"¿De NUEVO???" Dirá usted, que ha seguido las vicisitudes de este humilde espacio durante los últimos tres años y medio.
Pues sí, de nuevo.
Sólo que esta vez es un despegue más largo, con más carreteo, con un salto mayor en juego.
Acabo de comenzar, ahora sí que sí y con todo el rigor investigativo del caso, la búsqueda del programa de postgrado. El Proyecto Bicentenario Personal, que le dicen. O: donde carajos estaré el 2010.
Paso 1: Mediante un ritual shamánico deshacerse de Todos los prejuicios posibles. Que me gusta más Estados Unidos, que quiero estudiar en la Costa Este, que quiero esto, esto y también esto otro. Las Pinzas. Así, en rutilantes mayúsculas.
Paso 2: Habiendonos deshecho de la Mayoría de los prejuicios, enfrentad la reaalidaad.
Paso 3: Mareado, abrumado y sobrepasado de tanta información, esconderse un rato escribiendo en el blog sobre lo Mareado, abrumado y sobrepasado de tanta información que se está...
Es Harta. Es Mucha.
Pero tengo tiempo: mañana a hacerme de una carpeta. Imprimir los programas, métodos de financiamento, correos para contacto, todo.
Las opciones abarcan todo aquello que se dicte en alguno de mis dos idiomas. Comprenden desde los Estudios Culturales hasta la Literatura (en Inglés, Español, etc.), pasando por uno que otro programa centrado en Los Medios, tema que me gusta harto. No hay nada que me ate ni a ir ni a volver a ningún lado en especial, lo que es un plus. Así es que de momento podría perfectamente estudiar en el Boston College (sólo para volver a Chile y bromear con eso) o en la universidad de Limerick, Irlanda (sólo para...estar en cualquier parte del mundo y bromear con eso).
Detalles más adelante, como siempre.
A todo esto, los Teryikai Boyz sacaron disco nuevo, ahora pensando en el mercado de habla inglesa, de frentón. Y no les sale tan bien como el primero. Destaca el single "I still love H.E.R.", que ya tiene dos años y que incluye a un Kanye West más animado y alegre del que tenemos por estos días.
A todo esto, se termina Enero. Dos semanas y contando para el cumple...
sábado, 31 de enero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
25 Random Things (la Pirámide de los 25, le dicen en la Octava Región)
This might be a facebook thing, pero qué carajo...en el blog se puede hacer con fotos... e igual será importado a facebook. So... drumroll galore...
RULES: Once you've been tagged, you are supposed to write a note with 25 random things, facts, habits, or goals about you. At the end, choose 25 people to be tagged. You have to tag the person who tagged you. If I tagged you, it's because I want to know more about you.
(To do this, go to "notes" under tabs (+) on your profile page, paste these instructions in the body of the note, type your 25 random things, tag 25 people (in the right hand corner of the app) then click publish.)
1 Está oftalmológicamente comprobado que poseo un ligero grado de daltonismo.
2 Tengo una ortografía literal perfecta, pero llevo 21 años escribiendo "máldito" y "béndito".
3 Una extraña mezcla de compasión, asco, vergüenza ajena y repugnancia se apodera de mí cada vez que leo declaraciones de amor por facebook o msn o similares. Si quieres musho a tu bebehermoso bien por ti, pero apostaría que no estás nada de segura de que tu bebehermoso te quiere.
4 Mientras escribo esto, alguien hace el aseo escuchando "Te Quiero Comer la Boca" de La Mosca. Y me da gusto. And in case you were wondering: Sí, te quiero comer la boca.
5 Me gusta desaparecer. Es uno de mis pasatiempos favoritos.
6 Creo en la arquitectura de la música a la hora de hacer un mix CD, pero soy Devoto del Shuffle.
7 Cuando tenía 17 años, conocí a Neil Gaiman. Y no en un sentido figurado. Ni bíblico
8 Creo que el universo tiene estructura fractal, que el tiempo tiene textura coloide y que la "identidad" es como la ropa. Tengo un ropero enorme.
9 Trato de que todos mi estupidez y mis herencias trogoloditas se sublimen en el futbol.
10 Antes de salir suelo poner mi iPod en shuffle y hacerle preguntas del tipo "¿Cómo van a salir las cosas esta noche?". So far it has never been wrong.
11 Tengo buena suerte, pero la trato como un recurso natural no renovable o como un abrigo de diseñador: sólo la uso en ocasiones especiales.
12 TODO lo que dice Arcade Fire sobre el asiento de atrás es cierto.
13 Soy un zurdo de closet y por estos días hago caligrafía con mi mano izquierda, para ver si puedo lanzarme al estrellato como ambidiestro.
14 Nada menos atractivo que una mujer que te da la razón en todo. Y que es colocolina. Y machista.
15 Soy incapaz de decirle "no" a una persona que necesita de mi ayuda. Lo que suele desembocar en noches de insomnio y trastornos similares, pero es mi punto débil.
16 Si bien es de lo más frecuente que llore al escuchar música, sólo he llorado con dos libros en mi vida: El Napoleón de Notting Hill y La Velocidad de las Cosas.
17 A veces siento que lo mejor para el mundo podría llegar a ser un fascismo abierto y declarado, y que a los individuos como yo nos deberían mandar a la cámara de gases.
18 Mi insulto favorito es "malcogida". Pero sólo lo he usado dos veces. Con el efecto deseado.
19 Me gusta reírme de todo. Aunque haya Tanta Gente que se lo tome personalmente. No lo es.
20 Creo que los medios de prensa hacen todo lo posible por hacer ovejas de la gente. Y lo hacen con pésima redacción y expresión oral.
21 Creo en la magia y se que da resultados. Por lo mismo se que si una persona dice que vio algo, es porque lo vio, da lo mismo si ese algo estaba ahí.
22 Los Rolling Stones son mejores que los Beatles. Y el 80% del Motown es mejor que los dos anteriores.
23 Yo fui, antes de su tiempo, el Fanático de El General.
24 Tengo dos entradas para localidades distintas del mismo concierto de Radiohead: ¿Tribuna o Golden Circle? Datis...
25 Me cae bien
la poesía
de William Carlos Williams
encuentro que
pone
en su lugar y en juego
y en jaque
a todos los engrupidos,
mientras,
a la vez
conjuga humor y arte con arte
y oficio.
25 Random Things
with your host: Random.
RULES: Once you've been tagged, you are supposed to write a note with 25 random things, facts, habits, or goals about you. At the end, choose 25 people to be tagged. You have to tag the person who tagged you. If I tagged you, it's because I want to know more about you.(To do this, go to "notes" under tabs (+) on your profile page, paste these instructions in the body of the note, type your 25 random things, tag 25 people (in the right hand corner of the app) then click publish.)
1 Está oftalmológicamente comprobado que poseo un ligero grado de daltonismo.
2 Tengo una ortografía literal perfecta, pero llevo 21 años escribiendo "máldito" y "béndito".
3 Una extraña mezcla de compasión, asco, vergüenza ajena y repugnancia se apodera de mí cada vez que leo declaraciones de amor por facebook o msn o similares. Si quieres musho a tu bebehermoso bien por ti, pero apostaría que no estás nada de segura de que tu bebehermoso te quiere.
4 Mientras escribo esto, alguien hace el aseo escuchando "Te Quiero Comer la Boca" de La Mosca. Y me da gusto. And in case you were wondering: Sí, te quiero comer la boca.
5 Me gusta desaparecer. Es uno de mis pasatiempos favoritos.
6 Creo en la arquitectura de la música a la hora de hacer un mix CD, pero soy Devoto del Shuffle.
7 Cuando tenía 17 años, conocí a Neil Gaiman. Y no en un sentido figurado. Ni bíblico
8 Creo que el universo tiene estructura fractal, que el tiempo tiene textura coloide y que la "identidad" es como la ropa. Tengo un ropero enorme.
9 Trato de que todos mi estupidez y mis herencias trogoloditas se sublimen en el futbol.
10 Antes de salir suelo poner mi iPod en shuffle y hacerle preguntas del tipo "¿Cómo van a salir las cosas esta noche?". So far it has never been wrong.
11 Tengo buena suerte, pero la trato como un recurso natural no renovable o como un abrigo de diseñador: sólo la uso en ocasiones especiales.
12 TODO lo que dice Arcade Fire sobre el asiento de atrás es cierto.
13 Soy un zurdo de closet y por estos días hago caligrafía con mi mano izquierda, para ver si puedo lanzarme al estrellato como ambidiestro.
14 Nada menos atractivo que una mujer que te da la razón en todo. Y que es colocolina. Y machista.
15 Soy incapaz de decirle "no" a una persona que necesita de mi ayuda. Lo que suele desembocar en noches de insomnio y trastornos similares, pero es mi punto débil.
16 Si bien es de lo más frecuente que llore al escuchar música, sólo he llorado con dos libros en mi vida: El Napoleón de Notting Hill y La Velocidad de las Cosas.
17 A veces siento que lo mejor para el mundo podría llegar a ser un fascismo abierto y declarado, y que a los individuos como yo nos deberían mandar a la cámara de gases.
