mi amigo Gonzalo, Felipe Gonzalez, el Cote Lima, y los amigos de Pablo, Rotto y uno que se me queda en el tintero. Juntos vimos como el Liverpool remontaba un imposible 3-0 para ir a ganar la final a penales. Mi algarabía y la pena de Perucca, contrastando con el final del primer tiempo. A la noche los dos teníamos pena, porque la U quedó fuera de la Libertadores contra un Sao Paulo que terminaría siendo finalista ese año. Fue el último de los 2 partidos de esa pasada de Pato Galaz por la U, pero me alejo del tema.

Para mí, que si bien llevo años hinchando por el Liverpool, la verdadera revancha está en el Milan jugando una final de Europa en Grecia. La última vez que pasó esto yo tenía 13 años y el Barcelona de Stoikchov y Romario era la luz de mi televisor. Acérrimos enemigos del Real de Zamorano y dueños de un fútbol deslumbrante, llegaron a esa final para ser aplastados 4 a 0 por un equipo de la Liga Más Fome del Mundo. Evento que, como se aprecia, dejó un estigma indeleble en mi percepción del futbol.

Hoy no podré ver el partido. Tengo una clase a la que faltaría si pudiera, pero no puedo. Entraré al aula con cara de desorden gástrico y pediré permiso para salir estratégicamente (es una clase de 3 horas, así es que aparte del break que coincidirá con los 15' del Segundo Tiempo, sólo tengo que salir una vez antes y una después) al "baño". Aparte, mi PSP la llevaré conectada a los marcadores virtuales para seguir así el minuto a minuto, cuando la gente tosa o el análisis literario se ponga "realmente intenso".

Hoy, el Liverpool muestra más o menos el mismo poderío que hace un par de años, y el Milan es tanto más equipo, quienes estuvieron en Estambúl han crecido un kilo como jugadores y lo único que se les puede enrostrar es que dejaron partir a Schevchenko. Por otro lado, el tronco de Crespo ya no está. De nuevo llegamos a la final como el de abajo.
Hoy, como hace dos años, juega la U como partido de fondo. Las diferencias abismales entre un partido de octavos de final de la Copa Libertadores y un partido pendiente de un campeonato local en el que ya no nos queda nada que hacer ante O'Higgings lo dice todo. Pero igual llegaré a casa a verlo. Porque el Bulla es un sentimiento, obvio.

So, walk on with hope in your hearts, nomás...

Pantallazos de la Vida Cotidiana

Hoy en "Pantallazos de la Vida Cotidiana" :

Yippee-ki-yay!
/yipikaiai/

Hoy estaba conversando con Audrey, la mandamás del Language Lab. Conversación harto peculiar porque a la mitad del staff del laboratorio se le ocurrió aparecer y meter su cuchara en la conversación. (Mi favorita fue Darcy, la mexicana, que después me interrogó sobre cuanto ganábamos los TAs y se dió de golpes en el pecho por no poder postular al puesto). En medio de tanto ir y venir de gente, se aparece un alumno mío, Jeff, que se queda mirando. En eso, el diálogo tomo una curva parecida a esta:

L: No, seguro, todo va a salir bien y ¡Yippe-ki-yay! y una vez que esté aquí todo va a tomar su curso normal.

Ante lo cuál Jeff interrumpió la conversación con cara de estar siguiendo un mandato divino.


J: ¿PERDÓN? ¿Dijiste "¡Yippe-ki-yay!"
L: Sí (con tono de "¿y?")
J: Pero, pero...¿de dónde lo sacaste?
L: De "Duro de Matar", obvio.


Y Jeff empuñó una mano, levantó el brazo al aire y le dice a su amiga que estaba con él "YESSS!", que en español quiere decir "¡QUÉ HERMOOOooSOOOOoo!". Y le explicó a su amiga la referencia mientras yo seguía mi charla con Audrey.



Y no se diga más. Salvo que Jeff pensaba en el remate de Bruce Willis "Yippe-ki-yay, motherfucker" y yo pensaba en Alan Rickman (en ese entonces el Sheriff de Nottingham, hoy parte de la plana académica de Hogwarts y con los años uno de mis actores ingleses favoritos), con su voz pausada, haciéndolas de terrorista alemán.

martes, 22 de mayo de 2007

Frontline

Anoche, la mentada reunión para que la gente del segundo piso se sacara los ojos con las chicas del primero con Amina y Yours Truly como árbitros harto poco imparciales finalmente no tuvo lugar.

Reuniones van, Reuniones vienen. Mensajes de texto hóstiles pasan silbando y yo, de momento, juego mi carta diplomática, asegurando el justo proceso y cosas como que las reuniones se citen por mail y no golpeándole la puerta con antorchas a la mitad de abajo (lo de golpearles la puerta fue idea de la gente del segundo de piso, las antorchas las sugerí yo en mi rol diplomático). De nuevo, veremos que pasa.

Anoche me dormí tarde, y un poco obligándome a ir a la cama. Pasé el fin de semana trabajando en las noches y durmiendo hasta medio día, así es que algo de disciplina tuve que aplicar, pero no sirvíó de tanto. Hoy, con 4 horas y media (de muy buen sueño en todo caso) debo hacer tres clases, recibir una, ir a ver una peli (charla con el director posterios, yehaw) y asistir a un almuerzo previamente pactado. Algún día dejaré esta vida de Hombre Araña.




A todo esto, pocas cosas más gratas que escuchar "Porque te quiero tanto te vine a ver"un par de veces antes de salir a hacer clases.