18 Mi insulto favorito es "malcogida". Pero sólo lo he usado dos veces. Con el efecto deseado.
19 Me gusta reírme de todo. Aunque haya Tanta Gente que se lo tome personalmente. No lo es.
20 Creo que los medios de prensa hacen todo lo posible por hacer ovejas de la gente. Y lo hacen con pésima redacción y expresión oral.
21 Creo en la magia y se que da resultados. Por lo mismo se que si una persona dice que vio algo, es porque lo vio, da lo mismo si ese algo estaba ahí.
22 Los Rolling Stones son mejores que los Beatles. Y el 80% del Motown es mejor que los dos anteriores.
23 Yo fui, antes de su tiempo, el Fanático de El General.
24 Tengo dos entradas para localidades distintas del mismo concierto de Radiohead: ¿Tribuna o Golden Circle? Datis...
25 Me cae bien
la poesía
de William Carlos Williams
encuentro que
pone
en su lugar y en juego
y en jaque
a todos los engrupidos,
mientras,
a la vez
conjuga humor y arte con arte
y oficio.
Uno sabe que algo en su vida ha cambiado...
...cuando un día, en medio de las vacaciones y sin apuro alguno, mira el reloj, ve que son las diez y media de la mañana y piensa "Qué tarde es".
lunes, 26 de enero de 2009
La Legión de los Conserjes
La Legión de los Conserjes existe como una red de poder, un sistema alternativo al Sistema. A través de ella, sus miembros van y vienen en extraños intercambios, es por esto que no es nada de infrecuente encontrarse con el conserje propio al visitar el edificio de un amigo remoto en otro sector de la ciudad, por ejemplo.
Los conserjes intercambian información. Se reunen, secreteando a viva voz todo lo que saben de la vida de los Otros. Cuando un forastero, alguien que no es miembro de esta cábala secreta, se aproxima, quedando en condiciones de oir su conversación (los conserjes siempre conversan frente a frente, dejando así todos los ángulos cubiertos) rápidamente cambian de tema y se largan a hablar de fútbol, o del tiempo, o de la creciente delincuencia, con la naturalidad de quien lleva horas hablando del tema. Y los conserjes sí que saben de fútbol.
Por todo esto, lo mejor es tener una actitud amable y bien dispuesta hacia ellos. Es mejor no intentar sorprenderlos ni escudriñar en sus conversaciones. Es tiempo perdido, mal que mal, son ellos los que controlan las cámaras de seguridad. Y no sólo eso, obviamente: los conserjes deciden quien entra a tu edificio o condominio. Como carceleros o guardias zoólogicos, tienen la llave de tu reja principal. Y a veces, generalmente, casi siempre, tienen copia de tu llave.
No está de más ser amable, saludar al salir y preguntarles por su día al volver. Y cuando hay dos o más reunidos, ser lo más expedito posible en retirarse.
A nadie le puede gustar tanto hablar de fútbol.
Los conserjes intercambian información. Se reunen, secreteando a viva voz todo lo que saben de la vida de los Otros. Cuando un forastero, alguien que no es miembro de esta cábala secreta, se aproxima, quedando en condiciones de oir su conversación (los conserjes siempre conversan frente a frente, dejando así todos los ángulos cubiertos) rápidamente cambian de tema y se largan a hablar de fútbol, o del tiempo, o de la creciente delincuencia, con la naturalidad de quien lleva horas hablando del tema. Y los conserjes sí que saben de fútbol.
Por todo esto, lo mejor es tener una actitud amable y bien dispuesta hacia ellos. Es mejor no intentar sorprenderlos ni escudriñar en sus conversaciones. Es tiempo perdido, mal que mal, son ellos los que controlan las cámaras de seguridad. Y no sólo eso, obviamente: los conserjes deciden quien entra a tu edificio o condominio. Como carceleros o guardias zoólogicos, tienen la llave de tu reja principal. Y a veces, generalmente, casi siempre, tienen copia de tu llave.
No está de más ser amable, saludar al salir y preguntarles por su día al volver. Y cuando hay dos o más reunidos, ser lo más expedito posible en retirarse.
A nadie le puede gustar tanto hablar de fútbol.
viernes, 16 de enero de 2009
Batman R.I.P.
Mi heladería favorita por estos días es Filippo. A escasas dos cuadras de mi hogar, tiene helados artesanales sensatos y ricos. Alejándose de los sabores mega-rebuscados (con las excepciones del helado de Arroz con Leche, pero no es nada al lado de esas combinatorias del tipo "Vainilla India con Merkén" de otras heladerías), Filippo entrega calidad y un sabor delicioso con una sencillez que da gusto: tienen helado de Piña con auténtico gusto a Piña, por ejemplo.
PEERO, lo mejor de todo, sin duda es esto, pensaba yo:
Quizás sea hora de dejarle propina a los trabajadores mismos del local.
PEERO, lo mejor de todo, sin duda es esto, pensaba yo:
Tana-nana-naaaán
Efectivamente, el acaudalado héroe de Ciudad Gótica pasa por un tan mal momento que es el recolector de las propinas en mi heladería favorita. Entendiendo que los (ex)ricos también lloran, no hubo tarde de helados en que yo no le dejara una o varias amables monedas a Bruce Wayne. No dejaba de ser una anécdota graciosa y procuraba dejarle una moneda en la misma mano al otrora ricachón enmascarado.
Sólo que... esta semana la pecera de las propinas estaba vacía. Entristecido, no dejé propina por vez primera, y mi helado tuvo algo de sinsabor (claramente culpa de la mitad "Selva Negra" porque la mitad de mente chips estaba tre-men-da)...
Quizás sea hora de dejarle propina a los trabajadores mismos del local.
jueves, 15 de enero de 2009
Deseos, Cuidado con...
Si usted es de esos ávidos de por acá (a diferencia de los que lo leen en diferido por er facebook), se habrá dado cuenta que, para variar, están tomando forma algunos pequeños cambios por este humilde espacio. Los links se han caotizado un poco, eventualmente tendremos nuevo diseño y otras cosas varias. La más significativa siendo que, lenta y muy manualmente, estoy transfiriendo los posts antiguos de este blog desde bliggoo (que no me deja hacerlo automáticamente) hasta este, nuestro hogar original.
LA COSA ES QUE (para dejar de darle la lata) leyendo y releyendo algunos posts antiguos me encontré con la siguiente perla, fechada el 14 de Mayo:
"Escribo con demasiado sueño para la coherencia.
Algunas cosas por las que ya no puedo esperar
El Mundial.
Que Julieta Venegas empiece a sonar en las radios con la frecuencia del año antepasado.
Que James Blunt quede inexplicable y definitivamente mudo.
Que venga Radiohead (puntos extras si tocan "Last Flowers till the Hospital)"
El Mundial, en efecto, llegó, Julieta sonó, sí, sonó. Lo de James Blunt está pendiente, mucho me temo, pero lo que me llamó la atención fue, naturalmente, lo de Radiohead.
No era nada de raro desear que Radiohead viniera. Uno de cada uno coma cinco adolescentes/"adolescentes" con depresión en los noventa quería eso. Lo peculiar está en la petición de la canción, que para entonces era sólo un track inédito, que tocaban en uno que otro concierto. Ahora, este año, sí este año, Radiohead viene a Chile, tengo mi entrada (tengo dos, pero Eso es Otra Historia - porque vendo una, detalles más adelante)y viene como parte del tour que promociona, precisamente, el disco en que "Last Flowers" fue editada oficialmente...
A veces, en efecto, quien desea con demasiados detalles termina sufriendo las consecuencias implícitas en ese "demasiados". No es que las cosas no se cumplan, se cumplen con la debida espera. Lo que me hace pensar en todo aquello que he estado deseando últimamente... y sonreír.
Mejor es tener deseos simples.
Ciertamente
LA COSA ES QUE (para dejar de darle la lata) leyendo y releyendo algunos posts antiguos me encontré con la siguiente perla, fechada el 14 de Mayo:
"Escribo con demasiado sueño para la coherencia.
Algunas cosas por las que ya no puedo esperar
El Mundial.
Que Julieta Venegas empiece a sonar en las radios con la frecuencia del año antepasado.
Que James Blunt quede inexplicable y definitivamente mudo.
Que venga Radiohead (puntos extras si tocan "Last Flowers till the Hospital)"
El Mundial, en efecto, llegó, Julieta sonó, sí, sonó. Lo de James Blunt está pendiente, mucho me temo, pero lo que me llamó la atención fue, naturalmente, lo de Radiohead.
No era nada de raro desear que Radiohead viniera. Uno de cada uno coma cinco adolescentes/"adolescentes" con depresión en los noventa quería eso. Lo peculiar está en la petición de la canción, que para entonces era sólo un track inédito, que tocaban en uno que otro concierto. Ahora, este año, sí este año, Radiohead viene a Chile, tengo mi entrada (tengo dos, pero Eso es Otra Historia - porque vendo una, detalles más adelante)y viene como parte del tour que promociona, precisamente, el disco en que "Last Flowers" fue editada oficialmente...
A veces, en efecto, quien desea con demasiados detalles termina sufriendo las consecuencias implícitas en ese "demasiados". No es que las cosas no se cumplan, se cumplen con la debida espera. Lo que me hace pensar en todo aquello que he estado deseando últimamente... y sonreír.
Mejor es tener deseos simples.
Ciertamente
miércoles, 14 de enero de 2009
Donde [El Autor] describe su día libre, aunque no nos queda tan claro exactamente de qué está libre
Es de conocimiento público que, si uno ha de preparar intrincados planes y diseñar grandes estratagemas para el porvenir mediato o cercano, lo mejor es aprovechar un día laboral, tomárselo libre y, escondido de los ojos de mortales y espiritus por igual, refugiarse en algún espacio público y, escondido a plena vista entre la multitud, proceder a planificar el propio futuro.
Yo no hice nada de eso hoy, pero no por eso tuve menos día libre.
Desayuné temprano, me desayuné, como es costumbre, con nuevos antecedentes del bananismo de mi país, incluída una nota periodística en Canal 13 sobre la "crisis", que constaba, básicamente, de imagenes recicladas de los despachos navideños y de vacaciones, todas editadas con música aparentemente sacada de los outtakes de la banda sonora de Tiburón y ni un sólo dato duro o estadísitica observable universalmente. Afortunadamente, el antídoto y respuesta natural llegó escasos minutos en el blog de Kanye, encarnado en el primer single (?) del disco de Peter Bjorn & John... Damas y Caballeros "Nothing to worry about".
Habiendo hecho, en el curso de la mañana, los arreglos del caso para recibir prontamente en mi hogar una provisión de Alfajores "Madame Bovary" y para encontrarme a mediodía con Katty, me levanté, leí los comics del día y empecé a ponerme al día con la segunda temporada de Californication. Con tres capítulos en el cuerpo, la única opinión que puedo aventurar es que si la calidad del guión y de la serie en sí era todo el argumento para seguirla, esta segunda temporada parece un poco más floja, pero Hank Moody tiene que ser el personaje más querible que la cultura pop nos ha dado en el último tiempo (Este local se reserva el derecho de no admitir a doctores constreñidos y vampiros de baja calaña).
Saldado lo anterior, almorcé con Josita en uno de esos tantos tugurios de comida rápida en que es tan grato almorzar con Josita. Nos pusimos al día con la vida misma y rememoramos al Dr. Pavor. O más bien me pudo sacar en cara que ella sí vio al Dr. Pavor...
...al que yo sí vi al salir del metro fue al Dr. Simi, en su encarnación tridimensional. Y yo sin mi cámara...
El resto del día transcurrió tranquilo, transitando entre las respuestas de correos pendientes, los fútiles intentos de siesta y el Dr. Calor haciendo estragos sobre la capital. Sigo leyendo a Lovecraft, por vez primera sí, porque hay cosas para las que soy lento, y hay ratos en que lo leo con el paladar más que con los ojos. Los ojos, eso sí, me duelen de tanto leer los fotocopiados "Anarko", el cómic chileno de principios de los 90. Las secretas razones por las que estoy leyéndolo seguirán siendo secretas, por el día de hoy al menos.
Desde el fondo de mi cabeza, una voz empezó a decir "Escribimos en el blog con el afán no sólo de compartir y llevar un registro, sino para delinear nuestra realidad y configurarla con lenguaje, bla, bla, bla". Qué mejor indicador de que este post debe terminar.
Yo no hice nada de eso hoy, pero no por eso tuve menos día libre.
Desayuné temprano, me desayuné, como es costumbre, con nuevos antecedentes del bananismo de mi país, incluída una nota periodística en Canal 13 sobre la "crisis", que constaba, básicamente, de imagenes recicladas de los despachos navideños y de vacaciones, todas editadas con música aparentemente sacada de los outtakes de la banda sonora de Tiburón y ni un sólo dato duro o estadísitica observable universalmente. Afortunadamente, el antídoto y respuesta natural llegó escasos minutos en el blog de Kanye, encarnado en el primer single (?) del disco de Peter Bjorn & John... Damas y Caballeros "Nothing to worry about".
Habiendo hecho, en el curso de la mañana, los arreglos del caso para recibir prontamente en mi hogar una provisión de Alfajores "Madame Bovary" y para encontrarme a mediodía con Katty, me levanté, leí los comics del día y empecé a ponerme al día con la segunda temporada de Californication. Con tres capítulos en el cuerpo, la única opinión que puedo aventurar es que si la calidad del guión y de la serie en sí era todo el argumento para seguirla, esta segunda temporada parece un poco más floja, pero Hank Moody tiene que ser el personaje más querible que la cultura pop nos ha dado en el último tiempo (Este local se reserva el derecho de no admitir a doctores constreñidos y vampiros de baja calaña).
Saldado lo anterior, almorcé con Josita en uno de esos tantos tugurios de comida rápida en que es tan grato almorzar con Josita. Nos pusimos al día con la vida misma y rememoramos al Dr. Pavor. O más bien me pudo sacar en cara que ella sí vio al Dr. Pavor...
...al que yo sí vi al salir del metro fue al Dr. Simi, en su encarnación tridimensional. Y yo sin mi cámara...
El resto del día transcurrió tranquilo, transitando entre las respuestas de correos pendientes, los fútiles intentos de siesta y el Dr. Calor haciendo estragos sobre la capital. Sigo leyendo a Lovecraft, por vez primera sí, porque hay cosas para las que soy lento, y hay ratos en que lo leo con el paladar más que con los ojos. Los ojos, eso sí, me duelen de tanto leer los fotocopiados "Anarko", el cómic chileno de principios de los 90. Las secretas razones por las que estoy leyéndolo seguirán siendo secretas, por el día de hoy al menos.
Desde el fondo de mi cabeza, una voz empezó a decir "Escribimos en el blog con el afán no sólo de compartir y llevar un registro, sino para delinear nuestra realidad y configurarla con lenguaje, bla, bla, bla". Qué mejor indicador de que este post debe terminar.
domingo, 11 de enero de 2009
Al final de la semana...
Tras haber paseado por aquí y allá con gringos varios. Tras haber hecho trámites y averiguaciones de diversa índole. Tras haber batallado un poquito con la plantilla del blog y tras haber escrito varias páginas en mi moleskine... no puedo sino llegar a casa, respirar hondo y dejarlos con Adele, que canta bonito y que tiene un video con un choque y cámara lenta. Como Oasis, como U.N.K.L.E., como Radiohead, como Snow Patrol, como Qué Pasa (sin la cámara lenta) y como tantos otros...
La canción se llama "Chasing Pavements" y espero que os guste, chavales
sábado, 10 de enero de 2009
A veces, en cambio.
Que las teletecnologías distorsionan la comunicación.
Que facebook ya no es lo que era.
Que estás sacando la vuelta todo el día en vez de producir rápido e irte para la casa a descansar de una buena vez.
Que te olvidas de todo lo bueno que es vivir el día con tus cinco sentidos, lejos de una pantalla.
Y, sí.
Pero un buen día te llega un mensaje de Kelvin, de quién no sabes hace un año y medio, por lo bajo, y de quién podrías haber pensado que no sabrías más, diciéndote que este domingo va a estar en Miami viendo el partido de Chile y Honduras, y aprovechando de desearte un feliz comienzo de año.
Feliz comienzo de año, indeed.
Que facebook ya no es lo que era.
Que estás sacando la vuelta todo el día en vez de producir rápido e irte para la casa a descansar de una buena vez.
Que te olvidas de todo lo bueno que es vivir el día con tus cinco sentidos, lejos de una pantalla.
Y, sí.
Pero un buen día te llega un mensaje de Kelvin, de quién no sabes hace un año y medio, por lo bajo, y de quién podrías haber pensado que no sabrías más, diciéndote que este domingo va a estar en Miami viendo el partido de Chile y Honduras, y aprovechando de desearte un feliz comienzo de año.
Feliz comienzo de año, indeed.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Deseos
Ahora que termina DosMilOoosho...
Yo quiero, como Jugo, bañarme en una playa boliviana; ver, como Xuxa, esa manera de bailar; I want you to want me, como las Letters to Cleo (¿el origen secreto de "cartasaleo"?) y no como Cheap Trick; yo quiero, como Paulina, que me quieras como soy; como Roberto Carlos, tener un millón de amigos(¿en facebook?); como Piñera, ser presidente de Chile a toda costa; como Chile, que Piñera no sea presidente por ningún motivo; I want to rock with you, como MJ, aaall niiight; no quiero ver, como las Supernova originales, más guerras (tampoco a las Supernova originales); I want you, como Dylan y no como los Beatles; quiero vivir, mas, como Fito, quiero cambiar, cambiar para sentirme vivo, obvio; como George Harrison, I really want to know you (también I want you around, cheer down); como Placebo, I wanna be a girl like you; no quiero volverme tan loco, como Charly (que sí se volvió así de loco); estar entre tus cosas, como María Gabriela Epumer más que como Melero; estar sedado, como Los Ramones; lo quiero todo, como Queen y no quiero nada de esto, como Radiohead; quiero saber quién fue, quiero saber por qué sucedió-oh-oh; quiero ser negro, como Lou Reed Y Charly; quiero ver, como Meneguzzi, esa sonrisa tuya otra vez; I wanna scream so loud for you, como el Kanye; quiero convencerlos (a mis amigos), como Calamaro, que vuelvan conmigo; quiero que te quedes la próxima vez, como Neil Diamond, y quiero al fin quedarme junto a vos, como el Gonzalito Yañez; retirarme, como los Kaiser Chiefs and come over, como Melissa Ethridge; como Bowie I want my baby back, y, como Peter and Gordon, I don't want to see you again(¡Niños!¡de Lennon & McCartney!); sólo quiero vivir mi vida contigo, como Chicago; y pues, quiero que le digas a todas tus amigas que el rey del pum-pum acaba de llegar. Como el General, ¿quién más?
Y quiero que todos tengan un año bueno, de esos en que se aprenden cosas; que todos terminemos el 2009 como personas más sensatas y completas que como lo empezamos; que los periodistas tengan mejor redacción y expresión oral; que Chile atine con que tenemos todo menos el orden para ser un buen lugar para vivir; que Solabarrieta encuentre una fructífera carrera animando estelares, bien lejos de los partidos importantes; que quienes concentran la inmensa mayoría de la riqueza tengan un momento de claridad y que las clases medias se aburran de perseguir la vanidad; que sea un año lleno de magia y fenómenos inexplicables para la ciencia clásica; que la ciencia clásica se vuelva una pieza de museo y nos encontremos validando nuevas formas de aprehender la existencia; que la U llegue como mínimo a la fase de grupos de la Libertadores; que se muera el sistema binomial y legislemos el aborto; que Chile llegue al Mundial y que esta vez la gente se endeude menos por ello; como lo anterior es imposible, que la experiencia Sudafricana les abra algo los ojos en términos culturales; que haya más caos que orden y menos gusto del orden por el orden; que el concierto de Radiohead sea lo más normal de la tierra; que admitamos que vivimos en un país banana y salgamos a gozarlo como tal; que tengamos en general una vida mejor vivida; que la suma del conocimiento humano se siga duplicando exponencialmente; que lo anterior sirva para algo y que, como Chesterton, todos le demos al diablo su merecido.
Yo quiero, como Jugo, bañarme en una playa boliviana; ver, como Xuxa, esa manera de bailar; I want you to want me, como las Letters to Cleo (¿el origen secreto de "cartasaleo"?) y no como Cheap Trick; yo quiero, como Paulina, que me quieras como soy; como Roberto Carlos, tener un millón de amigos(¿en facebook?); como Piñera, ser presidente de Chile a toda costa; como Chile, que Piñera no sea presidente por ningún motivo; I want to rock with you, como MJ, aaall niiight; no quiero ver, como las Supernova originales, más guerras (tampoco a las Supernova originales); I want you, como Dylan y no como los Beatles; quiero vivir, mas, como Fito, quiero cambiar, cambiar para sentirme vivo, obvio; como George Harrison, I really want to know you (también I want you around, cheer down); como Placebo, I wanna be a girl like you; no quiero volverme tan loco, como Charly (que sí se volvió así de loco); estar entre tus cosas, como María Gabriela Epumer más que como Melero; estar sedado, como Los Ramones; lo quiero todo, como Queen y no quiero nada de esto, como Radiohead; quiero saber quién fue, quiero saber por qué sucedió-oh-oh; quiero ser negro, como Lou Reed Y Charly; quiero ver, como Meneguzzi, esa sonrisa tuya otra vez; I wanna scream so loud for you, como el Kanye; quiero convencerlos (a mis amigos), como Calamaro, que vuelvan conmigo; quiero que te quedes la próxima vez, como Neil Diamond, y quiero al fin quedarme junto a vos, como el Gonzalito Yañez; retirarme, como los Kaiser Chiefs and come over, como Melissa Ethridge; como Bowie I want my baby back, y, como Peter and Gordon, I don't want to see you again(¡Niños!¡de Lennon & McCartney!); sólo quiero vivir mi vida contigo, como Chicago; y pues, quiero que le digas a todas tus amigas que el rey del pum-pum acaba de llegar. Como el General, ¿quién más?
Y quiero que todos tengan un año bueno, de esos en que se aprenden cosas; que todos terminemos el 2009 como personas más sensatas y completas que como lo empezamos; que los periodistas tengan mejor redacción y expresión oral; que Chile atine con que tenemos todo menos el orden para ser un buen lugar para vivir; que Solabarrieta encuentre una fructífera carrera animando estelares, bien lejos de los partidos importantes; que quienes concentran la inmensa mayoría de la riqueza tengan un momento de claridad y que las clases medias se aburran de perseguir la vanidad; que sea un año lleno de magia y fenómenos inexplicables para la ciencia clásica; que la ciencia clásica se vuelva una pieza de museo y nos encontremos validando nuevas formas de aprehender la existencia; que la U llegue como mínimo a la fase de grupos de la Libertadores; que se muera el sistema binomial y legislemos el aborto; que Chile llegue al Mundial y que esta vez la gente se endeude menos por ello; como lo anterior es imposible, que la experiencia Sudafricana les abra algo los ojos en términos culturales; que haya más caos que orden y menos gusto del orden por el orden; que el concierto de Radiohead sea lo más normal de la tierra; que admitamos que vivimos en un país banana y salgamos a gozarlo como tal; que tengamos en general una vida mejor vivida; que la suma del conocimiento humano se siga duplicando exponencialmente; que lo anterior sirva para algo y que, como Chesterton, todos le demos al diablo su merecido.
lunes, 29 de diciembre de 2008
¿Por qué será que...
...uno siempre recuerda la forma, color y textura exactas de la hoja en que anotó un dato importante, pero nunca donde dejo el dichoso papel?
Y dicen que si el titulo del post fuera "¿Se han fijado qué..." esto sería el comienzo de un stand-up
Y dicen que si el titulo del post fuera "¿Se han fijado qué..." esto sería el comienzo de un stand-up
jueves, 25 de diciembre de 2008
Navidad y la Inutilidad de Las Cosas
Hasta hace bien poco, digamos unos cuatro o cinco años atrás, estaba bastante alejado de las tradiciones navideñas, de la algarabía y la celebración. Niño tímido, me daban vergüenza estas manifestaciones donde la gente parece dejar de lado el pudor y comprar ciertos accesorios platónicos de carácter, a mi juicio de entonces, bien dudosos. De los legados de crianza de mi padre está el desconfíar de las cosas muy masivas y pocas cosas más masivas en el mundo Occidental que la Navidad. No sería ya hasta que dejé atrás, al menos nominalmente, la adolescencia, que le he podido tomar el peso a las tradiciones, y la vuelta al concepto de la celebración.
Porque claro, la experiencia, los años de circo y los presentimientos que vienen de sentir cosas diferentes a cada vuelta de la vida me han hecho intuir y valorar el peso que tienen las ideas en nuestra concreta cotidianeidad. Aquello que creemos que es posible se vuelve posible y no existe nada que podamos palpar que no haya nacido como una abstracción, un ideal en la cabeza de alguien. O como la manifestación de un ideal haciendo intersección con nuestra realidad. Take your pick.
Así es como uno termina de convencerse y pasa de criticar a estas festividades por irrelevantes y comienza a amarlas por irrelevantes, precisamente. Habiéndome licenciado en el estudio de los libros y habiéndole decidido centrar mi vida en las ficciones, poca cara me habría de quedar para criticar a algo por su poca utilidad.
Y hoy, día de Navidad y tras haber celebrado ayer con mi familia, haber confeccionado un árbol de Pascua en papel maché (las manualidades llegaron a mi vida aún más tarde que la Navidad, supongo que lo próximo será la bicicleta), y habiendo despachado mis caserísimas tarjetas de Navidad virtuales, me desperté en la soledad de mi cubil y pensé que, si todo en este mundo tiene un orden, si todo funciona como un sistema caóticamente orquestado, quizás la única razón de ser de la raza humana sea el poder apreciar la belleza intrínseca a todo lo que es. La humanidad como ese chispazo de vanidad del universo. Pensé que existimos para crear y apreciar, en ese patrón tan parecido al desembarcar de las olas, los artilugios, tradiciones y eventos innecesarios que permiten que Alguien se de cuenta de lo Bello que es Todo Esto. Así inútilmente llenamos páginas, escribimos blogs, leemos blogs, componemos canciones y nos dejamos llevar por el torrente de gestos que están de más y que sólo están para apreciarlos en sí y con ello, quizás, atisbar eso que se intuye más allá, por el rabillo del ojo, cuando celebramos.
Eso pensé al despertarme, pero no por mucho rato. Tenía, después de todo, una bicicleta que regalar.
Porque claro, la experiencia, los años de circo y los presentimientos que vienen de sentir cosas diferentes a cada vuelta de la vida me han hecho intuir y valorar el peso que tienen las ideas en nuestra concreta cotidianeidad. Aquello que creemos que es posible se vuelve posible y no existe nada que podamos palpar que no haya nacido como una abstracción, un ideal en la cabeza de alguien. O como la manifestación de un ideal haciendo intersección con nuestra realidad. Take your pick.
Así es como uno termina de convencerse y pasa de criticar a estas festividades por irrelevantes y comienza a amarlas por irrelevantes, precisamente. Habiéndome licenciado en el estudio de los libros y habiéndole decidido centrar mi vida en las ficciones, poca cara me habría de quedar para criticar a algo por su poca utilidad.
Y hoy, día de Navidad y tras haber celebrado ayer con mi familia, haber confeccionado un árbol de Pascua en papel maché (las manualidades llegaron a mi vida aún más tarde que la Navidad, supongo que lo próximo será la bicicleta), y habiendo despachado mis caserísimas tarjetas de Navidad virtuales, me desperté en la soledad de mi cubil y pensé que, si todo en este mundo tiene un orden, si todo funciona como un sistema caóticamente orquestado, quizás la única razón de ser de la raza humana sea el poder apreciar la belleza intrínseca a todo lo que es. La humanidad como ese chispazo de vanidad del universo. Pensé que existimos para crear y apreciar, en ese patrón tan parecido al desembarcar de las olas, los artilugios, tradiciones y eventos innecesarios que permiten que Alguien se de cuenta de lo Bello que es Todo Esto. Así inútilmente llenamos páginas, escribimos blogs, leemos blogs, componemos canciones y nos dejamos llevar por el torrente de gestos que están de más y que sólo están para apreciarlos en sí y con ello, quizás, atisbar eso que se intuye más allá, por el rabillo del ojo, cuando celebramos.
Eso pensé al despertarme, pero no por mucho rato. Tenía, después de todo, una bicicleta que regalar.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Navidad en el Far West (Primera Parte)
Hallábame, para variar, en un taxi capitalino rumbo a mi trabajo, cuando el sexagenario taxista tuvo la buena idea de cambiar la radio (poblada de opinólogos y gente que gusta de difundir más sus voces que la música y yo me pregunto si al final del día la radio no se trata más de eso que, como he creído siempre, de ponerle ritmo al día) e insertar un disco. En cosa de segundos comenzaron a sonar los acordes de alguna banda sonora de Ennio Morricone para algún spaghetti western tan probablemente dirigido por Sergio Leone. Si bien el taxista insistía en que era la banda de El Bueno, El Malo y El Feo, tendrán que declararme parcialmente sordo el día que diga que algo semejante. Tarea para la casa: Revisar los soundtracks de "A fistful of dollars" y "Por unos dólares más".
La cosa es que fue ahí, en el preciso instante en que escuchaba con atención los acordes y el tamborileo típicos del compositor italiano aquél, cuando me dí cuenta de lo sospechosamente parecidos, en términos de instrumentos y armonías, que son los soundtracks de los spaghetti westerns y los villancicos.
Digo, con la misma gente con la que se toca un villancico se toca una tonada ideal para agarrarse a balazos en un cementario a pleno sol.
O
Por el camino que lleva a Belén, viene bajando Lee Van Cleef.
Rat-a-tat-tat.
La cosa es que fue ahí, en el preciso instante en que escuchaba con atención los acordes y el tamborileo típicos del compositor italiano aquél, cuando me dí cuenta de lo sospechosamente parecidos, en términos de instrumentos y armonías, que son los soundtracks de los spaghetti westerns y los villancicos.
Digo, con la misma gente con la que se toca un villancico se toca una tonada ideal para agarrarse a balazos en un cementario a pleno sol.
O
Por el camino que lleva a Belén, viene bajando Lee Van Cleef.
Rat-a-tat-tat.
lunes, 1 de diciembre de 2008
El Retiro
Marcelo Salas se ha retirado (al parecer) de la actividad futbolística. La envergadura del jugador hace que su retiro tome ribetes de funeral: aparece el festival de los lugares comunes y se genera un ambiente que fusiona el "yo lo conocí cuando..." con el "qué lástima que se nos va" e incluso con el "qué bueno, al menos ahora está descansando".Y sí, es una pena, es una lástima, y es bueno que ahora descanse, pero no sé si por las mismas razones que se esbozan. No creo que estuviera en condiciones de retiro de por sí, sino que su retiro viene acelerado por intermediarios funestos.
Yo creo que el retiro de Salas es un bonito ejemplo del histérico carácter de ese monstruoso constructo local conocido como "el medio local" o "la hinchada" o a veces "la opinión nacional". Marcelo volvió a la U, habiendo pasado ya por River Plate, devolviéndose paso a paso por el sendero que alguna vez lo llevara al estrellato y el reconocmiento como uno de nuestros más grandes futbolistas. Llegado a Chile se encontró con ese fervor descabezado e iluso que nos ha caracterizado siempre: Salas jugaba y el público se volvía loco, los comentarias le hallaban la gracia hasta al más amorfo de sus tropiezos y los árbitros, embelesados en su fantasía de arbirtrarle al Matador, le mostraban amarilla hasta al rival que osara mirarlo mucho.
Y Salas tenía mucho fútbol y talento para brindar, especialmente a un torneo tan pobre como el nuestro. A su llegada, llevó a un equipo de la U que no tenía mucho más mérito dos veces a la final, amargando hasta a los penales a dos planteles que habrían campeonado de todas formas. Católica el 2005 tenía el peso de traer uno de los registros más regulares de sus últimos años y Colo-Colo el 2006 tenía un equipo que, nombre a nombre, daba la sensación que nada ni nadie podía parar. Y ahí estaba la U. Una U basada precisamente en el toque rápido de Salas y levitando un poco en esa histeria colectiva que el Matador provocaba, más allá de los respectivos méritos futbolísticos que el equipo en efecto tenía y que no viene al caso mencionar ahora.
Tras una temporada en preparación, Marcelo volvió a las canchas una vez más, visiblemente disminuído en sus facultades futbolísticas, pero aún con uno que otro toque deslumbrante. Marcelo estaba para hacer su aparición en los últimos 15 o 25 minutos de un partido y dar un poco de espectáculo a partidos más bien carentes de brillo.
Pero aquí fue donde los problemas empezaron.
Empezaron porque la prensa seguía besando cada champa suelta de pasto que dejaba el Matador a su paso. Empezaron porque Salah le entregó una titularidad gratuita y desmedida, en desmedro de delateros que tenían más méritos y más que aportar al equipo. Los buenos de Villalobos y Milla se perdieron de tener cualquier esbozo de continuidad, dada la perpetua condición de titular de Salas. Así, mientras más evidentes se hacian las debilidades de Salas, más grande se volvía la brecha con ese ídolo de ficción que Domingo a Domingo creaban los medios de prensa. Viviendo en esa mentira, eventualmente se generó la clásica burbuja con la que "el medio local" o "la hinchada" o a veces "la opinión nacional" se engañan en recalcitrante necedad. Y llegado el momento de la verdad, como es natural y obvio, la burbuja se rompió, dejando a vista de todos sólo aquello que siempre estuvo ahí: un hombre que no era ni con mucho el mesías en segunda venida, pero que podía haber dado mucho más, incluso por un par de campeonatos más.
Cuando Marcelo Salas debutó el año '93, sacando campeón a la U '94, todos sabíamos que era bueno. Lo que no sabíamos era que era tan bueno. Mal que mal, son escasos los momentos en que uno sabe que está viviendo La Historia. (La noche del 4 de Diciembre del 94 siendo uno de esos). Y la verdad es que Salas tuvo el mérito de estar siempre a la altura de las circunstancias. No cabe engañarse y creer que el Matador que tuvimos esos años en la U era el mismo que meses después jugaría por River Plate deslumbrando al continente entero. Una de las claves de su juego y estilo era precisamente ganarse las cosas, pelear por ellas, estar en constante competencia. Quizás nada prueba este punto mejor que el hecho que, en cuanto le dieron todo por sentado, en cuanto empezaron a dejar de exigirle, Marcelo terminó retirándose.
Y quizás pudimos haber tenido un par de campeonatos más con Salas en cancha, quizás pudimos haberlo visto despedirse levantando una copa, llevarnos un recuerdo final de victoria, más satisfactorio que ese puñado de partidos perdidos medio pirricamente en finales disputadas o que esos penales perdidos en momentos claves. Todos hipotéticos perdidos en la loa barata y fácil de las prédicas de Domingos en televisión, de Lunes de prensa engañosa y engañada de pura adulación que genera pereza, falsas esperanzas y, finalmente, desengaños.
Yo creo que el retiro de Salas es un bonito ejemplo del histérico carácter de ese monstruoso constructo local conocido como "el medio local" o "la hinchada" o a veces "la opinión nacional". Marcelo volvió a la U, habiendo pasado ya por River Plate, devolviéndose paso a paso por el sendero que alguna vez lo llevara al estrellato y el reconocmiento como uno de nuestros más grandes futbolistas. Llegado a Chile se encontró con ese fervor descabezado e iluso que nos ha caracterizado siempre: Salas jugaba y el público se volvía loco, los comentarias le hallaban la gracia hasta al más amorfo de sus tropiezos y los árbitros, embelesados en su fantasía de arbirtrarle al Matador, le mostraban amarilla hasta al rival que osara mirarlo mucho.
Y Salas tenía mucho fútbol y talento para brindar, especialmente a un torneo tan pobre como el nuestro. A su llegada, llevó a un equipo de la U que no tenía mucho más mérito dos veces a la final, amargando hasta a los penales a dos planteles que habrían campeonado de todas formas. Católica el 2005 tenía el peso de traer uno de los registros más regulares de sus últimos años y Colo-Colo el 2006 tenía un equipo que, nombre a nombre, daba la sensación que nada ni nadie podía parar. Y ahí estaba la U. Una U basada precisamente en el toque rápido de Salas y levitando un poco en esa histeria colectiva que el Matador provocaba, más allá de los respectivos méritos futbolísticos que el equipo en efecto tenía y que no viene al caso mencionar ahora.
Tras una temporada en preparación, Marcelo volvió a las canchas una vez más, visiblemente disminuído en sus facultades futbolísticas, pero aún con uno que otro toque deslumbrante. Marcelo estaba para hacer su aparición en los últimos 15 o 25 minutos de un partido y dar un poco de espectáculo a partidos más bien carentes de brillo.
Pero aquí fue donde los problemas empezaron.
Empezaron porque la prensa seguía besando cada champa suelta de pasto que dejaba el Matador a su paso. Empezaron porque Salah le entregó una titularidad gratuita y desmedida, en desmedro de delateros que tenían más méritos y más que aportar al equipo. Los buenos de Villalobos y Milla se perdieron de tener cualquier esbozo de continuidad, dada la perpetua condición de titular de Salas. Así, mientras más evidentes se hacian las debilidades de Salas, más grande se volvía la brecha con ese ídolo de ficción que Domingo a Domingo creaban los medios de prensa. Viviendo en esa mentira, eventualmente se generó la clásica burbuja con la que "el medio local" o "la hinchada" o a veces "la opinión nacional" se engañan en recalcitrante necedad. Y llegado el momento de la verdad, como es natural y obvio, la burbuja se rompió, dejando a vista de todos sólo aquello que siempre estuvo ahí: un hombre que no era ni con mucho el mesías en segunda venida, pero que podía haber dado mucho más, incluso por un par de campeonatos más.
Cuando Marcelo Salas debutó el año '93, sacando campeón a la U '94, todos sabíamos que era bueno. Lo que no sabíamos era que era tan bueno. Mal que mal, son escasos los momentos en que uno sabe que está viviendo La Historia. (La noche del 4 de Diciembre del 94 siendo uno de esos). Y la verdad es que Salas tuvo el mérito de estar siempre a la altura de las circunstancias. No cabe engañarse y creer que el Matador que tuvimos esos años en la U era el mismo que meses después jugaría por River Plate deslumbrando al continente entero. Una de las claves de su juego y estilo era precisamente ganarse las cosas, pelear por ellas, estar en constante competencia. Quizás nada prueba este punto mejor que el hecho que, en cuanto le dieron todo por sentado, en cuanto empezaron a dejar de exigirle, Marcelo terminó retirándose.
Y quizás pudimos haber tenido un par de campeonatos más con Salas en cancha, quizás pudimos haberlo visto despedirse levantando una copa, llevarnos un recuerdo final de victoria, más satisfactorio que ese puñado de partidos perdidos medio pirricamente en finales disputadas o que esos penales perdidos en momentos claves. Todos hipotéticos perdidos en la loa barata y fácil de las prédicas de Domingos en televisión, de Lunes de prensa engañosa y engañada de pura adulación que genera pereza, falsas esperanzas y, finalmente, desengaños.
lunes, 24 de noviembre de 2008
El fin de las Vacaciones
El otro día estuve en la Feria del Libro. Más motivado por la idea de pasar por el stand de La Calabaza del Diablo que por otra cosa, para qué le voy a mentir. En efecto compré mi obligatorio número atrasado (a precio reducido como judigüelo que me pongo) de la revista Bilis (sigue siendo un chiste familiar el leer "Director Responsable: Nicolás Cornejo") y Jueves, la novela debut de Luis Valenzuela. Jueves merece una crónica aparte, para serle sincero. Y para serle honesto, es poco probable que la escribe. Como raya para la suma le puedo decir esto: cómprela. No está disponible en grandes tiendas ni en supemercados de la región, pero sí le puedo prometer subir los datos de contacto. A ratos peca de ese literalismo propio de quienes pasamos mucho rato entre libros, pero no alcanza esto a opacar sus mejores pasajes (que son varios) y su apoyo preciso en la cultura pop... pero, como ya dije, la novela amerita una nota aparte.
Las otras cosas que compré fueron esos apuntes del curso Seguridad, Territorio y Población de Foucault y las Mitologías del bueno de Barthes, que, en efecto, no tenía. Todo esto para llegar a casa y percatarme que, por primera vez en mucho, demasiado, tiempo, había comprado más libros de teoría que de literatura...
"Se me están acabando las vacaciones", pensé. Y ahí mismo recordé el propósito y sentido que este había trazado para este año. Este era el año para estar lejos del mundo académico, para trabajar como Peter Parker en cualquier y múltiples cosas, para disfrazarme de profesor de idiomas, traductor, redactor y un cuánto hay. Yo hago esto, pero no soy esto, era el lema de este 2008. Y yo lo había olvidado. Claro que es un hecho bien sabido que las cosas olvidadas se realizan muy al pesar de, o quizás precisamente debido a, la amnesia de quien pretende ejecutarlas.
Lentamente, mientras más me relajo porque se acaban los cursos, las correcciones insufribles, los alumnos con cara de signo de interrogación, y empiezan los días de pasar más tiempo en casa, de leer la crítica para leer la realidad, de llenar cuadernos de apuntes y quedarse hasta tarde escuchando la música precisa para todo y para nada... Mientras más me relajo, más se me terminan las vacaciones. Hay momentos en la vida en que las inversiones son, sencillamente, lo mejor.
EN OTRAS NOTICIAS...
Hoy saca disco el bueno de Kanye. El disco es un paso más en su evolución natural desde el hip-hop tradicional hacia su estilo personal con ínfulas de futurismo renovado. (El futurismo renovado, a diferencia del socialismo renovado, es una actualización bien certera y apegada a las raíces originales, pero, como el socialismo renovado, tanto más light.) Y en esa clave, el disco funciona, yo estimo, si bien el muchacho se esconde en demasía tras el talkbox. Es cierto, no tiene mucha voz que digamos, pero tampoco es para taaaanto. Me gusta pensar que su aspiración secreta es cada día dar un paso más para convertirse en un robot inmortal (y egocéntrico.)
Sea como sea, "Paranoid" es pedazo de canción. Escucharla me pone contentito al caminar por Santiago, como hace ya dos años escuchar "The Good Life" me ponía contentito al caminar por Schenectady.
Aquí os va
-ah, el disco se llama "808's and Heartbreak". Hágalo suyo por los medios que estime convenientes.
Las otras cosas que compré fueron esos apuntes del curso Seguridad, Territorio y Población de Foucault y las Mitologías del bueno de Barthes, que, en efecto, no tenía. Todo esto para llegar a casa y percatarme que, por primera vez en mucho, demasiado, tiempo, había comprado más libros de teoría que de literatura...
"Se me están acabando las vacaciones", pensé. Y ahí mismo recordé el propósito y sentido que este había trazado para este año. Este era el año para estar lejos del mundo académico, para trabajar como Peter Parker en cualquier y múltiples cosas, para disfrazarme de profesor de idiomas, traductor, redactor y un cuánto hay. Yo hago esto, pero no soy esto, era el lema de este 2008. Y yo lo había olvidado. Claro que es un hecho bien sabido que las cosas olvidadas se realizan muy al pesar de, o quizás precisamente debido a, la amnesia de quien pretende ejecutarlas.
Lentamente, mientras más me relajo porque se acaban los cursos, las correcciones insufribles, los alumnos con cara de signo de interrogación, y empiezan los días de pasar más tiempo en casa, de leer la crítica para leer la realidad, de llenar cuadernos de apuntes y quedarse hasta tarde escuchando la música precisa para todo y para nada... Mientras más me relajo, más se me terminan las vacaciones. Hay momentos en la vida en que las inversiones son, sencillamente, lo mejor.
EN OTRAS NOTICIAS...
Hoy saca disco el bueno de Kanye. El disco es un paso más en su evolución natural desde el hip-hop tradicional hacia su estilo personal con ínfulas de futurismo renovado. (El futurismo renovado, a diferencia del socialismo renovado, es una actualización bien certera y apegada a las raíces originales, pero, como el socialismo renovado, tanto más light.) Y en esa clave, el disco funciona, yo estimo, si bien el muchacho se esconde en demasía tras el talkbox. Es cierto, no tiene mucha voz que digamos, pero tampoco es para taaaanto. Me gusta pensar que su aspiración secreta es cada día dar un paso más para convertirse en un robot inmortal (y egocéntrico.)
Sea como sea, "Paranoid" es pedazo de canción. Escucharla me pone contentito al caminar por Santiago, como hace ya dos años escuchar "The Good Life" me ponía contentito al caminar por Schenectady.
Aquí os va
-ah, el disco se llama "808's and Heartbreak". Hágalo suyo por los medios que estime convenientes.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Las Últimas Novedades
¿O a usted acaso le puede caber la más mínima, remota e insignficante duda de que la noticia nacional de la semana es esta:
La Noticia Personal de la semana es esta. Ríase todo lo que quiera, pero piense que a los jugadores profesionales que son elegidos figura no les dan ni un abrazo.
No, no he pasado las últimas tres semanas viviendo en un búnker bajo tres niveles de concreto, como publicó un pasquín matutino. Detalles más adelante.
Sí, estuve en una fiesta donde un ascensor se atascó. I do go to the most interesting parties, after all. Fue hace tiempo eso sí. No crea todo lo que ve.
Lo más horrible que he escuchado en el último tiempo es "que fome es el relator del 13. ¿Por qué no está Solabarrieta?". Si uno fuera a escribir la enciclopedia de las Cosas que Están Mal con el Mundo, dicha frase estaría ahí, en el prefacio.
Corren buenos tiempos. El día de hoy fue particularmente grato, en tanto húmedo, en la capital. Para el sol ya tengo adquirido mi sombrero oficial. Fotos más adelante.
Un poco a propósito de la frase que corona el tercer párrafo de este post, estoy releyendo "Mantra". Ya son 3 o 4 años desde la única vez que pasé por ahí y la experiencia es tan grata. Se siente como estar en casa de un buen amigo, francamente, recorrer las páginas observando los detalles que han cambiado, los relieves nuevos que, en el fondo no son sino el eco sonar de lo que uno mismo ha cambiado en este tiempo, si se me permite el uso del impersonal.
He dejado oficialmente de ver Heroes, aunque el que hayan despedido a Jeph Loeb del staff podría hacer que la cosa se pusiera buena de aquí a un par de meses. El pobre de Loeb pasó de ser un buen escritor de comics a un buen escritor de TV, pero cuando intentó hacer las dos cosas a la vez (lamentablemente acompañado de la muerte de su hijo, uno de aquellos golpes al proceso creativo) todo se fue un poco al carajo. Ojalá ahora se concentré en hacer una sola cosa y la haga bien.
La frase de la semana es "Yo no tengo amigos futbolistas ni ex-futbolistas. Me gusta rodearme de gente inteligente", dicha por Fantasma Figueroa, uno de esos especímenes raros que tienen la película más o menos clara Y un apodo aliterado. Cuando apareció mencionado en el cuento que Nico publicó en La Nación, uno de mis halagos personales para Cornejo fue "Falta que le hacía al Fantasma Figueroa entrar en circulación en los medios". Y bueh, algo, algo de lata me da que su retorno al país le haya quitado un poquito de brillo al cuento de mi amigo. O quizás "Tráfico" terminó resultando en una invocación shamánica propiciando el retorno del Fantasma...quién sabe, qué importa.
Por supuesto, el cómite ejecutivo que produce este espacio Se Muere de ganas por ver una pelea entre el Fantasma y Juanito Carreño.
La Noticia Personal de la semana es esta. Ríase todo lo que quiera, pero piense que a los jugadores profesionales que son elegidos figura no les dan ni un abrazo.
No, no he pasado las últimas tres semanas viviendo en un búnker bajo tres niveles de concreto, como publicó un pasquín matutino. Detalles más adelante.
Sí, estuve en una fiesta donde un ascensor se atascó. I do go to the most interesting parties, after all. Fue hace tiempo eso sí. No crea todo lo que ve.
Lo más horrible que he escuchado en el último tiempo es "que fome es el relator del 13. ¿Por qué no está Solabarrieta?". Si uno fuera a escribir la enciclopedia de las Cosas que Están Mal con el Mundo, dicha frase estaría ahí, en el prefacio.
Corren buenos tiempos. El día de hoy fue particularmente grato, en tanto húmedo, en la capital. Para el sol ya tengo adquirido mi sombrero oficial. Fotos más adelante.
Un poco a propósito de la frase que corona el tercer párrafo de este post, estoy releyendo "Mantra". Ya son 3 o 4 años desde la única vez que pasé por ahí y la experiencia es tan grata. Se siente como estar en casa de un buen amigo, francamente, recorrer las páginas observando los detalles que han cambiado, los relieves nuevos que, en el fondo no son sino el eco sonar de lo que uno mismo ha cambiado en este tiempo, si se me permite el uso del impersonal.
He dejado oficialmente de ver Heroes, aunque el que hayan despedido a Jeph Loeb del staff podría hacer que la cosa se pusiera buena de aquí a un par de meses. El pobre de Loeb pasó de ser un buen escritor de comics a un buen escritor de TV, pero cuando intentó hacer las dos cosas a la vez (lamentablemente acompañado de la muerte de su hijo, uno de aquellos golpes al proceso creativo) todo se fue un poco al carajo. Ojalá ahora se concentré en hacer una sola cosa y la haga bien.
La frase de la semana es "Yo no tengo amigos futbolistas ni ex-futbolistas. Me gusta rodearme de gente inteligente", dicha por Fantasma Figueroa, uno de esos especímenes raros que tienen la película más o menos clara Y un apodo aliterado. Cuando apareció mencionado en el cuento que Nico publicó en La Nación, uno de mis halagos personales para Cornejo fue "Falta que le hacía al Fantasma Figueroa entrar en circulación en los medios". Y bueh, algo, algo de lata me da que su retorno al país le haya quitado un poquito de brillo al cuento de mi amigo. O quizás "Tráfico" terminó resultando en una invocación shamánica propiciando el retorno del Fantasma...quién sabe, qué importa.
Por supuesto, el cómite ejecutivo que produce este espacio Se Muere de ganas por ver una pelea entre el Fantasma y Juanito Carreño.
martes, 14 de octubre de 2008
De selección
Casi 48 horas después, todavía le cuesta creer que se quedó viendo un partido TAN malo.
domingo, 12 de octubre de 2008
Recientemente descubrí, atropellado que soy, algo obvio. Cuando lees un libro en un dispositivo electrónico, como mi Palm(tm), careces, por lo general, de un marcador de páginas y de la natural expresión física (i.e. quedan pocaashooojas) del librobjeto. Por lo tanto, dejas naturalmente de anticipar mentalmente el momento en que el libro terminará, dejas de calcular como se han de resolver las cosas y el libro puede, en efecto, terminar en cualquier minuto. Porque cuando usted, leyendo un librobjeto, se va enterando de que Pepito y Florencia están separados por un óceano de contratiempos, pero usted siente como su mano derecha sostiene aún unas 200 páginas de contratiempos anticipa que en en esas doscientas algo pasará que reuna a Pepito y Florencia. Asímismo, si la susodicha mano palpa no más de 15 páginas, usted no les ve mucha salida a Florencia y Pepito. A menos, claro, que usted esté leyendo a Jane Austen, pero en ese caso permítame extenderle mis condolencias.
No pasa eso en la Palm(tm). Y es una grata experiencia.
Esto porque terminé, finalmente, "El Maestro y Margarita". Pasó hace un rato ya, pero el correr de los días me ha tenido lejos del teclado. Lo leí integramente como archivo y fue extraño, llegar al momento en que Margarita y Maestro se reúnen, el momento en que Todo, Todo hace sentido en la novela y, sin tener la intuición de mi mano derecha, no saber qué iba a ser de ellos.
Bajaba yo desde el extremo Oriente de mi ciudad. El sol estaba caído hace cosa de minutos y el aire saturado de transporte público y un día de primavera que había terminado queriendo no dejar calor para el verano. Y cuando el maestro se reunió con Margarita y yo me estremecí entero, en parte de no saber qué sería de ellos, me hallé dejando el libro de lado, levantando la cabeza para ver si al resto del mundo le pasaba lo mismo y miré por la ventana, dejando pasar un rato.
Volví a leer cruzando mentalmente los dedos, rogando para que la historia terminara ahí.
Siguió andando la historia. Pasaron cosas más menos del talante de las que habían estado pasando y el autor explicó algunas cosas y lanzó otras tantas al aire. No defraudó ni mucho menos. Para mí el libro había terminado unas cuántas páginas antes eso sí.
-Comience la semana (y la temporada oficial de Días Largos) con "Needy Girl" de Chromeo.
Yo lo hice ya. La temporada anterior la terminé con la banda sonora de Twin Peaks: Fire Walk With Me, la que escuchada en conjunción con la de Eyes Wide Shut garantiza los más desquiciantes sueños.
No pasa eso en la Palm(tm). Y es una grata experiencia.
Esto porque terminé, finalmente, "El Maestro y Margarita". Pasó hace un rato ya, pero el correr de los días me ha tenido lejos del teclado. Lo leí integramente como archivo y fue extraño, llegar al momento en que Margarita y Maestro se reúnen, el momento en que Todo, Todo hace sentido en la novela y, sin tener la intuición de mi mano derecha, no saber qué iba a ser de ellos.
Bajaba yo desde el extremo Oriente de mi ciudad. El sol estaba caído hace cosa de minutos y el aire saturado de transporte público y un día de primavera que había terminado queriendo no dejar calor para el verano. Y cuando el maestro se reunió con Margarita y yo me estremecí entero, en parte de no saber qué sería de ellos, me hallé dejando el libro de lado, levantando la cabeza para ver si al resto del mundo le pasaba lo mismo y miré por la ventana, dejando pasar un rato.
Volví a leer cruzando mentalmente los dedos, rogando para que la historia terminara ahí.
Siguió andando la historia. Pasaron cosas más menos del talante de las que habían estado pasando y el autor explicó algunas cosas y lanzó otras tantas al aire. No defraudó ni mucho menos. Para mí el libro había terminado unas cuántas páginas antes eso sí.
-Comience la semana (y la temporada oficial de Días Largos) con "Needy Girl" de Chromeo.
Yo lo hice ya. La temporada anterior la terminé con la banda sonora de Twin Peaks: Fire Walk With Me, la que escuchada en conjunción con la de Eyes Wide Shut garantiza los más desquiciantes sueños.
Fue Bueno Mientras Duró: A propósito de Heroes
Hace dos años ya que NBC encontró en "Heroes" la tabla de salvación para una parrilla programática que era muy buena pero que no la veía nadie. Tenía apuestas interesantes como Friday Night Lights y hits con la crítica como 30 Rock y Studio 60...pero con los que no pasaba mucho en términos de rating y por ende, de plata. Y en medio de esto apareció esta serie de individuos con súperpoderes, viajes en el tiempo y tanta otra cosa a la que el porcentaje más nerd de la humanidad estamos acostumbrados, pero que no habían tenido una exposición pública serializada como esta (No, esas series con Superboy no cuentan).
Y daba gusto. Yo me acuerdo que daba gustito. Llegar a casa los Lunes y seguir una historia que tomaba los mejores elementos del comic de súperheroes y los plasmaba con personas en una narrativa bien urdida, con ritmos bien manejados y personajes construídos con el mejor de los misterios. Hacia el final de la primera temporada los ritmos se fueron perdiendo un poco, con un final un tanto dilatado, pero valió la pena.
La segunda temporada adoleció del paro del gremio de los escritores para TV, pero no por eso fue mala. Sin embargo, dado los problemas de ritmo ya mencionados hacia el final de la primera temporada y teniendo que lidiar con una especie de reinvención contrareloj: pocos capítulos para dejar sembradas interrogantes Y ofrecer acción a buen nivel, la serie fue perdendo popularidad y sus ratings fueron bajando paulatinamente.
Cuando una serie hace las cosas bien (y esto es extrapolable a muchos planos de la vida) pero no recibe un feedback positivo, empiezan los cuestionamientos y no es raro que se tomen medidas demás y se cometan excesos que terminen por matar la proverbial gallina.
Damas y Caballeros, no es sino esto lo que le ha pasado a Heroes en su tercera temporada.
Con un capítulo inicia vergonzoso de lo puro mal manefacturado: dirección torpe, transiciones débiles y actuaciones de comercial, esta temporada empezó a destacarse como la temporada del exceso, de la tontera por el gusto de la tontera y de la explotación de lo que había salido bien antes. La gallina que más sufre es Sylar, el enigmático villano de la primera temporada, que es reducido al nivel de la caricatura desde el minuto 1. Con el correr de los capítulos la serie algo se repone, pero no puede dejar de estar sentada en retorcer a sus personajes al punto de volverlos irreconocibles y de refreir plots de comics bien antiguos. Mal que mal, el cuento del futuro apocalíptico para la gente con poderes tiene ya 27 años a la sazón. Y claro, se pueden contar buenas historias con viajes en el tiempo, pero contarlas una y otra vez hace que pierdan su verosimilitud y, lo más importante, la confianza en la historia misma. Uno ve Heroes ahora y piensa que TODO lo que está pasando y ha pasado es suceptible de ser re-escrito por alguno de sus personajes temporalmente desplazados. Entonces, ¿para qué invertir emociones en historias que serán borradas de un plumazo, bombazo o explosión? Uno puede verla y seguirla por cariño a ciertos personajes, pero no mucho más. Lo realmente interesante de todo esto es que Heroes se ha vuelto un pastiche de sí misma en la misma forma en que las series regulares de comics lo hacen. Uno termina pasando tanto tiempo con los personajes que no termina siguiendo la historia desinteresadamente, más con un morbo de reality, sin importar la calidad de esta.
PERO POR OTRO LADO.
En nuestra sección "A nerd, nerd y medio": Clone Wars.
Porque hay sorpresas gratas en TV fíjese. O en la TV que uno descarga al menos. Superando con creces a la película, que en efecto funciona como un gran comercial para la serie, Clone Wars sorprende gratamente tratando personajes familiares y dotándolos de una profundidad y riqueza especial. Tres episodios van ya y la serie entretiene con episódicos que van enhebrando continuidad sin dejar de ser independientes, formato que ha sido mi favorito siempre cuando se trata de contar historias serializadas por televisión. Bien pensada para la pantalla chica, todas las simplezas en el diseño que quedaban expuestas en la película desaperecen en el formato más reducido. Y entre tanto universo expandido, videojuego, revista de comiquitas y demases, el gusto que queda tras ver cada capítulo de Clone Wars es sorprendentemente grato. No es que sea una valla tan alta, pero estos tres capítulos son tanto más disfrutables que las películas entre las que se enmarcan.
Yo tenía toda la predisposición, yo quería re-engancharme con la nueva temporada de Heroes, pero no pasó mucho. En el otro frente, no le creía mucho a Clone Wars...y aquí estamos.
Y daba gusto. Yo me acuerdo que daba gustito. Llegar a casa los Lunes y seguir una historia que tomaba los mejores elementos del comic de súperheroes y los plasmaba con personas en una narrativa bien urdida, con ritmos bien manejados y personajes construídos con el mejor de los misterios. Hacia el final de la primera temporada los ritmos se fueron perdiendo un poco, con un final un tanto dilatado, pero valió la pena.
La segunda temporada adoleció del paro del gremio de los escritores para TV, pero no por eso fue mala. Sin embargo, dado los problemas de ritmo ya mencionados hacia el final de la primera temporada y teniendo que lidiar con una especie de reinvención contrareloj: pocos capítulos para dejar sembradas interrogantes Y ofrecer acción a buen nivel, la serie fue perdendo popularidad y sus ratings fueron bajando paulatinamente.
Cuando una serie hace las cosas bien (y esto es extrapolable a muchos planos de la vida) pero no recibe un feedback positivo, empiezan los cuestionamientos y no es raro que se tomen medidas demás y se cometan excesos que terminen por matar la proverbial gallina.
Damas y Caballeros, no es sino esto lo que le ha pasado a Heroes en su tercera temporada.
Con un capítulo inicia vergonzoso de lo puro mal manefacturado: dirección torpe, transiciones débiles y actuaciones de comercial, esta temporada empezó a destacarse como la temporada del exceso, de la tontera por el gusto de la tontera y de la explotación de lo que había salido bien antes. La gallina que más sufre es Sylar, el enigmático villano de la primera temporada, que es reducido al nivel de la caricatura desde el minuto 1. Con el correr de los capítulos la serie algo se repone, pero no puede dejar de estar sentada en retorcer a sus personajes al punto de volverlos irreconocibles y de refreir plots de comics bien antiguos. Mal que mal, el cuento del futuro apocalíptico para la gente con poderes tiene ya 27 años a la sazón. Y claro, se pueden contar buenas historias con viajes en el tiempo, pero contarlas una y otra vez hace que pierdan su verosimilitud y, lo más importante, la confianza en la historia misma. Uno ve Heroes ahora y piensa que TODO lo que está pasando y ha pasado es suceptible de ser re-escrito por alguno de sus personajes temporalmente desplazados. Entonces, ¿para qué invertir emociones en historias que serán borradas de un plumazo, bombazo o explosión? Uno puede verla y seguirla por cariño a ciertos personajes, pero no mucho más. Lo realmente interesante de todo esto es que Heroes se ha vuelto un pastiche de sí misma en la misma forma en que las series regulares de comics lo hacen. Uno termina pasando tanto tiempo con los personajes que no termina siguiendo la historia desinteresadamente, más con un morbo de reality, sin importar la calidad de esta.
PERO POR OTRO LADO.
En nuestra sección "A nerd, nerd y medio": Clone Wars.
Porque hay sorpresas gratas en TV fíjese. O en la TV que uno descarga al menos. Superando con creces a la película, que en efecto funciona como un gran comercial para la serie, Clone Wars sorprende gratamente tratando personajes familiares y dotándolos de una profundidad y riqueza especial. Tres episodios van ya y la serie entretiene con episódicos que van enhebrando continuidad sin dejar de ser independientes, formato que ha sido mi favorito siempre cuando se trata de contar historias serializadas por televisión. Bien pensada para la pantalla chica, todas las simplezas en el diseño que quedaban expuestas en la película desaperecen en el formato más reducido. Y entre tanto universo expandido, videojuego, revista de comiquitas y demases, el gusto que queda tras ver cada capítulo de Clone Wars es sorprendentemente grato. No es que sea una valla tan alta, pero estos tres capítulos son tanto más disfrutables que las películas entre las que se enmarcan.
Yo tenía toda la predisposición, yo quería re-engancharme con la nueva temporada de Heroes, pero no pasó mucho. En el otro frente, no le creía mucho a Clone Wars...y aquí estamos.
lunes, 29 de septiembre de 2008
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